26 diciembre 2010

Polifarmacia empírica

El concepto de la Medicina Interna se extendi√≥ en Europa y de all√≠ al resto del mundo. Aunque el t√©rmino «Medicina Interna» no se universaliz√≥, fue adoptado en los EE.UU de NA3.

Hace poco m√°s de una d√©cada, el American College of Physicians adjunt√≥ la aclaratoria de ser la «Sociedad Americana de Medicina Interna» y lo mismo hizo en Chile la Sociedad M√©dica de Santiago, nombre hist√≥rico de la Sociedad Chilena de Medicina Interna.

La concepci√≥n de la Medicina Interna como un √°mbito para relacionar los progresos cient√≠ficos con la cl√≠nica m√©dica tradicional fue captada por m√©dicos notables a fines del Siglo 19 y comienzos del siglo 20. El libro de Osler reflej√≥ la quintaesencia de la Medicina Interna: el conocimiento m√©dico abarca no s√≥lo las caracter√≠sticas cl√≠nicas de las enfermedades sino tambi√©n su epidemiolog√≠a y relaciones con la salud p√ļblica, incorpor√°ndole los descubrimientos atingentes de la medicina experimental, la microbiolog√≠a, la bioqu√≠mica etc.

Su paradigma fue el Dr. William Osler, nacido en Canad√°, prestigiado como cl√≠nico y docente en la Universidad McGill de Montreal. Se traslad√≥ a los Estados Unidos donde alcanz√≥ gran prestigio y termin√≥ su carrera profesional en la Universidad de Oxford, Inglaterra, distinguido por la corona brit√°nica con el t√≠tulo nobiliario de «Sir».

Osler criticaba también la polifarmacia empírica y basaba sus propios tratamientos en las medidas de higiene. Por ejemplo, en sus lecciones sobre fiebre tifoidea, el capítulo dedicado al tratamiento empieza así:
El territorio de la medicina interna, gracias a la suma de las más variadas disciplinas experimentales, ha alcanzado tal extensión que una sola persona ya no puede abarcar con autoridad todas sus ramas.

«La profesi√≥n m√©dica ha demorado demasiado en aprender que la fiebre tifoidea no es una enfermedad que deba tratarse principalmente con drogas. Una enfermer√≠a cuidadosa y una dieta controlada son esenciales en la mayor√≠a de los casos»5.

Esto lo escribi√≥ d√©cadas antes de que se descubrieran los sulfamidados y luego la cloromicetina. Sin embargo, ser√≠a dif√≠cil desechar esas ense√Īanzas, aunque en el curso del siglo 20 se desarrollaron herramientas formidables que han permitido ser m√°s eficientes en la curaci√≥n y la prevenci√≥n de las enfermedades. Pero los m√©dicos norteamericanos -salvo Osler y otros pocos- no le√≠an revistas en idioma alem√°n ni procuraban sus traducciones.

Estimulado por sus colaboradores y por una gran empresa editorial, Osler escribi√≥ su tratado sobre «Los Principios y la Pr√°ctica de la Medicina», donde volc√≥ su experiencia y una recopilaci√≥n del conocimiento cl√≠nico, fisiol√≥gico y fisiopatol√≥gico de su √©poca

02 diciembre 2010

Lineker y los disfraces

Sevilla, Bayern M√ļnich, Odense… S√≠, quiz√° este √ļltimo nombre, pese a su inolvidable significado entre la parroquia madridista, chirr√≠e un poco en la lista. Son aniquiladores de sue√Īos. Al Getafe le han vuelto a sacar de entre las s√°banas en lo mejor del sue√Īo.Esa temporada la recuerdo como la del ‘fuera Mu√Īoz’, cantado por la grada del Bernab√©u contra el entrenador m√°s laureado de la historia del club, y tambi√©n por el 0-5 que el Barcelona infligi√≥ al Real Madrid en el Bernab√©u un domingo 17 de febrero de 1974. PD1.
Lo de Xavi, Iniesta y Messi est√° fuera de cualquier cat√°logo. Impresionante. Si los vendieran en El Corte Ingl√©s se agotar√≠an en minutos. PD2. Jos√© Mourinho, dos partidos y 40.000 €; Xabi Alonso y Sergio Ramos, 20.000 € cada uno; Iker Casillas, 10.000 €; Jerzy Dudek, 5.000 €, y el Real Madrid, 120.000 €. En total, 215.000 €. El Madrid va a recurrir, faltar√≠a m√°s, pero dudo que le rebajen la sanci√≥n, aunque no es descartable.

De hecho, es el club m√°s castigado de toda la historia. 215.000 €. No est√° mal por perderse un partido y ahorrarse una tarjeta amarilla. En el pr√≥ximo encuentro, que monten otro sainete y que a todo el mundo le parezca fant√°stico.Ya no estaba Miguel Mu√Īoz, al que los gritos de la grada hab√≠an obligado a Bernab√©u a relevarlo y poner a Luis Molowny. Aquella temporada, el Madrid no supo o no pudo enchufarse.
Antes, el Barcelona y sus aficionados se conformaban con ganar sus partidos al Real Madrid, mientras que el Madrid ganaba los t√≠tulos. Ahora, el Barcelona no s√≥lo se conforma con ganarle los partidos al Madrid, sino que tambi√©n se hace con los t√≠tulos. Y en cuanto a t√≠tulos, mejor decir tan s√≥lo que el Bar√ßa gan√≥ m√°s que el Real Madrid en los √ļltimos dos a√Īos y medio.

Dicho esto, el Madrid tiene diecinueve jornadas por delante para seguir creciendo y llegar al nivel necesario para poder ganar al Barcelona. No tengo dudas de que la Liga BBVA, y ya lo dejó entrever Guardiola tras el partido, será un duelo entre dos y que al choque del Bernabéu.
Ahora el Barcelona ha vuelto a meterle otra manita al Real Madrid. Que yo recuerde, el Bar√ßa gana 3-1 en ‘cincoceros’, pero el del lunes escuece y mucho. Quiz√° sea por ser el m√°s reciente; quiz√° sea porque hab√≠a puestas muchas esperanzas en este Real Madrid. Pero yo voy a dar un margen de confianza a este entrenador y a este equipo, al que, como en la mili, se le supone el valor, el orgullo, el amor propio, el car√°cter y, por supuesto, la calidad. Se llama Real Madrid y seguramente resurgir√° de sus cenizas, cual ave f√©nix.

Lo de ‘Eurogeta’ ha quedado en nada. Quiz√° el club madrile√Īo tampoco era merecedor de semejante t√≠tulo. No hay m√°s que echar un vistazo al mal end√©mico del Coliseum. El problema es que nadie sabe, o nadie quiere, poner soluci√≥n, porque la pinta del enfermo sigue siendo la peor.
Da la sensaci√≥n de que Getafe, su afici√≥n, no ha sabido digerir el nuevo estatus que ocupa en el f√ļtbol espa√Īol desde hace aproximadamente un lustro. Los √©xitos han llegado demasiado pronto. O demasiado de golpe. Muchos buenos recuerdos agolpados en poco tiempo. No ha sido suficiente para fidelizar a la afici√≥n. Mis primeros recuerdos futboleros se remontan all√° por 1973, cuando ten√≠a 11 a√Īos. Fue en el verano de ese a√Īo cuando empec√© a ir al f√ļtbol con asiduidad. De hecho, las futbolistas for√°neos s√≥lo pod√≠an jugar la Liga BBVA, no la Copa, entonces llamada del General√≠simo. Aquella temporada fue la de la llegada de Johan Cruyff al Barcelona, de Gunter Netzer al Real Madrid, de ‘Rat√≥n’ Ayala al At. Madrid.

Al equipo presidido por √Āngel Torres le han vuelto a bajar de la nube antes de tiempo. Con paso titubeante en la Liga, parece que este a√Īo pintar√°n bastos en el sur de Madrid. La duda es saber si el club podr√° reponerse como ya hizo en a√Īos anteriores. Jos√© Mourinho no es madridista. Lo repito: Mourinho no es madridista. Seguramente lo ser√°, y ac√©rrimo, pero ahora no lo es a√ļn. Si sintiera el escudo y la camiseta como la sienten los millones de seguidores blancos de todo el mundo que el lunes se fueron a la cama llorando, no habr√≠a pronunciado esas frases. Durante su estancia en Inglaterra e Italia, nunca perdi√≥ por m√°s de tres goles. En la Premier, su derrota m√°s abultada en sus tres a√Īos como t√©cnico del Chelsea, por 3-0 ante el Middlesbrough; en el Calcio, perdi√≥ dos veces por 3-1, ante Atalanta y Catania.