24 diciembre 2011

El amarillo chillón de Los Lakers.

Los Lakers volvieron a perder ante los Clippers. No cayeron con el estrépito con el que lo hicieron dos noches antes, pero las sensaciones siguen sin ser buenas. La baja de Kobe Bryant, que se lesionó la muñeca derecha y podría estar un mes fuera en el peor de los casos, nubla aún más el panorama. Otro árbol caído en el bosque de rumores e incertidumbre en el que se hallan extraviados los amarillos.

Los Clippers, liderados por Blake Griffin -anotó nueve de sus 30 puntos en los dos últimos minutos- reivindicaron la incipiente supremacía sobre sus vecinos, poco lúcidos con el balón en las manos, como reflejan sus 22 pérdidas. Derek Fisher contribuyó con cuatro, confirmando que está más cerca de la jubilación que lo que él y sus jefes creen.

Steve Blake, en un buen partido en ataque (20 puntos) llevó con más solidez el timón de un equipo que tuvo en Bynum (26 puntos y 11 rebotes) a su principal referencia ofensiva.

Pau Gasol estuvo en cancha 30 minutos en los que aportó 13 puntos, nueve rebotes y cinco asistencias. Pasó casi de puntillas por el partido. Es inevitable, pese a su alto grado de profesionalidad, que los incesantes rumores sobre su hipotético traspaso -los últimos lo situaban en los Bulls- afecten su concentración. Sólo tiró siete veces a canasta. No debe ser fácil jugar sabiendo que te has convertido en moneda de cambio universal de tu equipo. El letrero invisible de transferible pesa más de lo que él quisiera.

Los Lakers mantuvieron el tipo hasta el tercer cuarto (64-62), hasta que una falta flagrante de Barnes sobre Griffin espoleó a los Clippers (74-62). Troy Murphy lideró un parcial de 14-4 que devolvió a la vida a su equipo (90-87). Hasta que apareció Griffin para imponer su fuerza en el tramo final y decantar la victoria del lado de unos Clippers que no necesitaron esta vez la mejor versión de su fichaje estrella, Chris Paul, que firmó 7 puntos y 11 asistencias.

La peor noticia para los angelinos, sin embargo, no fue la derrota, sino la lesión de Kobe Bryant. El escolta sufre un desgarro de un ligamento de su muñeca derecha que le impidió jugar y que le podría mantener entre tres y cuatro semanas de baja si el desgarro es total.

Bryant se produjo la lesión en el tercer cuarto del primer partido ante los Clippers, aunque no fue hasta el día siguiente cuando una resonancia magnética reveló el alcance del daño. "Si el ligamento está completamente desgarrado, hablamos de un mes de baja", confirmó a la emisora '710 ESPN' el doctor Robert Klaper, del hospital Cedars Sinai, donde fue atendido el jugador. "Pero, si es sólo como aparece en la resonancia magnética, con hematomas en los ligamentos o en el hueso, sería una lesión menor".

Lejos de allí, en Boston, los Celtics se impusieron sin problemas a los Raptors (81-73) en un partido en el que Dwane Casey alineó de titular a Jerryd Bayless en detrimento de José Manuel Calderón. El base español jugó 24 minutos en los que aportó ocho puntos, dos rebotes, dos asistencias y una recuperación. Deberá emplearse a fondo el extremeño para ganarse el puesto en un equipo que pinta mal.

Quien ni siquiera pudo vestirse de corto fue Marc Gasol, aquejado de unas molestias musculares que le impidieron jugar en la derrota de los Grizzlies ante los Hornets (95-80). Kaman (18) y Gordon (17), fueron los verdugos de Memphis, que espera poder contar con el mediano de los Gasol en el estreno liguero de su equipo, que tendrá lugar el próximo lunes en San Antonio, ante los Spurs de Manu Ginobili.

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