30 diciembre 2011

El freno de China a la inversion exterior en coches.

China, primer mercado para la industria automovilística a nivel mundial, va a limitar las inversiones de los constructores de automóviles extranjeros para fortalecer su industria nacional, según anunció el jueves la agencia Nueva China. El país asiático ha sido el salvador de la industria automovilística mundial en medio de la crisis y su principal fuente de beneficios.

GM, Honda o VW poseen factorías en el país desde hace años, pero el comunicado indica que el Gobierno «ha retirado su apoyo a las inversiones extranjeras para la industria de la automoción».

Los nuevos obstáculos, que entrarán en vigor el 30 de enero, son debidos «a la necesidad de un desarrollo armonioso de la fabricación local de automóviles», según han declarado la Comisión de Desarrollo y Reforma Nacional y el Ministerio de Comercio. La agencia no ha ofrecido más detalles. Las marcas extranjeras copan el 70% del mercado chino, pero están obligadas a asociarse con una local para producir allí.

La decisión surge en un momento de retroceso de las ventas de coches. Éstas habían ido aumentando hasta un 32% el pasado año, alcanzando la cifra récord de 18,06 millones de unidades. Pero el sector ha perdido su vigor tras la progresiva supresión de las ayudas estatales a la compra, tales como las reducciones de impuestos a los coches de pequeña cilindrada. Las matriculaciones han descendido un 2,4% en noviembre, hasta los 1,66 millones de vehículos, constituyendo el duodécimo mes de caídas.

Guerra comercial

Esta decisión llega a sólo 10 días de la negativa de GM a permitir la venta de Saab a la china Youngman, por una supuesta transferencia indebida de tecnología de la estadounidense. La medida se une a otra decisión reciente de Pekín -antidumping según el Bobierno chino- mediante la que gravarán a los vehículos importados de EEUU con cilindrada superior a 2,5 litros.

En 2010, China, primer productor mundial, fabricó 18,24 millones de vehículos, un 32,4% más. Es decir, casi el doble que Japón, más que todos los países de la UE juntos y 2.5 veces más que EEUU.

La mayor parte de esa producción, no obstante, se basó precisamente en las joint ventures constituidas por las compañías chinas con constructores extranjeros. Por ejemplo, Chana Automotive montó 1,1 millones por sí sola y 2,4 millones en común. Del otro lado, el Grupo VW montó el año pasado en China uno de cada cuatro coches (1,7 millones de vehículos) que fabricó en todo el mundo. GM, con una proporción similar, llegó a 2,2 millones.

Para otros sectores, las autoridades harán lo contrario: reducir las restricciones sobre la inversión extranjera o elevar el porcentaje autorizado de capital extranjero.

Hasta noviembre, el país atrajo 103.770 millones de euros en inversiones extranjeras directas y autorizó la instalación de 25.086 empresas de capital externo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario