30 abril 2012

Investigar sin cobrar

Alba recuerda con precisi√≥n la fecha exacta en la que decidi√≥ colgar la bata: «El martes 8 de noviembre de 2011. Ya llevaba mucho tiempo d√°ndole vueltas, decidiendo si merec√≠a la pena tanto esfuerzo. Me aferraba a cualquier atisbo de esperanza, a la promesa de poder quedarme a hacer la tesis con un contrato (aunque fuera de t√©cnico)...».

Pero dos a√Īos despu√©s de aterrizar en un laboratorio de Barcelona, con 10 kilos menos y varios meses de desmotivaci√≥n («no me apetec√≠a ir al laboratorio, escrib√≠a art√≠culos que nadie revisaba ni mandaba publicar...»), ese martes de noviembre cerr√≥ ese cap√≠tulo de su vida. 

De su etapa como investigadora a√ļn arrastra cierta debilidad f√≠sica («perd√≠ mucha masa muscular», confiesa tras meses de sufrimiento psicol√≥gico) y una importante deuda econ√≥mica por el cr√©dito ICO que solicit√≥ para poder hacer un m√°ster en Biolog√≠a vegetal y asistir a clase sin tener que trabajar. La beca que pidi√≥ al Ministerio de Educaci√≥n, Cultura y Deporte (MECD) a√ļn figura en la base de datos como «a estudio por el MECD», ironiza esta gallega. «As√≠ que s√≠, he pagado y voy a pagar por querer investigar; aunque ya haya renunciado a ello», explica mientras acaba las pr√°cticas de un curso de T√©cnico de Calidad en la Industria Alimentaria organizado por el Servicio Catal√°n de Empleo. 

Ahora que ha recuperado otra vez las ganas de levantarse por las ma√Īanas («mis amigos han dejado de mirarme preocupados»), siente «frustraci√≥n y rabia» cuando oye hablar de los recortes aplicados por el Gobierno a la investigaci√≥n. «Se tiende a hacer creer a la sociedad que la educaci√≥n o la investigaci√≥n son gastos, pero son inversiones. Si formas a la poblaci√≥n, √©sta podr√° tirar del pa√≠s gracias a sus conocimientos.

Si inviertes en investigaci√≥n, este dinero revertir√° en patentes o en colaboraciones internacionales», clama. Pero su alegato no se detiene ah√≠: «Nuestros gobernantes se llenar√°n la boca hablando de la cantera investigadora, de grandes avances logrados por espa√Īoles, pero de lo que no hablan es del dinero que se ha gastado en formar a gente para que luego investigue fuera. A m√≠ me da la sensaci√≥n de que se han dado cuenta de que para ser camarero no hace falta tanto t√≠tulo».

28 abril 2012

El Grupo Planeta va engordando

¿Edici√≥n independiente? Cada vez queda menos, pero s√≥lo si hablamos de sellos editoriales de tama√Īo mediano. Otro cantar es si la lupa se fija en las peque√Īas editoriales, porque de √©sas cada vez hay m√°s. De ah√≠ que no parece que la ca√≠da de Tusquets en las redes de Planeta (aun conservando su autonom√≠a en el terreno literario), que llega poco despu√©s de que Anagrama buscara refugio en Fratinelli, pueda achacarse a un mercado con tendencia al monopolio, sino m√°s bien a un relevo generacional, al paso del testigo de la escuder√≠a hist√≥rica de editores (ah√≠ est√°n Beatriz de Moura y Jorge Herralde) a una nueva hornada con todo el camino por escribir. 

La entrada de Tusquets en la √≥rbita de Planeta gracias a la compra de un porcentaje de las acciones del sello de Beatriz de Moura que √©sta no quiere precisar (todo indica que es inferior al 50%) marca unas nuevas se√Īas de identidad en el mapa editorial espa√Īol en el que cada vez ocupa m√°s y m√°s espacio la constelaci√≥n Planeta, grupo al que parece que s√≥lo pueda presentar batalla -y a distancia- Random House Mondadori. Por detr√°s de ambas, RBA, Ediciones B y las editoriales del grupo Prisa. Como medianas e independientes, con permiso de esa Anagrama cada vez m√°s italiana, tan s√≥lo Salamandra y Acantilado. Y, por detr√°s, todos los peque√Īos, con Min√ļscula como una de las marcas m√°s veteranas y arraigadas a las que despu√©s han seguido Alpha Decay, Alphabia, Blackie Books, Alrev√©s o las reunidas en Contexto: Asteroide, Barataria, Global Rhythm, Impedimenta, N√≥rdica, Perif√©rica y Sexto Piso. 

Beatriz de Moura se reconoc√≠a ayer euf√≥rica por el acuerdo alcanzado con Planeta Corporaci√≥n, que le permite la independencia a la hora de seleccionar t√≠tulos y actores y, en cambio, la liga al gran grupo en cuanto a distribuci√≥n (tanto en papel como en digital, lo que posiblemente le llevar√° a romper con sus actuales compa√Īeros de viaje) y en cuestiones administrativas. 

«Tanto en la letra grande como en la peque√Īa tengo la independencia asegurada», se congratulaba ayer De Moura, satisfecha tambi√©n por el hecho de que seguir√° al frente de la editorial «hasta que me muera o hasta que me canse». Sobre si, llegado uno de estos dos casos -y dado que no tiene hijos-, ya ha cerrado con Planeta la f√≥rmula de su absorci√≥n definitiva, tampoco estaba dispuesta la editora a dar demasiadas pistas. «He tomado esta decisi√≥n mirando al futuro; no quiero que Tusquets desaparezca conmigo». 
√Čsta u otras razones de √≠ndole m√°s econ√≥mico son las que han permitido a los largo de los √ļltimos 20 a√Īos a Planeta ir engordando hasta convertirse en el mayor grupo editorial espa√Īol y en espa√Īol: cuenta con cerca de un centenar de sellos y tiene una n√≥mina de m√°s de 15.000 autores. As√≠, de manera parecida a lo ocurrido con Tusquets, han ca√≠do en el paraguas de Planeta marcas y cat√°logos como el de Seix Barral (fundada en 1965 y traspasada a Planeta en 1992), las argentinas Emec√© (se integr√≥ en 2002) o Mart√≠nez Roca (vendida a Planeta en 1992); o tambi√©n Destino, Minotauro y Ariel. Adem√°s, Planeta tambi√©n es un importante jugador en el mercado del libro en catal√°n ya que, en 2006, form√≥ Grup 62.

26 abril 2012

La SGAE m√°s desacreditada que nunca

M√°s electores. Una de las principales protestas durante los procesos electorales celebrados en tiempos de Teddy Bautista era el escaso n√ļmero de socios que ten√≠an derecho a voto. As√≠, de los 100.000 socios de la SGAE, apenas 8.000 pod√≠an participar en los comicios. Tras la intervenci√≥n de la Guardia Civil, la comisi√≥n rectora que tom√≥ las riendas de la entidad encarg√≥ una reforma estatutaria que ampli√≥ hasta 21.129 los socios que pueden votar. Cada elector dispone de un n√ļmero de votos, de acuerdo a su recaudaci√≥n por derechos de autor en los √ļltimos a√Īos. 

Y m√°s candidatos. En las anteriores elecciones, la candidatura af√≠n a Teddy Bautista cosech√≥ un amplio triunfo. La principal candidatura rival, De Otra Manera (DOM), presidida por Jos√© Miguel Fern√°ndez Sastr√≥n, no consigui√≥ ning√ļn representante. Sastr√≥n denunci√≥ entonces irregularidades y obst√°culos para su candidatura, algo que recogi√≥ el propio auto del juez Ruz.

El panorama actual es radicalmente diferente al de entonces. En esta ocasi√≥n, el favorito es Sastr√≥n, aunque el n√ļmero de candidaturas se ha multiplicado de tal forma que resulta muy aventurado dibujar un mapa de resultados. El principal contrincante de Sastr√≥n ser√≠a el gallego Ant√≥n Reixa, al frente de Autores Unidos por la Refundaci√≥n (Aunir). Tambi√©n compiten Autores m√°s que nunca (con el cantautor Jaume Sisa al frente), Centrados (con Iv√°n Garc√≠a Pelayo), Autores por el Cambio (Aupec, que engloba a los flamencos) y hasta una candidatura pro-Bautista, que cuenta con Caco Senante y Teo Cardalda y que lleva el significativo nombre No est√°bamos tan mal (Netama). 

Junta directiva. Las 173 candidaturas (algunas colectivas, como las antes mencionadas; otras individuales, como la del m√ļsico Luis Cobo Manglis, quien destap√≥ las irregularidades que m√°s tarde originar√≠an la Operaci√≥n Saga) optan a ocupar los 39 asientos de la junta directiva, divididos por colegios. El de Gran Derecho (artes esc√©nicas y m√ļsica sinf√≥nica) cuenta con seis puestos; el de Peque√Īo Derecho (compositores y letristas), con 19; el de Audiovisual (directores, guionistas, compositores de bandas sonoras), con nueve; y el de Editores, con ocho. Los 39 integrantes elegir√°n al futuro presidente de la SGAE. 

Deuda. Si hubiese que guiarse por lo que dicen los programas de los candidatos, el principal problema de la SGAE ser√≠a la deuda de la entidad. Cerca de 137 millones de euros que producen una hipoteca de en torno a 20 millones de euros anuales y que est√°n avalados por los 300 millones de euros anuales que recauda la SGAE para repartir entre sus socios. Esta deuda viene en su mayor parte de Arteria, un megal√≥mano proyecto de Teddy Bautista por el cual la Fundaci√≥n Autor se dedic√≥ a construir y comprar teatros por todo el mundo. Una pieza importante de este proyecto fueron los fondos pendientes de identificaci√≥n. Es decir, aquella recaudaci√≥n que no se pudo entregar a sus due√Īos debido a problemas para su localizaci√≥n. Esta cantidad ronda actualmente los 175 millones de euros y ha aumentado en los √ļltimos a√Īos de forma exponencial. 

Desprestigio. Pese a la gravedad del agujero econ√≥mico, el problema m√°s importante de la sociedad quiz√° sea el desprestigio social de los autores. La actitud prepotente de Bautista en temas como la lucha contra la pirater√≠a -con im√°genes tan repetidas como la del recaudador de la entidad infiltrado en bodas y conciertos ben√©ficos- y el canon digital han terminado minando la reputaci√≥n, no ya de la SGAE, sino de los propios autores. Los enfrentamientos y divisiones entre los candidatos durante la campa√Īa tampoco han ayudado a mejorar esta imagen. 

25 abril 2012

Carmen Machi es una ordinaria

El destino (y los designios del jurado) quisieron que en la pugna por el VI Premio Valle-Incl√°n Carmen Machi tuviese enfrente a sus dos √ļltimos directores: Gerardo Vera y Miguel del Arco. Finalmente, su mon√≥logo como Helena de Troya en Juicio a una zorra se impuso al resto de los finalistas y su nombre se uni√≥ al de Juan Echanove, Ang√©lica Liddell, Juan Mayorga, Nuria Espert y Francisco Nieva en la n√≥mina de ganadores del premio de referencia del teatro espa√Īol.

Pregunta.- El Valle-Incl√°n le llega en un momento especialmente productivo, con tres obras en los √ļltimos meses. 

Respuesta.- Las cosas no pasan de un d√≠a para otro. Agosto es una funci√≥n que ten√≠a comprometida desde hac√≠a dos a√Īos. Igual que Falstaff, que hab√≠a cerrado con Andr√©s Lima porque ten√≠a muchas ganas de trabajar con √©l. Pero lo de Juicio a una zorra s√≠ que fue de aqu√≠ te pillo, aqu√≠ te mato, algo que surgi√≥ de la nada. Yo hab√≠a estado trabajando fuera y hab√≠a hecho bastante cine. As√≠ que ese verano, en el poco tiempo que ten√≠a para descansar, me junt√© con Miguel del Arco para un mon√≥logo durante cuatro d√≠as en el Festival de M√©rida. 

P.- Pero el montaje fue a m√°s. 
R.- En su momento, dije que s√≠ porque era algo para cuatro d√≠as y de apenas 20 minutos de duraci√≥n. Pero la cosa creci√≥; Miguel del Arco es un currante incansable y para √©l no hay cosa peque√Īa. Lo hace todo de tal forma que una Helena de Troya gritando al cielo entre las piedras de M√©rida lo convierte en un espect√°culo que a d√≠a de hoy sigue girando por Espa√Īa. Por eso decid√≠ dejar los huecos y apartar cosas que ten√≠a en medio para dedicarme a hacer este mon√≥logo que me produce tanta satisfacci√≥n. 
P.- ¿Cu√°les cree que son las claves del √©xito de este espect√°culo? 

R.- Hay varios factores. Primero, el momento tan importante en que est√° Miguel del Arco; su nombre es garant√≠a de calidad para los programadores. Y luego que -va a parecer falta de modestia- en los √ļltimos a√Īos estoy acostumbrada a ver los teatros llenos. Hay algunos que me siguen y tambi√©n otros que se sientan pensando que van a pasar un momento divertido y que se convierten en nuevos espectadores de teatro al encontrarse con otra cosa distinta. Eso me alimenta las ganas de seguir. 
P.- ¿C√≥mo es hacer de Helena? 

R.- Me ocurre algo y tengo miedo de que eso se acabe mecanizando: cada vez que hago la funci√≥n, y mira que la hago veces, entro en un estado incontrolable de dolor. Tal y como lo ha hilado Miguel, la curva emocional est√° perfecta. Me duele mucho hacer Helena de Troya, pero me hace sentir muy viva. 
P.- ¿C√≥mo definir√≠a al personaje? 

R.- Es muy bonito, porque ella ama. Y el amor es un estado de enfermedad. Ella cuenta que cuando ese amor es correspondido, todo est√° lleno de colores, pero cuando el amado ni la mira, su dolor es mayor que la propia violaci√≥n que sufri√≥ siendo ni√Īa. Y eso, sumado a una guerra. Por todo ello, va hundi√©ndose paso a paso. 
P.- ¿C√≥mo experimenta en Juicio... la relaci√≥n con el p√ļblico? 

R.- Hay un silencio cuando hago esta funci√≥n que me resulta sobrecogedor. Y hay una empat√≠a entre Helena y el espectador que hace tenga siempre un aliado en el p√ļblico y entremos todos en una catarsis. 
P.- En este momento, ¿qu√© hitos recordar√≠a de su carrera? 

R.- La primera funci√≥n que hice fue Bodas de sangre, de Lorca, con 17 a√Īos. Luego lleg√≥ mi luz, uno de los momentos m√°s hermosos: el Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte, de Valle-Incl√°n, que fue el primer montaje de La Abad√≠a y que dirigi√≥ Jos√© Luis G√≥mez. Me morir√≠a por volverlo a hacer. Tambi√©n el Roberto Zucco con Llu√≠s Pasqual. Y luego, por supuest√≠simo, La tortuga de Darwin, que fue algo que ni yo misma esperaba. Uno de los grandes regalos de mi vida, que me pas√≥ en un momento muy importante, cuando hab√≠a tomado la decisi√≥n de abandonar la televisi√≥n y necesitaba recuperar la libertad del teatro. 

P.- Carmen Machi es un referente tanto de la alta cultura como de la cultura popular. ¿C√≥mo lo vive? 

R.- Viene solo y es muy grato. Quiz√° tiene que ver que nunca haya hecho teatro comercial. Y cuando digo comercial no me refiero a nada malo ni barato. Ni much√≠simo menos. Mi cuna teatral es La Abad√≠a y tiene el perfil de lo que me mueve, el teatro de la palabra. Lo que me pone son los autores; autores que me tiren muy lejos y me ense√Īen much√≠simo. Muchas funciones las elijo b√°sicamente por el texto y por su autor. Me interesa que las palabras me muevan y me conmuevan. Luego, circunstancialmente, hice una serie de televisi√≥n que tuvo unos √≠ndices de audiencia brutales y que marc√≥ mi vida durante 10 a√Īos. Pero hace cuatro a√Īos de aquello, aunque en la retina de la gente quedar√° para siempre. Si conmigo sucede esto, me alegra y est√° muy bien para quitarnos tonter√≠as. Es evidente que ambos mundos se pueden compaginar. 

23 abril 2012

Recortes en piratería

La incertidumbre y el desconcierto ensombrecen hoy la celebraci√≥n de la gran fiesta del libro. ¿Hasta cu√°ndo va a durar esto, cu√°ndo se va a empezar a ver la famosa luz al final del t√ļnel?, se preguntan libreros y editores, cruzando los dedos por los buenos resultados de Sant Jordi mientras observan el descenso de las ventas. Una ca√≠da que calculan, a falta de datos definitivos, podr√≠a haber llegado en 2011 al 10%, tres puntos por encima del 7% del a√Īo anterior, y sin atisbos de estabilizarse, ya que en el primer trimestre de este ejercicio la situaci√≥n ha empeorado.

Un panorama desolador al que se suman los recortes presupuestarios del actual Gobierno, que convierten a las bibliotecas p√ļblicas en las grandes sacrificadas. De los 40 millones que recibieron en 2008 se pasa a seis, mientras que desaparecen los 25 destinados a las escolares, sin que se vea claro de qu√© forma las comunidades aut√≥nomas, corresponsables en la materia y ahogadas por las deudas, podr√°n compensar la situaci√≥n. 

Circunstancias de un presente convulso que empeoran el de por s√≠ delicado y complejo proceso de cambio radical que est√° viviendo la industria del libro para adaptar sus modelos y estructuras a la era digital, un horizonte estimulante pero empa√Īado por la pirater√≠a y los vac√≠os existentes en la legislaci√≥n.

«La bajada de las ventas, las malas perspectivas econ√≥micas, la pol√≠tica de los recortes y del ahorro a toda costa, con la consecuente falta de activaci√≥n del consumo, son factores que nos preocupan cada vez m√°s, pero lo mismo est√° sucediendo en otros √°mbitos», se√Īala Fernando Valverde, presidente de CEGAL, organizaci√≥n que agrupa a todas las federaciones de libreros de Espa√Īa. 

Pero no pintemos el mapa totalmente de negro. Seg√ļn los an√°lisis m√°s recientes son las grandes superficies, dependientes de la compra por impulso de best-sellers, las que m√°s est√°n sufriendo las consecuencias de la crisis, pero los negocios m√°s peque√Īos logran resistir, adapt√°ndose a los nuevos tiempos con imaginaci√≥n, combinando la venta de libros con otras ofertas, por ejemplo de bar-cafeter√≠a, y apostando por actividades culturales alternativas que dinamizan la vida de los barrios.

Hay lugar para la esperanza. Seg√ļn Antonio Mar√≠a D√°vila, vicepresidente de la Federaci√≥n de Gremios de Editores, en el ejercicio de 2011, el libro de texto se ha mantenido, incluso con un ligero avance, y los editores han podido nutrirse del comercio exterior, que en los primeros meses de este a√Īo ha crecido un 15%, con un aumento en paralelo de la demanda de servicios. 

«Hemos incrementado la venta a Europa de material de ense√Īanza de espa√Īol como segunda lengua y hemos ganado casi 300 millones de euros en venta de derechos, sin contar el porcentaje de los agentes literarios. Este es un fen√≥meno novedoso, que no se daba hace 10 a√Īos y que no s√≥lo implica a autores para adultos, sino tambi√©n de infantil y juvenil», explica D√°vila. 
Seg√ļn fuentes de la Direcci√≥n General de Pol√≠ticas Industriales y del Libro, √©ste va a ser el camino. «Lo que se priorizar√° a partir de ahora es el fomento de la internacionalizaci√≥n de la industria del libro», indican, apuntando al est√≠mulo de convenios con entidades como ICO e ICEX, que impulsar√°n la financiaci√≥n del sector, as√≠ como a un mayor protagonismo del Instituto Cervantes, pieza clave de todas las estrategias. 

En esta l√≠nea, se mantiene el apoyo a la participaci√≥n en ferias, pero se rebaja la ayuda a la Confederaci√≥n de Libreros en 80.000 euros -el presupuesto se fija en 250.000-, lo que, seg√ļn Valverde, impedir√° seguir desarrollando el programa de adaptaci√≥n a las nuevas tecnolog√≠as. 

Valverde hace hincapi√© en la deuda que las comunidades a√ļn tienen con los libreros correspondiente a la campa√Īa escolar de 2011 y tambi√©n lamenta que no haya una mayor comunicaci√≥n con los actuales responsables del √°mbito del libro. 

«Ahora mismo todo es tan confuso, est√° tan enmascarado, que resulta complicado saber cu√°l es el impacto real del sector digital. Crece la oferta y aumentan las plataformas de venta, aunque las cifras que nos llegan de servicios como Amazon son muy opacas y nos impiden hacer un pron√≥stico certero de cara al futuro», afirma. 
S√≠ se puede constatar que las ventas por internet no superan el 1% del total en nuestro pa√≠s y tampoco sobrepasan el 2% en Alemania; aunque aqu√≠ las descargas ilegales nos acercan m√°s al Tercer Mundo que a Europa. ¿Cu√°ndo se afianzar√° esta revoluci√≥n largamente anunciada? 

«Ya contamos con una oferta de unos 60.000 libros digitalizados», dice Antonio Mar√≠a D√°vila, pero la pirater√≠a impide que se cree un mercado razonable y el tema del IVA no nos ayuda nada, ya que la descarga se desgrava con un 18% frente al 4% del papel. Hay muchas irregularidades en este punto, todo un desprop√≥sito que hay que corregir urgentemente a trav√©s de las directivas comunitarias». 

La ayuda para traducciones a otras lenguas se ha reducido, as√≠ como otras partidas, pero lo que la Federaci√≥n de Gremios de Editores considera m√°s escandaloso es el recorte en las dotaciones a las bibliotecas, algo en lo que coinciden con la asociaci√≥n de libreros. «No se puede poner freno al futuro. No s√≥lo en Europa sino en Am√©rica Latina se tiene claro que las bibliotecas son vitales. En Colombia, por ejemplo, se ha apostado por su fomento como pol√≠tica estatal», declara D√°vila. Otro pa√≠s, Francia, sirve de modelo a Fernando Valverde para fijar el mapa ideal de las librer√≠as, basado en un sistema de excelencia y especializaci√≥n estimulado con exenciones fiscales. 
Entre las reclamaciones del sector se incluyen una nueva y m√°s eficaz Ley de Propiedad Intelectual que d√© contenido al entorno digital y aplaque los recelos ante la falta de garant√≠as jur√≠dicas, una pol√≠tica educativa que no castigue al libro y una mayor coordinaci√≥n en la proyecci√≥n del producto al exterior. 

Entre los desafíos, un necesario plan estratégico de todos los implicados que mejore la eficacia, la calidad y la cooperación de la industria. Ahí se inscribe la apuesta de los libreros por lanzar una plataforma a semejanza de la alemana. Mientras, se trata de sobrevivir.

22 abril 2012

Los dioses de Los √°ngeles

El Getty, coloso en las monta√Īas angelinas del arquitecto Richard Meier, acoge desde esta semana una mirada introspectiva de la obra del fot√≥grafo, Herb Ritts: L.A. style, desde mediados de la d√©cada de los 80 hasta que una neumon√≠a remat√≥ su cuerpo, enfermo de sida, en 2002. 

Se despidi√≥ con estatus de estrella a base de rodearse de ellas, especialmente en Los √Āngeles, atra√≠do por los grandes nombres tras d√©cadas de buscarles otra est√©tica diferente, amparado en el blanco y negro y las composiciones provocadoras, er√≥ticas, morbosas.

Como la que dio la vuelta al mundo en su momento con las cinco top models más en boga de la época, Naomi Campbell, Cindy Crawford, Stephanie Seymour, Christy Turlington y Tatjana Patitz, desnudas y entrecruzadas de piernas y manos, sentadas en un suelo de madera. Una imagen imposible de esquivar, dominadora de vallas comerciales y portadas de revistas.

En ese periodo de tiempo que recorre la exposici√≥n, Ritts fotografi√≥ m√°s de 200 portadas de revistas, desde Vogue hasta Vanity Fair y Rolling Stone, marcando una pauta est√©tica y comercial y distanci√°ndose de la t√≥nica imperante al otro lado del pa√≠s y sus casas de moda. Para Ritts, lo suyo no era un estilo Los √Āngeles propiamente dicho, aunque es innegable su gusto por el Hollywood m√°s org√°nico, el de los a√Īos dorados de la industria que a√ļn sobreviv√≠an cuando vino al mundo en 1952. 

Perfeccionista hasta la saciedad y amigo de los experimentos, rompi√≥ moldes con su gui√Īo hacia los africanos y la comunidad negra de Estados Unidos, otorg√°ndoles un protagonismo que hasta entonces nadie se hab√≠a atrevido a darles. De acuerdo a Paul Matineau, comisario de la exposici√≥n, Ritts paviment√≥ el terreno para que otras revistas abrieran m√°s su abanico racial, adem√°s de ir m√°s all√° del poder de las estrellas fotografiadas y su capacidad de reclamo. 

En Djimon con pulpo, tomada en Hollywood en 1989, el actor de Benin Djimon, nominado en dos ocasiones al Oscar de la Academia por su trabajo en Diamante de sangre y En Am√©rica sufri√≥ los rigores de Ritts al convercerle de que posara con un pulpo en la cabeza, algo que el africano consider√≥ una especie de humillaci√≥n. 

«Algunos fot√≥grafos estrella son criticados por apoyarse demasiado en la fuerza y el estatus de sus modelos para hacer la fotograf√≠a interesante», dice Martineau. «Yo he buscado fotos que fueran interesantes en s√≠... Fotos en las que Ritts complic√≥ la noci√≥n del retrato a una celebridad». 

Por eso, la retrospectiva es m√°s sobre cuerpos desnudos y en movivimiento que sobre caras famosas. «Me interesaba m√°s la elegancia de su trabajo», asegura el responsable de la exposici√≥n. 

Sin embargo, Ritts estuvo siempre metido de lleno en el mundo de los grandes nombres del cine y de la moda. De hecho, fue un √≠ntimo amigo suyo, Richard Gere, el que le inici√≥ en la fotograf√≠a, despu√©s de una sesi√≥n delante de un Buick antiguo. A Ritts le gust√≥ la experiencia y eso le abri√≥ la puertas para hacer portadas de revistas y de discos, incluido el de Olivia Newton John para su √°lbum Physical. 

Despu√©s repetir√≠a la experiencia con Madonna para su disco True blue en 1986, justo antes de comenzar con una sucesi√≥n de campa√Īas publicitarias para varias marcas y revistas, un trabajo colosal que hubiera sido m√°s de un no mediar el virus del sida y otras complicaciones que acortaron su vida. Falleci√≥ a los 50 a√Īos, un √≠cono de esa √©poca de belleza y pop culture.

21 abril 2012

Comenzando el final de una era

Ambos nacieron el mismo a√Īo (en 1947, con menos de un mes de diferencia), ambos han dirigido los dos teatros p√ļblicos m√°s importantes de Madrid (el Centro Dram√°tico Nacional, perteneciente al ministerio de Cultura, y el Teatro Espa√Īol, del Ayuntamiento de Madrid) y ambos concluyen en este 2012 un brillante periodo de gesti√≥n que comenz√≥ hace ocho a√Īos. 

Los caminos paralelos de Gerardo Vera (director del CDN hasta el pasado mes de enero) y Mario Gas (quien dejar√° el Espa√Īol el pr√≥ximo 30 de julio) no son s√≥lo una cuesti√≥n de cifras. En lo referente a la calidad, pocos podr√°n discutir las extraordinarias aportaciones de ambos a la escena teatral espa√Īola. Su apuesta por el riesgo sin olvidar los cl√°sicos, su capacidad para internacionalizar los escenarios madrile√Īos y la dinamizaci√≥n del entramado teatral que han llevado a cabo les ha hecho ganarse un lugar destacado en las cr√≥nicas culturales de la Espa√Īa contempor√°nea. 

Prueba de esta apuesta por la excelencia es el hecho de que cuatro de los cinco ganadores del Premio Valle-Incl√°n han estrenado sus montajes en ambos espacios. Ang√©lica Liddell (El a√Īo de Ricardo), Juan Mayorga (La paz perpetua) y Francisco Nieva (T√≥rtolas, crep√ļsculo y... tel√≥n) en el CDN, y Nuria Espert (La casa de Bernarda Alba) en el Teatro Espa√Īol. 

«Me quedan muchas cosas por hacer, pero me voy con la convicci√≥n de que un creador-gestor no debe estar m√°s de ocho a√Īos. Es una cuesti√≥n de ideolog√≠a», indica Gerardo Vera. «Ten√≠a carrete para rato y pod√≠a haber programado otros ocho a√Īos. De hecho, si se viesen los proyectos que estoy preparando ahora, hay tres o cuatro muy CDN». Vera estren√≥ ayer su √ļltimo montaje programado por √©l como director en el CDN, una versi√≥n de La loba de Lillian Hellman protagonizada por Nuria Espert. 

Por su parte, Gas dice afrontar sus √ļltimos meses en el Espa√Īol con «tranquilidad, alegr√≠a, coherencia y normalidad». Su salida del teatro municipal no ha estado exenta de controversias, con acusaciones de supuestos contratos blindados y una rueda de prensa el pasado 13 de marzo en el que anunci√≥ un adi√≥s civilizado. «Estos ocho a√Īos han sido fant√°sticos», apunta Gas. «Hemos intentado trabajar en favor del teatro, de Madrid y del p√ļblico. Por supuesto que hemos tenido aciertos y errores, pero seg√ļn me cuenta gente de fuera que no conozco, este periodo ha sido muy fruct√≠fero. Nos encontramos con una sala cuando llegamos y hemos abierto otra nueva, as√≠ como dos nuevos espacios espectaculares en el Matadero. Nos vamos con la sensaci√≥n de habernos dejado la piel y de haber trabajado bien», relata el director. «Y esta es la demostraci√≥n de que no ha habido ninguna cosa rara ni ning√ļn contrato blindado». 

Vera sostiene que «los teatros tienen que tener sangre nueva. Hay ahora una generaci√≥n, con gente como Alfredo Sanzol o Miguel del Arco, que tienen que entrar en este juego para dar otra visi√≥n». Y se despide con una mezcla de satisfacci√≥n y nostalgia. «Mi tiempo se acab√≥. No quiero llevar m√°s tiempo el peso de la administraci√≥n, ni tampoco andar preocupado por cosas como el INAEM o los convenios colectivos. Quiero hacer mis funciones con mi amiga Nuria y mi amiga Amparo, tener tiempo para mi pareja, venir al teatro a ver cosas que no haga yo... ¿Que si repetir√≠a? Pues s√≠, pero tambi√©n lo acabar√≠a otra vez». 

«Creo honestamente», apunta Gas, «que nos hemos dedicado a abrir fronteras y trabajar en pro del teatro. A partir del uno de agosto volveremos a la calle, en el mejor sentido de la palabra, y a hacer proyectos desde muchos lugares. Han sido ocho a√Īos muy enriquecedores y muy cargados de responsabilidades. Y quiero subrayar que hay algo m√°s satisfactorio que tu propia carrera y es poder liderar un proyecto colectivo».

20 abril 2012

El narrador de la depresión

Despu√©s de varios tanteos notables -en especial, Tortilla Flat (1935), su mejor obra para algunos-, John Steinbeck abord√≥ con De ratones y hombres los contenidos, el estilo y el punto de vista que identificar√≠an para siempre lo fundamental de su producci√≥n novel√≠stica: la aproximaci√≥n al mundo de los trabajadores y desfavorecidos con una mirada humanista de impl√≠cita denuncia y bajo los c√°nones de un cierto naturalismo entendido a su modo. Sus antagonistas dir√°n que Steinbeck pec√≥ de verbosidad y de una utilizaci√≥n excesiva del lirismo y la sentimentalidad. 

Esta veta de su creaci√≥n literaria alcanz√≥ su culminaci√≥n con Las uvas de la ira (1939), la triste historia de unos emigrantes de Oklahoma -okies, se les llamaba- que cruzan el pa√≠s para tratar de encontrar una tierra prometida -nueva decepci√≥n- en California. La novela, basada en art√≠culos period√≠sticos del propio Steinbeck, obtuvo el Premio Pulitzer y fue r√°pidamente llevada al cine por John Ford. De Tortilla Flat a Las uvas de la ira y otras, el viaje y la carretera, Steinbeck de puente entre los pioneros de la conquista del Oeste y la literatura beat de Jack Kerouac. 

La d√©cada de los 30 estuvo marcada en EEUU por las consecuencias de la Depresi√≥n y tambi√©n por las sucesivas presidencias del dem√≥crata Franklin D. Roosevelt y su New Deal, o sea, por el intento de reconstruir el pa√≠s sobre pol√≠ticas sociales y progresistas, de las que Steinbeck fue partidario. 

El √©xito le report√≥ a Steinbeck un aluvi√≥n de rechazo y problemas. Las fuerzas conservadoras -terratenientes y banqueros- rechazaron sus libros, que tambi√©n fueron prohibidos en algunos estados -sobre todo, en bibliotecas y colegios p√ļblicos- bajo la acusaci√≥n de contener un lenguaje soez y, en el caso de De ratones y hombres, con el pretexto de apolog√≠a de la eutanasia, delirante interpretaci√≥n del desenlace de la obra. El FBI de Hoover lo puso bajo seguimiento con la falsa suposici√≥n de pertenencia al Partido Comunista. 

Adem√°s, la conexi√≥n de Steinbeck con el periodismo y con el cine provoc√≥ una rebaja de sus m√©ritos por parte de ciertos cr√≠ticos literarios puristas. Fue el caso de Edmund Wilson -v√©ase su Obra selecta, en Lumen-, que lo alab√≥ con muchas reticencias y pegas y tard√≥ mucho en admitir su grandeza. Wilson, a prop√≥sito de Las uvas de la ira -que calific√≥ como «novela de propaganda»-, lleg√≥ a decir que Steinbeck «ha aprendido de la pantalla» -¡lo peor!- y, todav√≠a m√°s grave, que escrib√≠a pensando en Hollywood. Eso no pareci√≥ afectar a los acad√©micos suecos, que le concedieron el Premio Nobel de Literatura en 1962. 

John Steinbeck, m√°s all√° de la situaci√≥n de su pa√≠s en los a√Īos de su maduraci√≥n y de su compromiso personal, sab√≠a de lo que hablaba. Hab√≠a nacido en 1902 en Salinas, en el valle del mismo nombre, en Monterrey (California), un lugar con much√≠simos trabajadores agr√≠colas por la abundancia de explotaciones dedicadas al cultivo de toda clase de frutas y verduras. 

Aunque criado en el seno de una familia acomodada, Steinbeck trabaj√≥ en el campo desde adolescente, incluso llev√≥ durante alg√ļn tiempo una vida de obrero tras renunciar a licenciarse -despu√©s de a√Īos de estudio a la carta- en la prestigiosa universidad de Stanford, a la que le hab√≠a llevado su familia. Su madre, maestra, fue quien le impuls√≥ a la lectura desde ni√Īo. 

Casado con la segunda de sus tres esposas, Steinbeck se incorpor√≥ a la Segunda Guerra Mundial como corresponsal de guerra, aunque luego particip√≥ en misiones b√©licas en el Mediterr√°neo en cuyo transcurso result√≥ herido y se agenci√≥ una depresi√≥n. 

Tras la guerra, public√≥ algunos de sus mejores libros como Cannery Row (1945), reforzando su relaci√≥n con el cine -y, con ello, su popularidad- con novelas llevadas a la pantalla como La perla (1948) y, sobre todo, Al este del Ed√©n (1952), esta √ļltima adaptada por Elia Kazan, para quien escribir√≠a ese mismo a√Īo el gui√≥n de ¡Viva Zapata! 
Steinbeck mantuvo una estrecha y productiva amistad -viajes y libros juntos- con el bi√≥logo y ec√≥logo Ed Ricketts, y es Edmund Wilson quien se√Īala -al margen de las an√©cdotas de los t√≠tulos y de la constante presencia de animales en sus novelas-, que Steinbeck tuvo una concepci√≥n biologista del hombre, al que ve√≠a -con sus pros y contras- dentro de la especie animal. 

La historia de los dos braceros de De ratones y hombres, el protector George y su amigo Lennie, el gigant√≥n retrasado, es una historia de soledades y sue√Īos imposibles, provocados por la muy concreta fatalidad de las barreras y las miserias sociales. Miguel del Arco dirige en el Teatro Espa√Īol -en versi√≥n propia y de Juan Ca√Īo- un montaje tan brillante como pertinente y ajustado, con escenas tan magn√≠ficas como el terrible encuentro final entre Lennie y la pobre esposa sin nombre del hijo del patr√≥n, en la que he cre√≠do ver ecos de la mortal escena del r√≠o de Frankenstein. 

Dicho esto, uno de mis libros favoritos de Steinbeck es el distinto, inacabado y p√≥stumo Los hechos del rey Arturo y sus nobles caballeros, recreaci√≥n del cl√°sico La muerte de Arturo, de Thomas Malory. En su pr√≥logo, Steinbeck dice que el libro de Malory est√° en el origen de toda su devoci√≥n a la lectura y a la escritura, de su percepci√≥n del bien y del mal, de «todas mis reflexiones contra los opresores y a favor de los oprimidos». 

John Steinbeck, fumador pertinaz, muri√≥ a los 66 a√Īos en Nueva York de un infarto. La autopsia puso de manifiesto que las arterias de su coraz√≥n estaban pr√°cticamente obstruidas. En el final del pr√≥logo de Los hechos…, John Steinbeck escribi√≥: «Y ruego a todos vosotros, los que l√©eis este relato, que or√©is por aquel que lo escribi√≥ para que Dios le conceda la liberaci√≥n, y sea pronto y r√°pido. Am√©n».

19 abril 2012

Lo que cuesta la sangre

La media rosa de la pierna izquierda de Nazar√© se empapaba de sangre y chorreaba hasta el suelo, y Nazar√© cojeaba y el p√ļblico ya tiraba de pa√Īuelo para pedir la oreja. La sangre de los toreros es sagrada, de acuerdo, pero a m√≠ no me gusta que se premie con orejas una faena cruenta y de medio pelo. Antonio Nazar√©, alg√ļn fulgor tan sagrado como su sangre y una soberbia tanda de derecha; profec√≠as y acaso anuncio de eternidad. Demasiado tir√≥n y demasiado fueracacho. Por estar fuera de sitio, vol√≥ a los cielos y cay√≥, herido, en el suelo. 

Pese a esto, pese a la oreja que se llev√≥ tambi√©n Esa√ļ Fern√°ndez, si lo s√© no vengo. Prepara tus b√°rtulos, carga la pluma, -la de escribir-, con la mejor tinta, deja hogar, amigos y tertulias para ver agraviados los toros de Fuente Ymbro, que no es que fueran esencia de fortaleza y bravura, mas s√≠ mucho mejores que los toreros. Cort√©s, Nazar√© y Fern√°ndez tienen tanto derecho como el que m√°s para labrarse una gloria imperecedera frente al toro.

Puede que lo consigan y ojal√° as√≠ sea. Cort√©s ya tuvo aqu√≠, en la Maestranza, su momento de gloria y esplendor; Nazar√© y Esa√ļ, puede que lo tengan y ayer lo rozaron, aunque lejos de los jandillas. El primero, un gran toro serio y enrazado a condici√≥n de que se le atacara en los terrenos adecuados. Y el cuarto, sin llegar a tanto, tambi√©n requer√≠a de un diestro bien colocado y una muleta planch√°; ni lo uno ni lo otro. Salvador cita a gritos en vez de citar con el cuerpo y la muleta. Y eso es un agravio para el toro y para los silencios ceremoniales de la Maestranza. Lo de Nazar√© ya est√° contado y Esa√ļ se dignific√≥ con dos aceptables tandas de izquierda y otra de derecha. Demasiado previsible todo, ante la previsi√≥n encastada y un poco blanda de los jandillas de don Ricardo Gallardo. 

Lo dicho, si lo s√© no vengo y me voy a Botsuana a lidiar elefantes a las cinco de la tarde, que es hora m√°s torera que las dos de la madrugada. Ver√≥nicas de alhel√≠, como las que algunos d√≠as se ver√°n en esta hermosa plaza, para reales elefantes. Alg√ļn a√Īo, el 14 de abril de madrugada y un poco alumbrados -calamocanos, que dir√≠a don Ram√≥n Mar√≠a del Valle-Incl√°n- Paco Puchol y yo so√Ī√°bamos con restaurar la III Rep√ļblica; y llegar a la Maestranza en un land√≥ de muchos caballos empenachados de pendones republicanos; una vez llegamos pero sin penachos. A lo mejor est√° cercano el d√≠a y nosotros con estos pelos. Y sin hacer nada, salvo alg√ļn himno subversivo y noct√≠vago con rasgueos de guitarras por las calles de Triana. Triana es otra cosa y pasar el puente y el Altozano es salirse de Sevilla. Por el Guadalquivir flotan orejas sin peso y banderas deflecadas.

Mingote ha vuelto

Madrid no quer√≠a perder a Antonio Mingote (Sitges, 1919; Madrid, 2012). Por eso, desde el d√≠a en que muri√≥, el pasado 3 de abril, ha llovido en todos los actos que se han convocado en su nombre. La misa funeral de ayer en Los Jer√≥nimos no fue una excepci√≥n. Con la iglesia llena de amigos, compa√Īeros, vecinos y familiares, el marqu√©s de Daroca y alcalde honor√≠fico de El Retiro recibi√≥ el √ļltimo adi√≥s de los suyos y la cari√Īosa despedida del padre Luis Lezama, amigo personal de la familia, que coofici√≥ la ceremonia con otros cuatro sacerdotes. 

A las ocho de la tarde era la cita y ni un minuto antes lleg√≥ el Pr√≠ncipe de Asturias, acompa√Īado por Rafael Spottorno, jefe de la Casa del Rey, a presentar sus respetos a Isabel Vigiola, la viuda de Mingote. Recibido en la puerta por Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid y Catalina Luca de Tena, presidenta editorial de ABC, Felipe de Borb√≥n ocup√≥ su puesto en el primer banco reservado para autoridades y comenz√≥ la ceremonia. 

«Antonio fue para m√≠ el amigo que no llama y est√° presente. La presencia de Antonio d√≠a a d√≠a me conmov√≠a, alegraba el ritmo de la vida y sus ideas me engrandec√≠an», record√≥ Luis Lezama. Este sacerdote, peculiar donde los haya, record√≥ que muchos d√≠as coincid√≠a con el dibujante al final de su paseo matutino y se sentaban a tomar un caf√© en su restaurante en la Plaza de Oriente. 

«Antonio vaciaba de orgullo a los poderosos y enaltec√≠a a los humildes», sigui√≥ glosando Lezama, ante una parroquia en la que figuraban tanto pol√≠ticos como periodistas, empresarios, artistas y dem√°s personajes de la far√°ndula. 

Su vecina y amiga de toda la vida, la actriz Laura Valenzuela, estuvo entre las primeras en llegar. Su hija, Lara Dibildos, tambi√©n acudi√≥ a despedir a quien fuera su padrino. Raphael y Natalia Figueroa asistieron al funeral en Los Jer√≥nimos sentados entre las autoridades, detr√°s del Pr√≠ncipe Felipe, Aguirre, Jos√© Mar√≠a √Ālvarez del Manzano, ex alcalde de Madrid, y el ex ministro Federico Trillo, flamante embajador de Espa√Īa en Reino Unido. 

Bajo una fina lluvia llegaron a la iglesia para acompa√Īar a la familia amigos del fallecido como el empresario teatral Enrique Cornejo, Paloma Segrelles (madre e hija), Cuqui Fierro y varios representantes de la c√ļpula de ABC, el diario en el que Antonio Mingote trabaj√≥ casi 60 a√Īos, como su director, Bieito Rubido y Santiago Castelo, subdirector. 
El acad√©mico de la lengua y director de El Cultural, Luis Mar√≠a Anson, tambi√©n quiso despedirse de su viejo amigo y compa√Īero que lo fue tanto en el citado rotativo como en la Real Academia Espa√Īola, a la que Mingote se incorpor√≥ en 1987 para ocupar el sill√≥n 'r'. 

«Antonio se re√≠a sanamente del poder», coment√≥ Lezama, quien record√≥ que en cada noticia «encontraba inspiraci√≥n». Lamentablemente el genial dibujante se perdi√≥ estos √ļltimos tiempos convulsos que le hubieran sugerido buenas historias.

17 abril 2012

Os resentidos de gira

El grupo gallego Os Resentidos, que en 1986 convirti√≥ en un himno su Fai un sol de carallo, vuelve a reunirse para realizar una peque√Īa gira cuando se cumplen 30 a√Īos de su fundaci√≥n por Ant√≥n Reixa, que en julio tambi√©n estrenar√° el musical Galicia can√≠bal, sobre los a√Īos 80, seg√ļn informa Efe. 

Reixa explic√≥ que, con motivo de este aniversario, una veintena de grupos gallegos «han decidido hacer un tributo» a los tres m√ļsicos que lo integraron a trav√©s de un disco. 
Es un homenaje «inmerecido», que «a nosotros, que somos unos seres ancianos, nos sorprende», bromea Reixa, quien ha se√Īalado que la mejor forma de corresponder es tocar ese disco para promocionar a la actual generaci√≥n de bandas gallegas, «que es mucho m√°s original que nosotros, mucho m√°s audaz». 

Por ello, tras su presentaci√≥n en Orense el 12 de mayo, en agosto, septiembre y octubre realizar√°n una gira por Galicia y el resto de Espa√Īa. 

En los a√Īos 80, Os Resentidos era el √ļnico grupo que profesionalmente utilizaba el gallego en sus canciones, «y ahora puede haber un censo de unos 100» utilizando esta lengua. 
Pero no es la √ļnica gira que prepara Reixa, porque en julio estrenar√° el musical Galicia Can√≠bal, que recoge el repertorio de los grupos gallegos de los a√Īos 80: Siniestro Total, Aerol√≠neas Federales (que ahora tambi√©n retornan), Golpes Bajos, Os Resentidos, Los Limones y Semen Up, entre otros. 

«Despu√©s de muchos a√Īos, y mirando con el retrovisor del tiempo pasado lo que ha ocurrido con la m√ļsica gallega, se ve que quiz√° nunca tuvo tanta repercusi√≥n fuera de Galicia como en los a√Īos 80», explic√≥ Reixa, quien indic√≥ que por eso decidi√≥ recuperar aquella √©poca «con una mirada actual». Un espect√°culo que, tras representarse en Galicia, llegar√° a Madrid el 1 de septiembre.

15 abril 2012

Shakira en la cumbre de las Américas

Sin duda, lo mejor de la VI Cumbre de las Américas ha sido la actuación de Shakira. La segunda buena noticia es que se celebra en Cartagena de Indias, una de las ciudades más hermosas del mundo. El tercer acierto es que al presidente Barack Obama le han confeccionando una guayabera que alivia los sofocos del Caribe. Por lo demás, este encuentro entre los países latinoamericanos y su vecino del Norte puede dar resultados tan estériles como esas terapias de pareja en las que los reproches acaban por ser circulares.

La primera cumbre se organiz√≥ en 1994 bajo el mandato de Clinton y los objetivos principales eran la unificaci√≥n del comercio y la eliminaci√≥n de barreras que obstaculizaban el flujo del mercado. Casi 20 a√Īos despu√©s, los intereses en el continente latinoamericano se han atomizado con otras alianzas como el Alba o Mercosur. Y si vamos a hablar de impedimentos, en EEUU cada vez es m√°s creciente la tendencia aislacionista.

En cuanto al otro gigante econ√≥mico, Brasil, su pol√≠tica proteccionista choca de frente con la Administraci√≥n Obama. Una disonancia que se ha notado en el reciente viaje de Dilma Rousseff a Washington, donde la presidente brasile√Īa no dud√≥ en transmitirle a su hom√≥logo americano sus diferencias con la pol√≠tica monetaria de Washington. En otro extremo se halla Argentina, con Cristina Fern√°ndez agitando el lema peronista de «Vamos a crecer con lo nuestro» y espantando a inversores extranjeros como Repsol con expropiaciones arbitrarias. Obama lleg√≥ a Cartagena con la certeza de que el √©nfasis recaer√≠a en las diferencias que los separan. En lo relativo a la lucha contra el narcotr√°fico, por primera vez Estados Unidos se ha mostrado receptivo a las propuestas a favor de regular el consumo de drogas que defiende el presidente de Guatemala, Otto P√©rez Molina. A pesar de que la Casa Blanca ha aclarado que se opone a la legalizaci√≥n, Obama ha acudido a la cumbre dispuesto a escuchar los argumentos de los pa√≠ses que m√°s sufren la violencia que generan los carteles de la droga.

Desafortunadamente, el tema de Cuba vuelve a ser uno de los escollos insalvables con el debate de su posible integración a futuras cumbres. Una manzana envenenada que arrojó el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, a modo de maleficio del socialismo del siglo XXI. Ante la negativa de la Administración Obama a acoger a una nación cuyo Gobierno es totalitario, Correa decidió no asistir, pero les dejó un reclamo tóxico que secunda hasta el propio presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. En una declaraciones al diario El Tiempo, Santos se ha mostrado más preocupado por liderar el coro a favor del levantamiento del embargo, que por ejercer presión para que la dictadura más antigua de Occidente inicie una transición pacífica.

El otro frente que le esperaba a Obama es el contencioso brit√°nico argentino por la soberan√≠a de las Malvinas, y hasta ahora Washington se ha alineado con el Reino Unido y la voluntad de los kelpers. La delegaci√≥n de EEUU ha tenido a su favor el debilitamiento de otro agitador, Hugo Ch√°vez, m√°s ocupado en defender su salud que en atacar al imperio yanqui. Cuando Obama y el resto de los asistentes se despidan, seguramente se sentir√°n como esos viejos amantes cuyas broncas terminan en un di√°logo de sordos. Eso s√≠, tendr√°n el consuelo de decirse, «El a√Īo que viene a la misma hora». Un respiro antes de la pr√≥xima terapia de grupo.

12 abril 2012

Los vecinos de La Linea pasando calamidades

Qu√© hago?, ¿me pongo una soga al cuello y me quito de en medio? Porque si me pasa cualquier cosa el seguro pagar√° y por lo menos mis hijos lo tendr√°n todo resuelto…». Juanmi no es el √ļnico habitante de La L√≠nea de la Concepci√≥n (C√°diz) al que se le ha pasado por la cabeza tan dr√°stica idea. Como el resto de los 850 empleados del Ayuntamiento tiene trabajo, pero a√ļn as√≠ est√° al borde del desahucio. Ya le han quitado la moto, el coche, ha vendido el m√≥vil... «La nevera la tenemos de adorno. A mis hijos les da de comer una compa√Īera de trabajo, que vive de la pensi√≥n de su madre», lamenta. 

Juanmi, 40 a√Īos, en el servicio municipal de limpieza desde 1996, deber√≠a ser un privilegiado en esta ciudad azotada por el paro -11.000 desempleados, el 40% de la poblaci√≥n activa-. Un afortunado de no ser por las nueve n√≥minas que √©l y sus compa√Īeros llevan de retraso. Ayer por fin cobraron una, pero llevaban nueve meses sin recibir ni un duro de un consistorio asfixiado por las deudas. Por eso muchos recurren al contrabando de tabaco desde el vecino Pe√Ī√≥n de Gibraltar. O al desembarco de droga de las lanchas que vuelven a las playas. La L√≠nea m√°s desesperada est√° emergiendo. Y los antidisturbios. Y las pedradas y conflictos. Como el que ha estado de dar al traste con la Semana Santa despu√©s de que 52 de los 110 polic√≠as municipales se dieran de baja -la mayor√≠a psicol√≥gica- y se temiera por la seguridad en las procesiones.

La mayor√≠a de los empleados municipales sobrevive gracias a la solidaridad ciudadana, que, a su vez, depende del trabajo que proporciona el Pe√Ī√≥n. «Gibraltar siempre ha sido nuestro bal√≥n de ox√≠geno», dice Jos√© Porras, de UGT, alias Corvino. Las cifras refrendan sus palabras: 4.000 linenses trabajan legalmente en el Pe√Ī√≥n y otros 2.000 lo hacen en su econom√≠a sumergida. 

«Dios que todo lo das a cambio de nada. Ayuda a esta familia a salir a delante. Por favor». Juanmi lo ha escrito con rotulador azul en un trozo de cuartilla y la ha colocado junto al Cristo crucificado que tiene en casa. As√≠ est√° el cuerpo de funcionarios y personal laboral del Ayuntamiento gaditano: doliente y a un paso de la expiraci√≥n. 
La procesi√≥n va por dentro, pero se ve por fuera. En las colas frente a los repartos de comida de C√°ritas. En las puertas de los hipermercados, donde gente de clase media espera una ayudita. En la aduana de Gibraltar, con filas de los que van a pasar tabaco «para ganarse 20 eurillos, que son 600-800 al mes, y as√≠ van tirando las familias», explica Jos√© Luis Rodr√≠guez Calle, responsable local de C√°ritas. Hasta eso les est√°n impidiendo, lamentan, porque la Guardia civil ha reforzado su vigilancia en la aduana. Diariamente realiza registros exhaustivos, veh√≠culo por veh√≠culo, y por primera vez se ha sumado a ellos una patrulla de la Polic√≠a Nacional. 
Mientras Cr√≥nica visita C√°ritas, entra a su sede el trabajador de una subcontrata: «Necesito, de emergencia, una bolsa de comida para una compa√Īera de la limpieza que ya no tiene nada». Se lleva pasta, arroz, lentejas, leche, huevos... 

«Muchos est√°n pidiendo anticipos a Tesorer√≠a para los ansiol√≠ticos y antidepresivos, porque no nos podemos ni permitir ese lujo», contin√ļa Juanmi relatando su penitencia. «Yo llevo una semana sin pastillas y lo estoy notando, y m√°s desde que el juzgado me impuso el pago de los 1.850 euros que debo a una financiera. Si no pago, me quitan mi casa». En d√≠as le cortar√°n la luz y su comunidad le ha amenazado con llevarle a juicio por los impagos. «No s√© c√≥mo explicar que no pago porque no me pagan a m√≠. Ya mismo viene a reclamarme Carrefour y cuando se junte todo, se me va a ir a 100.000 euros. ¿De d√≥nde los saco?, ¿qu√© hago?, ¿me pongo la soga al cuello?». 

Juanmi, 40 a√Īos, 1.400 euros de n√≥mina, tres hijos, mujer y nieta, es s√≥lo uno m√°s. Hay familias que llevan a comer a sus hijos a las casas de los vecinos m√°s pudientes. Dos matrimonios ya han sido desahuciados; muchos est√°n en la antesala. Y otras han tenido que traerse de vuelta a sus hijos que estudian fuera porque no les llega.

Como esta auxiliar administrativa que prefiere proteger su identidad por miedo y ha perdido su calidad de vida de clase media hasta el punto de no poder llevar los zapatos a reparar. Y le echa la culpa de su precoz menopausia -ha dejado de tener la regla a los 44 a√Īos- a la angustia que vive. «He llegado a pasar tabaco para comer y para el butano», reconoce. Su hija, que estudiaba en Sevilla, est√° en casa. «Nunca pens√© que llegar√≠amos a este extremo. Tengo no s√© cu√°ntos mensajes del banco de que estoy en la ruina; los intereses me matan, ya me quitaron el coche y s√≥lo pensar que me quiten mi casa…». 

Luz Mari, limpiadora, con el marido en paro y dos ni√Īas, va a trabajar todos los d√≠as aunque sus ataques de ansiedad precisar√≠an una baja. «Si me quedo en casa es peor, viendo que no tengo nada; al menos aqu√≠ las ni√Īas no te ven llorar y no preguntan qu√© pasa, porque aunque sean peque√Īas, entienden». Ha tenido que escatimar hasta en el plato de sus hijas: «A la de tres a√Īos le han programado en el colegio un men√ļ para que aprendan a comer y tiene que llevar cada d√≠a algo sano que no siempre puedo comprar. ¿Qu√© hago? ¿No la llevo para que me vengan los municipales por absentismo?», pregunta impotente. 

Ha habido tres huelgas de hambre, como la protagonizada por Juanmi, o por Mauricio, que no se jubila para no perder sus n√≥minas, y tiene a sus tres hijos, tambi√©n trabajadores municipales, en riesgo de desahucio. Los sindicatos est√°n asombrados de que con la cantidad de ataques de ansiedad y de altercados que se viven a diario no haya ocurrido ninguna desgracia. 

Los sindicatos, la alcaldesa socialista, Gemma Araujo, y parte de la poblaci√≥n echan la culpa de la situaci√≥n al GIL, el partido que lleg√≥ a la alcald√≠a en 1995. «Enchufaron a sus familiares, duplicaron la plantilla y vaciaron las arcas», dice un delegado sindical. En el 99 se pasaron a las filas del PP y as√≠ gobernaron hasta las municipales de 2011, aumentando sueldos y pluses de productividad, contratando a 24 abogados, ocho psic√≥logos... Entraron a un consistorio que ten√≠a 1,5 millones de euros de deuda y lo dejaron con un agujero de 170 millones. La alcaldesa denuncia que ha heredado una n√≥mina de 1.500.000 euros mensual por sueldos desorbitados: «Algunos de la limpieza ganan menos de 1.000 euros, pero hay conserjes que ganan 2.900 euros al mes y hay quien cobra 96.000 al a√Īo…». 

Pili, conserje y delegada de UGT, protesta: «Tener que estar como un pordiosero pidiendo a tu familia, mendigando en C√°ritas… Es denigrante. El que ten√≠a los ahorros de toda la vida se los ha comido; y psicol√≥gicamente estamos tocados para siempre. Tras aguantar esto, vete a casa y ¿qui√©n paga el pato? Est√° habiendo separaciones y todo». Es el caso de Juanmi, que vive con su ex es porque no tiene d√≥nde ir. 

Entre tanta desolaci√≥n, el trabajo en el Pe√Ī√≥n parece el √ļnico salvavidas. Por eso, la alcaldesa pide el reconocimiento de la peculiaridad de La L√≠nea por su vecindad con Gibraltar, ha retomado las conversaciones con su gobierno para mantener una relaci√≥n cordial y ha anulando el proyecto de cobrar un peaje a los cinco millones de personas que cruzan la frontera al a√Īo, como quer√≠a el anterior alcalde del PP. «Hemos rebajado un 70% menos la retribuci√≥n de alcaldes y concejales, y vamos a revisar los sueldos. Hemos reducido los coches oficiales de dos a uno, hemos hecho un ERE para reducir plantilla y negociamos con un grupo inversor», enumera Araujo sus medidas. 

Para que Juanmi, uno de los 850, deje de pensar en echarse una soga al cuello. Que siga mir√°ndose en ese espejo donde hasta una estampa del padre P√≠o italiano tiene. As√≠ est√° La L√≠nea, junto al Pe√Ī√≥n. Estaci√≥n de penitencia.

09 abril 2012

M√ļsica para un capote

Plaza de la Maestranza. Domingo, 8 de abril de 2012. Lleno de «no hay billetes». Toros de Juan Pedro Domecq de distintas hechuras y remates; huesudo, largo y lavado el 2¬ļ, justo de fuerza pero con nobleza y viaje por el derecho; sin poder ninguno y desinflado el 1¬ļ; tambi√©n el 3¬ļ se vino abajo; vulgar y mansito el zapato y jabonero 4¬ļ; parado de salida el 5¬ļ; desfondado el hondo 6¬ļ. 

Morante de la Puebla, de negro y pasamaner√≠a blanca. Estocada corta atravesada (silencio). En el cuarto, dos pinchazos, otro hondo y varios descabellos. Dos avisos (saludos). 
Jos√© Mar√≠a Manzanares, de rioja y oro. Estocada muy contraria en la suerte de recibir que provoca v√≥mito (oreja). En el quinto, gran estocada (saludos desde el tercio). 
Daniel Luque, de rioja y oro. Pinchazo y estocada trasera (saludos). En el sexto, estocada (ovaci√≥n de despedida). 

Se guard√≥ un minuto de silencio por el 50¬ļ aniversario de la muerte de Juan Belmonte. 

No fue un fulgor, sino un estrememecimiento. La honda ver√≥nica de Daniel Luque, la onda ronde√Īa de su capote. En sones ordo√Īistas la geometr√≠a mecida. As√≠ de abierto y profundo el lance; el pecho por delante. La Maestranza entera se frotaba los ojos ante la concatenaci√≥n lenta y redonda. Uno tras otro ganado el paso sobre el albero, y en cada embroque un ole inacabable, un crujido de cimientos, un calambre en las entra√Īas de los tendidos. Aquellos versos ligados parec√≠an no tener fin y la ola del gent√≠o crec√≠a de abajo arriba, en movimiento invertido al toreo de Daniel de Gerena, que escavaba en la roca primitiva de la g√©nesis de Ronda. La m√ļsica se arranc√≥ en la media achenelada, cargada la suerte, cuando la plaza eclosion√≥ como el Etna.

Pero antes la lava volc√°nica de la ver√≥nica hab√≠a barrido el albero. Ni el pasodoble se escuchaba, pues tal era el bramido la afici√≥n enloquecida de voces y aspavientos incr√©dulos. 

La intensidad del episodio sobrevivi√≥ como un prodigio. Morante replic√≥ por delantales a favor de obra para desplantarse con un garboso broche. Y Luque, como ya sucedi√≥ en Madrid en un sue√Īo lejano, quiso contrarreplicar con el juampedro anunciando el fin del empleo como un ministro de Trabajo. No proced√≠a, pero se trataba de su toro. Tampoco cambi√≥ nada, porque la corrida de Juan Pedro Domecq tra√≠a la vaciedad de la nada, la bravura extraviada en parajes secos de casta. Dos a√Īos de ausencia y un regreso de triste resultado para la buena temporada cuajada en 2011. En √©pocas del llorado Juan Pedro, de juampedrada se hubiera tildado la vuelta; una piedra en el entrecejo de la ilusi√≥n, que hab√≠a colocado el cartel de «no hay billetes» desde el S√°bado de Gloria. Mas la gloria se escap√≥ fugitiva a otros lares. 
A plomo se par√≥ el toro, como una llama tr√©mula sin ox√≠geno. Luque no pudo m√°s que insistir en vano, atado al recuerdo de sus ver√≥nicas, que en otro tiempo dar√≠an para una cr√≥nica entera, a lo mejor como casi √©sta. 

José María Manzanares se siente, más que querido, adorado en Sevilla por los méritos contraídos y acumulados que estallaron en 2011 en una apoteosis y un indulto sin precedentes cercanos. Se protestó con mimo la presencia de un toro huesudo, largo y lavado. Tal vez por la osamenta pesara los 550 kilos de la tablilla. Sus fuerzas no estaban ni en el esqueleto ni en su fondo. El temple del capote de Curro Javier indicó el camino, y esa senda la siguió Manzanares a pies juntillas sobre la mano derecha, en las líneas naturales de la embestida, sin forzar un gramo. Había viaje y nobleza por esa mano a base de trato y tacto, no así por el pitón contrario. Los naturales pasaron por fuera el puente del ajuste.

Pero de nuevo en redondo, y sin soluci√≥n de continuidad, una rondita de empaque desemboc√≥ en un cambio de mano de majestad. Jos√© Mar√≠a Manzanares en la suerte de recibir puso su empe√Īo a la hora de matar, y a la tercera intentona por fin el toro se arranc√≥. La espada se hundi√≥ muy contraria; mortal y rojo el v√≥mito. El trofeo correspondi√≥ a la liviandad de lo hecho y lo bonito. El peso del toreo de Manzanares llegar√° con enemigos de mayor rango. Sin duda. Ni para eso dio el parado quinto, con la cuadrilla manzanarista de nuevo soberbia. 

El aroma de Morante se destap√≥ con el jabonero cuarto, un zapato mansito y vulgar. El torero no desesper√≥, y los medios viajes se acompaban de medios muletazos. Y en ese acompa√Īar aplicaba Jos√© Antonio el de La Puebla gu√≠a, rumbo a los terrenos de toriles para hac√©rselo m√°s f√°cil al juampredro all√≠. Y alargar lo inalargable colocado estrat√©gicamente. Sin perder la apostura que todo lo envuelve. A pies juntos y al natural, la guinda a la larga obra del Santo Job. Pero la espada no dio paso a m√°s pa√Īuelo que el de los avisos. Y as√≠, sin nada en el alma de los juampedros, muri√≥ sin toro y sin tarde, la ver√≥nica en el aire. Aquella morantista en los albores, las de Luque portentoso y ronde√Īo, est√©ril con el hondo √ļltimo del adi√≥s a la Resurrecci√≥n esperada. 

08 abril 2012

Medio siglo ya

«No es √©ste tiempo de miedos, es tiempo de creencias. Dr√°cula es la reafirmaci√≥n de la inmortalidad...». 

«El p√ļblico no quiere sufrir, busca emociones. La gente viene al teatro a vivir una serie de sensaciones colectivamente que en su casa cada vez siente menos porque est√° muy sola...». 

«En Dr√°cula soy el profesor Van Helsing, especializado en enfermedades ex√≥ticas. Cuando Bram Stoker crea al vampiro, las transfusiones de sangre eran todo un misterio. Los grupos sangu√≠neos estaban poco definidos, y dar sangre formaba parte de una m√≠stica...». 
«Sangre en Dr√°cula, y vino en Gran Reserva, curiosamente. Gran Reserva habla del mundo del vino, que es m√°gico y tiene mucho que ver con la sangre. Ah√≠ est√° la ceremonia de la sangre de Cristo en la comuni√≥n...». 
«En Gran Reserva, Vicente Cort√°zar, mi personaje, es la figura del patriarca que siempre est√° mangoneando. Defiende la familia a su manera, en unos par√°metros ultraconservadores...». 

«¡La familia! Soy hermano, hijo, nieto y bisnieto de actores. En una familia de actores se aprende a relativizar las cosas. Yo nac√≠ en una √©poca dur√≠sima, en plena posguerra. Cuando ten√≠a 10 a√Īos era desolador viajar en tren, ir por carretera o entrar en una pensi√≥n...». 

«Nac√≠ en Valladolid. Mi madre estaba en la gira del teatro Infanta Isabel. De ni√Īo, como mis padres hac√≠an teatro entend√≠a que era l√≥gico que much√≠sima gente hiciera teatro. Luego, cuando empec√© a estudiar en el Instituto de San Isidro, me encontr√© con un personaje, don Antonio Ayora, que me hizo ver el teatro de otra manera. Ayora hab√≠a estado con Margarita Xirgu y hab√≠a tenido su importancia en el teatro republicano y de la Guerra Civil...». 

«Termino un libro sobre los Caba-Alba. Lo que analizo es a la familia desde mi bisabuelo a todas las mujeres. Est√° basado en las vidas complicadas que han tenido las Irenes y las vidas las m√°s f√°ciles que han tenido las que no se han llamado Irene...». 
«Entre mis hermanas, Irene y Julia, y yo ha habido diferencias de concepci√≥n vital. Y ahora, mi sobrina nieta, la tambi√©n actriz Irene Escolar, tiene una visi√≥n distinta a la nuestra, mantiene un cierto nivel de conservadurismo y de temores...». 

«Yo viv√≠ una primera fase teatral que abarca desde que empiezo a actuar en el 62 hasta 1975. Hice Peter Pan, con el Teatro Nacional de Juventudes, de la Falange, con Paco Valladares y Tina S√°inz. El otro d√≠a, que desapareci√≥ Paco, que march√≥ a otro sitio, me acordaba de esa √©poca. Tuve una compa√Ī√≠a con Mar√≠a Jos√© Goyanes y otra con Juan Diego. Cuando paro, en el a√Īo 75, hasta que vuelvo, a partir del 87, se me abre el cerebro a otras posibilidades...». 

«En el cine fue en el a√Īo 65 cuando hago La caza y Nueve cartas a Berta que son dos grandes t√≠tulos del llamado nuevo cine espa√Īol de la √©poca, con Saura y Patino...». 
«En televisi√≥n empec√© en el verano del 64 y todav√≠a se hac√≠an las obras en directo. Era mucha emoci√≥n, pero era dur√≠simo porque sal√≠as en antena y ten√≠as que hacer aquello como fuera. Te dec√≠an: «Despu√©s del anuncio de Persil, estamos dentro». Y cuando ve√≠as el anuncio de Persil y sab√≠as que faltaban 15 segundos, 14, 13..., era el momento del p√°nico...». 

«En teatro, en el 91 hice La verdad sospechosa, con Pilar Mir√≥, en el Cl√°sico. Pero realmente de la obra de la que uno se siente muy satisfecho es El s√≠ de las ni√Īas, dirigida por Narros, en el 96. Debutamos en Almagro, con la presencia de Marsillach y Flotats. Y Aznar fue al estreno...». 
«El teatro ha mantenido un nivel de espectadores constante, no dir√© que haya aumentado, y va m√°s gente joven que antes...». 
«El cine est√° tomando otros vuelos. Y no sabemos si el camino del cine se va a terminar. El cine ha sido un magn√≠fico invento del siglo XX, pero igual desaparece en el XXI...». 
«He hecho m√°s de 80 pel√≠culas. Y s√≠, tengo dos Goyas, por La comunidad de Alex de la Iglesia, y por El cielo abierto de Albadalejo. Me los dieron seguidos y dije: «Ya no me toca ninguno m√°s»...». 

«Necesitamos un espectador, un ciudadano formado. El gran handicap de la sociedad moderna es que los ciudadanos no est√°n orgullosos de ser ciudadanos...». 
«Ahora me premian por Gran Reserva. Es otra televisi√≥n. Los Estudio 1 sab√≠amos que eran obras de teatro condensadas y al gran p√ļblico le impactaban. La televisi√≥n ha perdido su labor formativa. La cultura que se da por televisi√≥n es para andar por casa y es grave...». 
«La globalizaci√≥n nos est√° empobreciendo. No hay nada global. El hecho del hombre es su propia distancia. A m√≠ el que haya un terremoto en Manila me puede afectar como noticia, pero no puedo hacer nada...». 

«El PSOE no se desploma. Para un pa√≠s es malo que se desplomen las cosas. El PSOE marca un centro izquierda, como IU marca una izquierda, y el PP el problema que tiene es que engloba una serie de fuerzas que no est√°n definidas...».

«No conf√≠o en las soluciones econ√≥micas que est√° proponiendo el PP. No soy economista, solamente pienso un poco en las cosas. Si un pa√≠s necesita salir adelante lo que tiene que hacer es producir y consumir...». 

«Si el poder financiero vence al pol√≠tico y acaba con las ideolog√≠as esa ser√° la ca√≠da del muro del capitalismo. Y renacer√°n unas ideas m√°s radicales...». 
«En el mundo global hay much√≠simas cosas por hacer. La mediocridad del ser humano no se erradica. Cada generaci√≥n vuelve a repetir los horrores de la guerra. Si eso es la ra√≠z del ser humano, est√° condenado a que llegue un asteroide se estrelle contra la tierra y desaparezcamos como los dinosaurios».

07 abril 2012

Un traidor necesario

Espléndido, bello y turbador espectáculo. Un ejercicio de inteligencia y buen teatro, más allá de estos días de Semana Santa. Empieza como un oratorio solemne, desgarrado; se desliza por los vericuetos de La vida de Brian, mezcla los evangelios con los libros apócrifos y acaba como lo que es: una tragedia de amor y deslealtades, una contradicción entre la omnipotencia de Dios y el libre albedrío.

Pero antes de seguir por los tortuosos caminos de teolog√≠as y teosof√≠as, conviene detenerse en la sustancia teatral de Los √ļltimos d√≠as de Judas Iscariote.

Primero, una gran interpretaci√≥n; a la cabeza la versatilidad de un fascinante Eleazar Ortiz en Sat√°n y en Pilatos. La sutileza c√≠nica y teol√≥gica, de un elegant√≠simo Sat√°n, se desdobla tambi√©n en un Pilatos prepotente y chuleta. A veces recuerda al editor de La pereza, reciente √©xito de Flotats y Helio Pedregal; pero esto convierte aquella fr√≠a elegancia en un trabajo de tono menor. 

Y, hablando de versatilidad, ejemplar Inma Cuevas en la Madre Teresa de Calcuta, Mar√≠a Magdalena y Gloria Jes√ļs; y ejemplar tambi√©n Mar√≠a Morales en Henrietta, Freud y Santa M√≥nica, la madre de San Agust√≠n. La mezcla de nombres evang√©licos y actuales es el necesario mecanismo hist√≥rico de un juicio cient√≠fico y teol√≥gico a un gran enigma de la Historia Sagrada de Dios: la traici√≥n de Judas. 

Esther Ortega, la abogada Cunnigan, es la defensora de Iscariote, dura, apasionada y contundente; y el fiscal, llamado con intenci√≥n El-Fayoumi, hace m√°s concesiones al humor dentro de la dificultad de su papel: espl√©ndido. 

Israel Fr√≠as es Jes√ļs de Nazaret, y Alberto Berzal hace un Judas m√°s fan√°tico de la revoluci√≥n, que fel√≥n avaricioso; m√°s creyente en un Cristo l√≠der pol√≠tico, que siniestro y desleal; memorable la escena final de Los √ļltimos d√≠as de Judas Iscariote y un Jes√ļs arrepentido que refuerza el sentido de toda la obra e ilumina la figura de este disc√≠pulo disidente que la doctrina cristiana, como tantas otras cosas, no ha podido explicar. 

Judas es un elemento clave de la cristolog√≠a ortodoxa, como del raciocinio heterodoxo. Sin su concurso no hubiera sido posible el sacrificio de Cristo y, por la tanto, no hubiera sido posible la redenci√≥n. Y sin redenci√≥n todo el andamiaje cat√≥lico se vendr√≠a abajo. 

Judas fue un colaborador necesario en la obra redentora y su √ļnica recompensa ha sido el vilipendio. El espacio esc√©nico prolongado con una magnitud √©pica en las gradas, es un acierto de dificil√≠sima resoluci√≥n. 

Sensitiva y dialéctica la dirección de Adán Black y la iluminación de Javier Ruiz de Alegría. Los injertos a lo Monty Phyton alegran y vigorizan lo que podía haberse convertido en doctrinarismo especulativo y discursivo. Un gozoso regalo para la inteligencia. Y para la Semana Santa.

05 abril 2012

Un cuenco de ceramica china

La exquisitez de formas, la alta calidad del material, la simpleza en la decoraci√≥n y la pureza de acabados convert√≠an esta cer√°mica en orgullo de emperadores y bot√≠n de coleccionistas. Sus dise√Īos, cubiertos por una fina capa de vidriado, crearon tendencia durante siglos. 
M√°s de 900 a√Īos despu√©s, el inter√©s no ha cedido al paso del tiempo. Su valor supera hoy todo pron√≥stico y se erige en un term√≥metro id√≥neo para calibrar la fiebre de los coleccionistas chinos. 

Una de las √ļltimas piezas completas disponibles en el mercado, un peque√Īo cuenco de apenas 13,5 cent√≠metros de di√°metro, se vendi√≥ ayer por 20,5 millones de euros en Hong Kong. La porcelana bati√≥ un nuevo r√©cord en cer√°micas de la √©poca, seg√ļn Sotheby's, que hab√≠a ofrecido el cuenco como la guinda de su lote de arte cl√°sico chino para esta primavera. La expectaci√≥n era alt√≠sima y, seg√ļn la casa de subastas, ocho aspirantes mantuvieron un pulso al alza durante m√°s de 15 minutos. La batalla s√≥lo se decidi√≥ finalmente cuando se triplic√≥ el precio estimado en la preventa. 

La cer√°mica es modesta, minimalista y de escasa decoraci√≥n si se la compara con las piezas m√°s floridas y barrocas que se estilaron en dinast√≠as posteriores. Pero el valor que los amantes del arte chino le otorgan va m√°s all√° de lo est√©tico. La dinast√≠a Song del Norte es el equivalente al Renacimiento italiano, una √©poca de relativa paz que dio como fruto un ardor creativo donde tomaron cuerpo los rasgos de la cultura china. 

Entre los a√Īos 960 y 1127, cuando los Song establecieron su capital en la actual provincia de Henan, se inventaron las altas finanzas, se comenz√≥ a extraer gas natural y se llev√≥ a cabo la primera excavaci√≥n arqueol√≥gica para recuperar tumbas de la √©poca de Confucio. Tambi√©n se invent√≥ la p√≥lvora. 

Esa conexi√≥n despierta empat√≠as nost√°lgicas de una gran era en los patriotas chinos, entre los que se sit√ļan muchos de los m√°s del mill√≥n de millonarios (en d√≥lares) que se calculan en el pa√≠s. Los Song, que luego trasladaron su capital al sur, en la actual Hangzhou, s√≥lo claudicaron con la entrada de Genghis Khan en escena, all√° por 1269. Las cer√°micas no s√≥lo resistieron el paso de los mongoles, sino que han perdurado intactas hasta ahora, todo un milagro del azar por el que se paga caro. Las reliquias, objeto de adoraci√≥n casi fetichista, adquieren un valor proporcional a su escasez. 

El funcionamiento de los hornos de Ru se redujo a poco m√°s de dos d√©cadas. Tanto es as√≠ que, en tiempos de los Ming, dos siglos despu√©s, el Ru guanyao (literalmente, la vajilla oficial Ru) ya resultaba casi imposible de conseguir. Hoy los platos, boles y vasijas de aquel taller que se preservan completos son exactamente 79 piezas, casi todas en colecciones de grandes museos. Tan s√≥lo seis de ellas -siete, si se cuenta el bol subastado ayer- permanecen en manos de coleccionistas privados. 

«Su aparici√≥n en el mercado ha creado un gran revuelo», declara un portavoz de Sotheby's, cuya firma ha colocado en los cinco d√≠as de subasta primaveral vinos, joyas, arte contempor√°neo y moderno, cer√°micas y relojes por un valor superior a los 400 millones de euros. Para los observadores, es la prueba de que el mercado asi√°tico de arte y antig√ľedades permanece ajeno a la crisis. 

En 2011, China super√≥ (con un 30%) a Estados Unidos (29%) como el mayor mercado de arte en el mundo. Sus nuevos ricos, que ya han irrumpido de forma activa en el mercado internacional, se interesan, sobre todo, por el arte y las antig√ľedades de su pa√≠s. Algo que, por ejemplo, ha lanzado el valor de los artistas chinos, tanto contempor√°neos como antiguos. En artes pl√°sticas, por ejemplo, los chinos Zhang Daqian (1899-1983) y Qi Baishi (1864-1957) destronaron el a√Īo pasado a Picasso como superventas mundial.

04 abril 2012

Millan Salcedo y la televisión

Seg√ļn ha podido saber, Salcedo interpretar√° en una ficci√≥n televisiva a Eugenio, un becario entusiasta y servicial con el handicap de que empieza de cero a los 55 a√Īos de edad. 

La trama de la serie se desarrolla en el estudio de un programa de radio de segunda fila, centrado en sucesos paranormales. Fen√≥menos est√° creada por Nacho Garc√≠a Velilla, guionista de M√©dico de familia y art√≠fice de la comedia 7 vidas y su spin off A√≠da, que se emite en la actualidad en Telecinco. 

La nueva obra de Velilla, con Aparte Producciones, pasa actualmente por su fase de casting y, seg√ļn fuentes de la cadena, recalar√° en parrilla la pr√≥xima temporada. 
Ya hay otro nombre confirmado en las filas del peculiar equipo radiof√≥nico de la serie, el de Juli√°n L√≥pez, conocido por su participaci√≥n en los programas de televisi√≥n Muchachada Nui y Los Quien, esta √ļltima tambi√©n firmada por Nacho Garc√≠a Velilla. 

La sitcom no est√° precisamente entre los g√©neros que mejor han funcionado en los √ļltimos tiempos en la programaci√≥n de la cadena de Planeta, m√°s exitosa en ficciones de corte dram√°tico, como El barco o Gran Hotel. Sin embargo, Con el culo al aire, comedia estrenada el pasado mes de febrero y ambientada en un camping, s√≠ ha cosechado un claro respaldo del p√ļblico. 

En Fen√≥menos, una ex modelo llamada Victoria Reyes toma las riendas de una peque√Īa emisora, en la que el elenco de profesionales va de una estrella medi√°tica en decadencia a un hombre que dice haber sido abducido por los extraterrestres el d√≠a de su boda. Eugenio, el personaje de Mill√°n, afronta una nueva etapa laboral como becario, pero es incapaz de confesar a su mujer cu√°l es su ocupaci√≥n laboral tras perder el √ļltimo empleo. 

A Mill√°n Salcedo, del mismo modo que a su personaje, no le ha importado unirse como uno m√°s a este reparto coral, a pesar de la trayectoria de d√©cadas que atesora. Hasta la disoluci√≥n en 1997 del d√ļo c√≥mico (previamente tr√≠o) Martes y 13, Salcedo estaba junto con Josema Yuste a la cabeza del humor espa√Īol, especialmente gracias a los programas especiales que ambos humoristas elaboraban para Nochevieja, fecha en la que todos los miembros de la familia celebraban el humor absurdo de Martes y 13. 
El ciudadreale√Īo se ha concentrado en los √ļltimos a√Īos en los escenarios, en los que ha interpretado obras teatrales como Salom√© y Yo me sub√≠ a un piano verde, aunque en ning√ļn caso con el enorme impacto que generaron en televisi√≥n personajes como Paca de Carmona y Encarna de Noche, inevitablemente asociada a las empanadillas a ra√≠z de un sketch de los humoristas. 

Los espectadores tambi√©n han podido ver esta temporada en Antena 3 a Josema Yuste, que ha concursado en el show Tu cara me suena. Salcedo, que ha conducido en televisi√≥n otros espacios como Vi√©ndonos y El retonno, el pasado a√Īo coincidi√≥ nuevamente con Yuste con motivo de la grabaci√≥n de un spot navide√Īo, una √©poca del a√Īo que en otro tiempo, al margen de festividades religiosas, ten√≠a a Salcedo como protagonista.

03 abril 2012

Unos dinosaurios en el zoo

«¿Alguno de vosotros ha visto Parque Jur√°sico? ¿Os suena este dinosaurio?» Una veintena de brazos se alzan con nervios y desesperaci√≥n. «¡S√≠!», gritan todos. «Es el primero que sale, pero el de la pel√≠cula era m√°s grande que √©ste». «A nosotros los tres metros que mide nos parece much√≠simo, pero en la √©poca en la que vivi√≥ el Coelophysis era un animal realmente peque√Īo, ten√≠a largas mand√≠bulas, plumas en sus patas y era un gran corredor que vivi√≥ en el Tri√°sico», explica el monitor. 

Desde el pasado fin de semana, el Zoo Aquarium de Madrid alberga una gran exposici√≥n de dinosaurios, que permanecer√° en sus instalaciones hasta el 24 de junio. La muestra cuenta con 14 r√©plicas robotizadas de dinosaurios a tama√Īo real que sorprenden y dejan sin respiraci√≥n a quienes los contemplan. 
Antes de anidar en el zoo, ayer los dinosaurios realizaron una parada en la estaci√≥n de Atocha. En medio del Jard√≠n Tropical y a trav√©s de una pantalla interactiva gigante los dinosaurios daban la bienvenida a los viajeros e invitaban a visitarlos. 

Mientras tanto, en el zoo, los 200 ni√Īos de los campamentos de Semana Santa llevaban toda la ma√Īana aprendiendo los secretos de los dinosaurios, su forma de vida, su alimentaci√≥n y el porqu√© de su extinci√≥n. «No sabemos qu√© ha pasado, ni por qu√© este a√Īo hay tantos ni√Īos apuntados, pero estamos encantados», confesaban los responsables del zoo. Quiz√°s la respuesta a esta pregunta la tengan los propios animales, no hay ni√Īo que no se deje seducir por el enigm√°tico universo de los dinosaurios. Asentados en la zona de los lagos, los dinosaurios parecen reci√©n llegados del Jur√°sico, tanto por sus movimientos y aspecto natural, as√≠ como por su integraci√≥n en el paisaje. El p√ļblico se acerca intrigado, los tocan, dicen que todos poseen un tacto muy parecido al aut√©ntico, y tanta curiosidad puede que les d√© alguna sorpresa, puesto que algunos salpican agua. Son estos ejemplares los favoritos de los ni√Īos. Mientras el monitor intenta mantener la atenci√≥n de la clase, los m√°s traviesos permanecen frente al garra pesada esperando la sorpresa, un dinosaurio carn√≠voro, con unas patas delanteras robustas y pesadas y un cr√°neo que recuerda al de un cocodrilo. 

Justo enfrente un ejemplar de Cuellilargo (Omeisaurus) ruge sin parar. «√Čste no para de eructar», grita un ni√Īo al monitor. «¿Hab√©is visto su cola? Tiene forma de martillo para defenderse», le replica el maestro sosteniendo la carcajada. 

El rey de la exposici√≥n, como siempre, es el Tyranosaurus rex, un excelente cazador que se alimentaba tambi√©n de carro√Īa. 
La Exposición Dinosaurios, además de divertir, tiene como objetivo vincular la conservación de especies tan importantes y amenazadas como el panda gigante, el rinoceronte indio, el águila imperial y el visón europeo, entre otros, con los dinosaurios, ya extinguidos.

02 abril 2012

Un insulto en Ucrania

A Yuri Andrujovich, una de las m√°s destacadas voces de la narrativa posmoderna ucraniana, le bastaron 16 horas en Venecia para sentir una profunda atracci√≥n, en muchos sentidos repulsiva, hacia ella. «Fue una experiencia dram√°tica. No entend√≠ nada. Me pareci√≥ una ciudad ca√≥tica. Abarrotada de todo tipo de signos culturales. Inasumible», dice. 

El escritor bebe un sorbo de agua y se√Īala un ejemplar de Perverzi√≥n (Acantilado), el libro que result√≥ de aquella primera experiencia. «No s√© qu√© ocurri√≥, pero cuando sal√≠ de all√≠ me mor√≠a de ganas de escribir sobre Venecia. Tard√© un tiempo en descubrir c√≥mo hacerlo. Se ha escrito much√≠simo sobre la ciudad», admite. 
Por aquel entonces estaba en mitad de Moscoviada y se resisti√≥ al impulso de empezar enseguida. Eso le ayud√≥, ya que le permiti√≥ armar una historia que tiene mucho (mal que le pese) de posmoderna y que transmite (formalmente) el carnaval (la dispersi√≥n) que sinti√≥ paseando por la ciudad que hoy considera poco m√°s que «un escenario barato de una pel√≠cula de Hollywood». 

En cualquier caso, lo que result√≥ de «todas las vueltas» que le dio al tema fue un pu√Īado de documentos (ficticios) de los √ļltimos d√≠as de la vida de Stanislav Perfetsky, poeta, provocador profesional (es la clase de tipo capaz de entrar en Praga disfrazado de mujer, en una √©poca en la que un acto as√≠ pod√≠a suponerte algo m√°s que una bronca en comisar√≠a) y h√©roe de la revoluci√≥n ucraniana, que, supuestamente, viaj√≥ de M√ļnich a Venecia en coche para asistir a un congreso sobre El absurdo postcarnavalesco del mundo. 

Con semejante punto de partida, Andrujovich, un experto en la geopo√©tica de todo aquello que tiene que ver con la ca√≠da del comunismo (y el absurdo: fund√≥ el delirante grupo po√©tico ucraniano BuBaBu), monta un desternillante collage (notas personales, documentos oficiales, entrevistas a tipos que lo conocieron) sobre los √ļltimos d√≠as del poeta, que, acosado por las deudas, desapareci√≥. Y lo hizo en Venecia. Estuvo hasta que dej√≥ de estar. Se volatiliz√≥. 

«Hay todo tipo de homenajes a historias ambientadas en Venecia. Desde La muerte en Venecia de Thomas Mann hasta los cuentos que escribi√≥ Edgar Allan Poe, que, por cierto, nunca estuvo en Venecia, pasando por las historias fant√°sticas de E.T.A. Hoffman», confiesa el autor. 

A Andrujovich no le entusiasman las etiquetas; de hecho, toda la novela gira en torno a la idea de que el prefijo post puede aplicarse a casi cualquier cosa, y no por ello dejar√° de ser menos absurda. «Es algo que se repite desde finales de los 80», dice, y a√Īade: «Niego que mi obra sea posmoderna». «En Ucrania, que te consideren un autor posmoderno es casi un insulto. Por posmoderno se entiende c√≠nico, fr√≠o y nada ambicioso, en el sentido de transmitir mensajes importantes para la sociedad. En Ucrania se cree que un autor posmoderno no aporta nada al pueblo», expone. Pero entiende que «de alguna manera tienen que considerarnos y si hubo una √©poca en la que exist√≠an los futuristas, ¿por qu√© no llamar a los autores de hoy posmodernos?». 

Capaz de escribir una novela volc√°n (tan divertida como trepidante y explosiva) como Perverzi√≥n en tan s√≥lo tres meses («la empec√© el 13 de diciembre de 1994 y la acab√© el 13 de marzo de 1995, poder escribir la √ļltima frase el d√≠a de mi cumplea√Īos fue el regalo que me hice a m√≠ mismo», cuenta), Andrujovich considera que a la literatura ucraniana le faltan h√©roes con aspecto de personas reales. 

Esto es, «durante una √©poca todo lo que pod√≠a escribirse en Ucrania era realismo sovi√©tico, y las novelas estaban llenas de falsos h√©roes, h√©roes de guerra, grandes cient√≠ficos y trabajadores ejemplares; cuando todo eso acab√≥, se pas√≥ de un extremo al otro y los h√©roes no eran para nada positivos, ofrec√≠an una alternativa, s√≠, pero estaban olvidando que los personajes tienen que estar vivos y que la literatura no tiene por qu√© tener moraleja», cuenta. 

Sea cual sea el caso, ¿ha vuelto a Venecia desde aquella primera vez? «S√≠. En dos ocasiones. La segunda me pareci√≥ m√°s horrible que la primera. Sal√≠ de all√≠ muy decepcionado, con la sensaci√≥n de que todo el mundo quer√≠a mi dinero. Pero la tercera me reconcili√© con la ciudad. Asum√≠ que est√° hecha para el turismo y trat√© de experimentarla as√≠, como un turista m√°s. Funcion√≥».