29 junio 2012

El gol de la gloria


Las dudas acerca del rendimiento que podría ofrecer la defensa de España estaban más que justificadas antes del inicio del campeonato. Carles Puyol, durante años líder de la zaga, caía lesionado y marchaba a Ibiza a disfrutar de la Eurocopa por televisión. Sergio Ramos, futbolista que debía asumir el mando desde el centro de la retaguardia (después de ganarlo todo con la selección como carrilero diestro), formaría pareja con un Gerard Piqué al que nunca le unió una gran amistad. El debutante Jordi Alba, un chico que hacía escasos meses que comenzó a probarse como lateral izquierdo después de pasarse toda la vida jugando de mediapunta, debía asumir el puesto en el carril zurdo que en su día ocupara Capdevila. Mientras que Álvaro Arbeloa, eterno sospechoso al que siempre se le juzga por su escasa capacidad ofensiva pese a que siempre le sobró con ser un buen defensa, debía encargarse del otro lateral. Un puzzle en el que las piezas, al final, han sabido encajarse sin fisuras. 

«Estamos jugando bastante mejor en defensa de lo que quizá hubiera invitado a pensar las particulares características de los jugadores», susurraba Vicente del Bosque minutos después de vencer a Portugal en la tanda de penaltis y tras acumular otro partido sin haber encajado un gol en el tiempo reglamentario. 

«Hay dos partes en el fútbol, la defensiva y la ofensiva, y estamos muy acertados en la primera, con unos números extraordinarios. Pero para conseguirlo, todo el equipo es partícipe», insistió Del Bosque. 
España, después de los cinco primeros partidos, sólo cuenta con un tanto en contra, el marcado por el italiano Di Natale en el primer partido de la Eurocopa. Desde entonces, nadie ha sido capaz de meterle mano a un cerrojo cada vez más inaccesible y al que también ha contribuido de forma decisiva ese doble pivote formado por Sergio Busquets y Xabi Alonso, ambos siempre pendientes de cubrir cualquier avance de los centrales. 
La cifra permite ya hablar de la mejor defensa, en cuanto a números, de la historia de España en sus 10 participaciones en el torneo. En la última Eurocopa de Austria y Suiza, en la que resultó campeona, encajó tres goles en la primera fase, por ninguno en las rondas clasificatorias. 

No sólo eso. Desde la Eurocopa de Bélgica en 1972 (entonces sólo participaban cuatro selecciones), ninguna selección había conseguido llegar a la final después de haber recibido un único gol. El honor recayó entonces en la República Federal de Alemania, pero con sólo dos partidos jugados. 

Sólo habría que echarle un vistazo a lo sucedido en el partido jugado la noche del miércoles en el Donbass Arena de Donetsk. La Portugal de Cristiano Ronaldo, que acumulaba una media de siete disparos entre los tres palos durante todo el torneo, no fue capaz de probar una sola vez la fiabilidad de Casillas. «La solidaridad y las constantes ayudas defensivas están siendo clave», admite Gerard Piqué, que forma junto a Sergio Ramos la mejor pareja de centrales de la presente Eurocopa. 
Según los datos estadísticos aportados por la UEFA en el que se mide la influencia de los jugadores a partir de su rendimiento, cuatro de los cinco mejores futbolistas del partido contra Portugal fueron españoles. Concretamente, la defensa en pleno, y por este orden: Arbeloa (9,39), Alba (9,33), Piqué (9,28) y Ramos (9,27). Por delante de ellos sólo quedó el portero luso, Rui Patricio (9,40), cuyas intervenciones en el último tramo permitieron a los lusos alcanzar la tanda de penaltis. 

Si algo ha demostrado España en los últimos tiempos es su cambio de mentalidad ante las situaciones más peliagudas. Un instinto de supervivencia que aparece precisamente en los momentos capitales y que explica que La Roja haya cumplido seis años y nueve partidos sin encajar un solo gol en un partido de eliminatoria directa, de Eurocopa o de Mundial. Así, desde la derrota contra Francia (3-1) en los octavos de final del Mundial de Alemania de 2006, España, defendida por un bastión tan fiable como Casillas, ha logrado mantener virgen su portería.

26 junio 2012

El secreto de la historia

Durante los tres próximos meses, los lectores de La aventura de la Historia pueden decidir si quieren sumergirse en un mundo de intriga y misterio con tres de las mejores novelas policíacas ambientadas en momentos decisivos del pasado, que se podrán adquirir de forma opcional con la revista. 

Para empezar, el mes que viene, con el número dedicado al archivo secreto de Skorzeny, el nazi que liberó a Mussolini, podrá adquirirse El nombre de la rosa, de Umberto Eco, una fascinante disección de los valores de la Edad Media y la corrupción de los poderes eclesiásticos. 

El fraile Guillermo de Baskerville y su joven e inexperto pupilo se ven envueltos en una serie de crímenes cometidos en una abadía benedictina y se les encomendará la misión de encontrar a los culpables. 
La plata de Britania, primera aventura de otro sagaz investigador histórico, el romano Marco Didio Falco, que alquilaba sus servicios como detective allá donde fallaba la capacidad de la policía imperial, llegará a los quioscos de forma opcional con La aventura de la Historia el próximo mes de agosto. 

Invención de la escritora Lindsey Davis que le convirtió en el protagonista de una serie de novelas negras, las historias de Marco Didio destilan humor, rigor e intriga a partes iguales. 
El escocés Philip Kerr es el autor de Pálido criminal, segunda entrega de la trilogía Berlin Noir, que podrá adquirirse con la revista de historia de Unidad Editorial durante el mes de septiembre. La trilogía completa se desarrolla en la Alemania nazi, donde el veterano detective Bernie Gunther cruza sus pasos con siniestros personajes como Goering, Himmler, Heydrich...

El subgénero de la novela histórica de intriga reúne todos los ingredientes para ser la lectura preferida de los amantes de la novela histórica clásica y los fervientes seguidores de la novela negra. Pocos narradores se han atrevido, sin embargo, a trabajar en este campo que exige un profundo conocimiento de la psique humana, así como de la época elegida y los dilemas del momento. 
Los tres libros que oferta la revista durante los meses de verano son tres geniales ejemplos del género que mejor conjuga la diversión con el rigor.

25 junio 2012

La joya turca


John Crofoot patea la ladera con andares de íbice ojo avizor y aprovechando el sol del amanecer, este historiador amateur toma medidas: «El agua subirá 130 metros y ocupará los dos kilómetros de ancho del cañón. El futuro pantano tendrá 400 kilómetros cuadrados». Hundirá 60 poblaciones, obligará a desplazar a 60.000 personas e inundará 550 monumentos históricos. 

Cuentan las tablas cuneiformes que cuando el hombre recién trituraba la tierra con la azada, los sumerios ya habitaban el lugar. Tropas romanas lo fortificaron contra los sasánidas, imitadas por los bizantinos al declararlo diócesis. Los árabes bautizaron la villa como Hisn Kayf. Entre los siglos XII y XIII Artúquidas y Ayúbidas la embellecieron. Sobrevivió a las hordas de Gengis Khan y resucitó a merced del Imperio Otomano. Las bases de tres columnas clásicas asoman entre la maleza de un solar por el que sólo se pasean los animales. No hay vallas de protección ni letreros que expliquen quién las puso ahí: «Las excavaciones comenzaron en 1984, pero para desenterrar toda la historia del lugar harían falta 50 años más», explica el arqueólogo Necdet Talayhan. 

Una paz monacal reina dentro de la iglesia asiria excavada en una colina cercana. Miles de cruces talladas forman un pétreo tapiz milenario: «La presencia cristiana se remonta al siglo V», recuerda Talayhan. A través de una ventana se divisan las mezquitas de Rizk y de Solimán, ambas construidas por descendientes de Saladino. 

Es mediodía y un autocar se detiene junto al puente nuevo. Baja un manojo de turistas que, somnolientos, alcanza la Ciudadela. En lo alto de un promontorio, cortado súbitamente por un desfiladero, se asientan dos palacios artúquidas. Conservan esculturas zoomorfas e inscripciones cúficas. La activista Derya Engin asegura que, al salir, la mayoría se detiene en la sede de su ONG, Doga, para firmar en contra del embalse. 
«El Ministerio de Cultura ha catalogado 130 monumentos en Hasankeyf y aledaños», apunta el arqueólogo. «Dondequiera que uno excave se topa con yacimientos de cualquier época», asegura. La Universidad de Batman anunció recientemente más prospecciones. Prevén hallar mosaicos romanos en unas termas junto al mausoleo de Zeinel Bey, una obra de arquitectura yafarí persa única en la península de Anatolia. 
El Gobierno propuso salvar de las aguas éste y unos pocos monumentos más, algo que Talayhan rechaza. «Lo constataron otros científicos», asegura, «los restos no pueden desplazarse. Se anunció sólo para acallar a la opinión pública internacional». «Todos están en contra de la presa y de desplazar monumentos, pero creen que eso es mejor que ahogarlos», suspira Crofoot. 

En 2009 Alemania, Austria y Suiza congelaron sus fondos para construir el embalse. Un banco holandés también se negó a invertir en el proyecto, lo que obligó a Turquía a presionar a la banca local para financiarse. Así se detuvieron temporalmente las obras, iniciadas en 2008. Las retomaron hace seis meses. John Crofoot reconoce, en base a fuentes propias, que la presa está a medio acabar. Hace dos semanas el juez provincial falló en contra del recurso del abogado Murat Cano para parar Ilisu. «Elevaré la causa», aseguró el letrado. Por los despachos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos hace tiempo que se habla de un pueblo turco atrapado por la corriente del Estado. Admitieron la causa pese a que no era por vía ordinaria, pero Ankara se ha blindado mediante leyes contra toda sentencia desfavorable. 

La Unesco llamó: Hasankeyf reúne nueve de las 10 posibles condiciones por las que un lugar puede ser declarado Patrimonio de la Humanidad. Erdogan la desdeña y se reta a finiquitar Ilisu en 2015. «Para el Gobierno es un asunto más político que energético. La presa limitará el movimiento de la guerrilla PKK por la zona y controlará el flujo que abastece a Irak, una ventaja en la guerra por el agua», aclara Derya Engin. 
Los dedos del octogenario Fares deslizan livianos la lanza entre el urdimbre. «Si no hay opción habrá que irse. Pero no quiero», sentencia el tejedor. Tampoco Onur, quien desea seguir junto a sus chivos. Noche en la Alta Mesopotamia. Al otro lado del Tigris, sobre una colina, los cuatro flamantes edificios del nuevo Hasankeyf amedrentan a 3.000 habitantes vencidos gradualmente por la resignación. Hoy volverán a soñar que las aguas regresan a su cauce. 

22 junio 2012

García-Alix premio a la fotografía

Andaba ayer Alberto García-Alix (León, 1956) diciendo nombres y números de teléfono en la sede de PhotoEspaña para los posibles invitados al acto de entrega del Premio más importante del festival fotográfico, que ayer le fue concedido. Ceesepe, la China Patino, Christina Rosenvinge... Fotografiados, amigos, compañeros de correrías de uno de los creadores más particulares e intensos de los últimos años de esta España estropeada.

«Un premio como éste es muy bien recibido», explica luego con su voz raspada, antes de subirse en la moto. «Es muy halagador, por las personalidades a las que se lo han dado [Nan Goldin, Martin Parr, Robert Frank...]. Pero a mi los premios siempre me dejan un lado más humilde, me hacen sentir extraño. En mis comienzos, nunca pensé que yo pudiera recibir algún premio. Empecé con muy poca conciencia del hecho fotográfico, no sabía lo que era ser fotógrafo».

Cuestiones como éstas suponen una revisión del álbum fotográfico persona. «Me da nostalgia. Mirar fotos es recordar, es volver a sentir el tiempo. La fotografía tiene siempre esa patina de melancolía», explica. También, la cosa ésta de la superación. «Yo soy muy curioso. Cada vez que cojo la cámara, el ejercicio fotográfico vuelve a comenzar. Me queda mejorar, porque hago muchas fotos malas (Se ríe). Me mueve el deseo de capturar una imagen que me guste, una imagen en la que creo encontrar la virtud de mi mirada».

Virtudes que en su caso tienen mucho que ver con los vicios de una vida al límite. «No soy una persona que me pueda desligar de mi presente para hacer fotos. Siempre he fotografiado alrededor de mi vida», apunta. «Hubo una época de mi vida que caminaba por la cuerda floja. Pero ya no, porque el cuerpo no me lo permite. Uno no deja las drogas, sino que te dejan ellas a ti y se buscan uno más joven», vuelve a carcajearse. Pero luego pone el gesto serio cuando compara aquellos años con estos. «La gente que lo está pasando mal ahora, por las circunstancias que sean, va a sufrir igual que se sufría antes o se sufrirá en el futuro».

Sí que ve un cierto amansamiento en según que aspectos. «A partir de los 90», recuerda, empezaron a asentarse las ideas políticamente correctas en favor del bien común. Pero ese bien común...», resopla. «Somos tan capullos que vamos a acabar prohibiendo los toros, la poesía de la vida. No es un problema de anestesia de la sociedad, sino de regulación. Y toda regulación implica una rigidez».

Y luego, claro, la coyuntura. Lo que pasa en la calle. Los negros nubarrones. ¿Tan negros como para que la cosa se vaya de las manos? «La violencia aterra, crea dolor... y más violencia. Pero esto que nos están haciendo no puede ser. ¿Qué crédito tienen las instituciones hoy en día? ¿La monarquía? ¿Las administraciones públicas? Lo que tengo es indignación, pero no la del 15-M, la mía propia, que es más potente. Y más que la indignación, la vergüenza ajena que siento al ver las noticias. Esto lo que es una estafa», proclama el fotógrafo.

Pero ahí está el arte como bálsamo a los males: «Mi trabajo se ha convertido en buscar una creación. Al principio no era así, pero ahora no tengo vuelta atrás; no sé hacer otra cosa. Me he convertido en un creador como me podría haber convertido en un fontanero. Para mí la fotografía es un espacio donde inventarme».
Un espacio sometido a muchos cambios que tampoco inquietan especialmente a este francotirador del blanco y negro. «Todos hemos visto mogollón de películas de ciencia-ficción en las que aparecían viajes al espacio. Pero lo que nunca hemos visto es al hombre fotografiándose constantemente a sí mismo. Y ésa es una de las características del mundo moderno», dice entre risas.

Tampoco le asusta el tema de la manipulación ni el de la propiedad intelectual. «Si el siglo XX fue el de la fotografía, el XXI será el de la fotografía retocada. Cualquier imagen que vemos es retocada y hay una gran falsificación en la fotografía de emociones», afirma. «Hoy, todo el mundo puede ser fotógrafo... si educa el ojo. Yo he tardado 35 años. En el fondo una forma de ver es una forma de ser. Y viceversa».
«Una imagen está para ser disfrutada, para ser vista», prosigue. «Veo muchas imágenes mías en la red, pero no me importa. Es más, es también muy halagador que esas imágenes se compartan y signifiquen algo para la gente»..

17 junio 2012

Pensarlo todo de manera diferente

Laura viajó hasta Wisconsin en 20 de Bachillerato para hacer el curso allí. Esta experiencia le permitió conocer la verdadera vida estadounidense, algo muy distinto de lo que se refleja en las películas americanas. Allí, Laura mejoró su inglés, tuvo su propia familia americana, estudió en el instituto como una alumna más, hizo nuevas amistades y disfrutó de todos los acontecimientos.

¿Qué te aportó la experiencia?Creo que marcó un punto de inflexión en mí, pues vi que las cosas podían ser distintas a como las piensas. Conseguí confrontar mi historia personal. Pero no sólo eso, esta experiencia permite reforzar tus raíces, saber de dónde vienes, y conoces quién eres y quién quieres seguir siendo.

¿Alguna diferencia entre la educación de aquí y la de allí? Muchísima. Su educación no es peor que la nuestra, hay mucha flexibilidad y libertad para elegir. No hay un solo horario para todo el mundo, sino que cada alumno puede escoger las clases que más le interesan y en distintos niveles. Por otro lado, la asistencia es obligatoria. Aquí también, pero allí la ley es la ley. En España yo he estado en más de un instituto y nunca he visto ningún centro donde sea tan complicado hacer novillos como en EEUU.

¿Cómo fue tu acogida? Tuve muy buena acogida. La familia me vino a buscar en seguida con un ramo de rosas y eran muy abiertos. Los americanos son muy simpáticos y educados.

Te preguntan de dónde vienes, cómo es tu país, y si estás bien en su patria.

¿Era como esperabas o te sorprendió? Me sorprendió más de lo que esperaba, aunque conocía sus costumbres y modos de vida por las películas o series. Vi que eso era sólo una parte de EEUU, que poco o nada tiene que ver con la vida del ciudadano de a pie. América es un país muy espiritual.

¿Recomendarías la experiencia? Absolutamente. Si no fuera por las imposiciones, obligaría a todos los alumnos/as que han acabado el instituto a tomarse un año en un país extranjero para aprender inglés.

14 junio 2012

Los bancos malos tienen que echar el cierre

La llamada troika (Comisión Europea, FMI y BCE) da muestras de querer ser muy estricta a la hora de fijar las condiciones al sector financiero a cambio del eurocrédito concedido al Estado español el pasado sábado. Y ese rescate estará sólo disponible para las entidades que sean incapaces de obtener fondos por su cuenta y cuya caída amenace a la estabilidad financiera de la UE. 
Dicho de otro modo, las pequeñas entidades que no tengan un plan de viabilidad adecuado están abocadas a cerrar. «Si hay entidades que deben quebrar, quebrarán», reconoció ayer un alto funcionario europeo. El Gobierno español se mostró en contra de ese planteamiento de la troika. 

Por su parte, el comisario de Competencia, Joaquín Almunia, avanzó incluso que el Gobierno español tiene intención de liquidar ordenadamente una de las tres cajas que han sido nacionalizadas y cuyo plan de reestructuración aún está pendiente de aprobación por Bruselas: Novacaixa Galicia, Catalunya Caixa y Banco de Valencia. «Si no me equivoco, uno de los tres, de acuerdo con las intenciones de las autoridades españolas, está orientado a la liquidación y no a su mantenimiento como empresa en marcha». Así se expresó el veterano ex secretario general del PSOE en una entrevista que concedió a Reuters. 

Se equivocó, según la versión del Gobierno español. Economía salió al paso anoche tras conocer las declaraciones de Almunia. «El Gobierno no tiene intención de liquidar ninguna entidad financiera», afirmó a este diario un portavoz del ministerio. «El objetivo es sanear, recapitalizar y privatizar las entidades que se queden bajo la tutela del Estado», declaró. 

Antes de que trascendieran las palabras de Almunia, el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez, había manifestado que la perspectiva de cerrar bancos en España «no es una hipótesis probable». Jiménez resaltó que el proceso será similar al realizado con el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), que no ha liquidado ninguna entidad, sino que las capitaliza con vistas a su privatización. 

Sin embargo, la Eurozona quiere evitar en la medida de lo posible destinar los fondos a entidades cuya viabilidad no está asegurada ni tan siquiera con el apoyo público. «No es un rescate a banqueros ni a sus accionistas», dijo el pasado lunes el portavoz de Asuntos Monetarios, Amadeu Altafaj. Por eso, el programa de asistencia va a estar limitado únicamente a aquellos bancos y cajas que, por su gran tamaño, no puedan caer porque ello ocasionaría un riesgo en otras entidades europeas. 

Además, Bruselas cree que aún hay tiempo para que algún inversor privado se interese por los activos de determinadas entidades. «Hay inversiones que pueden ser prometedoras a largo plazo», señalan estas fuentes.

La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, describió esta hoja de ruta en la capitalización del sistema financiero español durante la sesión de control en el Congreso. «Estamos fortaleciendo los bancos con provisiones que los dejarán probablemente mejor que muchos de otros países europeos; y se hará primero con sus beneficios, después en el mercado y, si no, con ayuda de Frob». 

Por otra parte, el secretario de Estado de Economía calificó de «muy atractivas» las condiciones del eurocrédito destapadas ayer por EL MUNDO y consistentes en un plazo de amortización de 15 años con cinco de carencia y un tipo de interés del 3%. El ministro de Economía, Luis de Guindos, no las detalló ayer en el Congreso porque, según fuentes gubernamentales, el compromiso con Bruselas es no proclamarlas hasta que se cierre oficialmente la semana próxima el memorando de entendimiento del préstamo. 

El ministro se limitó a este comentario a la portavoz socialista Inmaculada Rodríguez-Piñero: «El préstamo, como usted conoce perfectamente, se da en condiciones muy ventajosas y no se va a generar coste para la sociedad, sino todo lo contrario». Rodríguez-Piñero señaló después que ella no tenía conocimiento de las condiciones del préstamo más allá de las que pudo leer ayer en este diario. 

Por su parte, el portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados, Josep Antoni Duran Lleida, confirmó a los líderes sindicales, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, que, con la información que había obtenido del Gobiernol, en efecto el plazo de amortización será de 15 años con periodo de carencia. Este plazo de gracia, que se extiende hasta el año 2017, con un tipo de interés del 3%, fue calificado ayer por una directiva del Banco Santander, Ana Rivero, como de «negociación fantástica» del Ejecutivo español.

13 junio 2012

El monte Calvario no es ningún montecillo

¿El Montecillo? ¿Qué Montecillo? Montecillo llamaron al Monte Calvario. La madre de todas las montañas de la cordillera del aburrimiento. El Montecillo casi nos deja a los periodistas sin escribir nada de la Corrida de la Prensa, que adelanta que es una barbaridad. No habrá existido edición más madrugadora en el calendario. Ni más plomo. Aunque la perspectiva de lo cercano suele borrar peores recuerdos. Si no se planta Iván Fandiño a últimísima hora, habría quedado en el ruedo la nada absoluta.

Felix Vázquez, el frutero más famoso del mundo entero, sostiene la teoría de que los toros se están amariconando por los piensos; yo creo que lo que quiere es colocar fruta a espuertas a los ganaderos de bravo. Pero su hipótesis, muy de la calle Ayala, se vino en parte abajo con los 622 kilos del basto sexto, sus cinco años y medios soberanamente alimentados y su juego agradecido y de agradecer.


Desconocido apareció en el ruedo sesteando, como se encontraba la peña en los tendidos. Un bostezo multitudinario. Las luces artificiales encendidas y la noche en los lomos. Precisamente, sobre el lomo de Desconocido cayó Rafael Agudo desde lo alto del caballo, levantado por la mole como si fuera una pluma. Sonará frívolo, pero el talegazo de Agudo se convertía para el vulgo en lo más emocionante que se había percibido en dos horas de sopor. La cuadrilla de Iván Fandiño resolvió con ligereza, efectividad y acierto. Bien Jarocho a los palos. Como una orquesta coordinada a compás. Fandiño pasó de darle estopa al toro y apostó. Prontó se encajó sobre la derecha, la mano del toro; el mentón hundido y acinturada la figura. ¡Coño, un ole!

Y otro y otro. Pausas y respiros entre series para administrarlo. Y la media distancia entre ellas. En son la faena, hasta que sonó la hora de la izquierda. La embestida distinta, más atropellada y bruta. Iván de Orduña insistió en gastar cartuchos por donde no era. De regreso al pitón fetén, a Desconocido ya no se le conocía como al principio. De uno en uno, y por colocación, Fandiño extrajo los últimos muletazos espléndidos. Escarbaba el toro, con la cara entre las manos. No fácil de matar. Pero el cañonero vizcaíno atacó con rectitud. Fulminante el espadazo, y puede que algo caído. Sin tiempo para verlo, rodaron los 622 kilos de mole como un fardo. La pañolada se desató y el presidente concedió la oreja que algunos pondrán en stand by o en el congelador. A la mayoría le compensó el tostón y a mí me salvó la crónica, así que ¡viva Fandiño!

Hasta este Desconocido sin final, no había embestido uno. Bueno, de una manera muy pastueña y sosita el segundo. No decía mucho y la expresión lineal de un templado César Jiménez tampoco. Entretanto, llamó la atención un quite de Fandiño con el capote a la espalda, más asemejado a la mariposa de Marcial que a la Gaonera de Rodolfo. Jiménez, el único que brindó a la Infanta Elena, la más taurina de la Familia Real después del Rey, se desesperó con el veleto quinto. Había cuello para descolgar, pero no empuje ni fondo. De humillar que no le hablasen al altísimo cuarto por pura morfología. A su altura El Cid lo toreó, salvaguardada la exposición, en derechazos de idéntico empleo que la embestida. Imposible nada con el rajado montecillo que inauguró la primera ladera. La del Monte Calvario que sólo subió Fadiño, pasando por encima de un descastado tercero de nula clase. ¡Qué cruz!

09 junio 2012

Rita Hayworth salvada por el cine

Bautizada como Margarita Carmen Cansino, llevaba sangre andaluza en sus venas. Su padre, Eduardo Cansino, fue un bailarín oriundo de la pequeña localidad de Castilleja de la Cuesta (Sevilla). Conocido entre sus paisanos por su arte y su buena disposición para la juerga, resultó también una figura paterna que despertó el rencor y el miedo de la actriz hasta el final de sus días. De puertas para afuera, Eduardo formaba con la pequeña y mofletuda Margarita una pareja de baile perfectamente acompasada. Sin embargo esa complicidad se tornaba escabrosa tras las puertas de su hogar. Sus relaciones incestuosas marcarían a la actriz, que nunca llegó a visitar su pueblo, pese a que durante la década de los 50 visitó en más de una ocasión España.

Su familia sevillana siempre la esperó con los brazos abiertos en Castilleja. Allí reside todavía, a sus 94 años, Manuel Rosales Cansino, primo hermano de su padre. Él es el último de sus parientes vivo tras la muerte hace unos meses de su hermana Carmen. «Si la hubiera conocido, la hubiese abrazado y me la hubiera comido porque no era para menos», contaba con buen humor en Canal Sur.

Estuvo cerca de poder hacerlo hace varias décadas. A principios de los 50, la diva visitó Sevilla alojándose en el Hotel Alfonso XIII. Allí sus parientes le enviaron una torta de Castilleja («para que viera que en su tierra había buenos productos») junto a unas flores y una tarjeta de la hermana de Eduardo invitándola a casa. Tenían mucha ilusión en conocer al astro de la pantalla con el que compartían lazos de sangre pero su secretaria les despachó diciéndoles que Rita había tenido que marcharse inesperadamente porque le perseguía el príncipe Alí Khan, su tercer esposo. «A los 15 días, recibimos una tarjetita suya dándole las gracias a mi madre y diciendo que la próxima vez que viniera a Sevilla vendría a vernos. Pero ya aquello…», explica don Manuel algo apenado porque Rita nunca llegase a pisar el pueblo natal de su padre, donde incluso le han dedicado una calle para que quede constancia de que la gloria de Hollywood tenía gracejo andaluz.

Pese a no conocerla, para don Manuel siempre fue una alegría inmensa contar con una pariente artista. Sin embargo, confiesa que otra de sus tías prefería mantenerlo en secreto porque «lo de tener una artista en la familia estaba muy mal visto en aquella época». Aun así la gracia de la tierra le acababa saliendo en algunos gestos, cree don Manuel. Quizás por eso, Terenci Moix dijo que había sido la mejor Carmen de la gran pantalla.

El desapego de Rita por su familia paterna es comprensible teniendo en cuenta la gélida relación que mantuvo con su padre durante toda su vida. Rita fue la mayor de los tres hijos que Eduardo Cansino tuvo con Volga Hayworth, una corista de las Ziegfield Follies de origen irlandés. Nacida en Brooklyn en 1918, su madre quiso bautizarla como Maggie, pero él se empeñó en que tuviera un nombre español por lo que llegaron al acuerdo de llamarla Margarita, aunque su padre siempre la llamaría por su segundo y más racial nombre: Carmen.

Durante su primera infancia, fue una niña más bien retraída que acudía a su escuela en Harlem sin llamar la atención. Sin embargo, con sólo 13 años, afloró la belleza que la hizo inmortal e infeliz. Una melena muy oscura, labios carnosos y unos pechos considerables para su edad la hicieron destacar sobre el resto de las alumnas... y lograron que su bohemio padre se fijara en ella.

Hasta esa época Eduardo había formado pareja de baile con su hermana Elisa y bajo el nombre de Dancing Cansinos se había labrado cierta fama en el difícil mundo del vodevil. Pero Elisa, más tradicional, se había cansado de la vida de la farándula y quería retirarse. Eduardo pensó entonces en Rita como su sustituta.

Acorde con la biografía que escribió sobre ella Barbara Leaming, buena amiga de Orson Welles, el segundo marido de Rita, la actriz cumplió los 13 años cruzando la frontera entre Estados Unidos y México. La familia se trasladó a Tijuana para que padre e hija bailaran en un casino. Allí, Eduardo presumía de mantenerla a salvo de los hombres que creían que podían acostarse con ella por un puñado de dólares. Sin embargo, nunca la protegió de sí mismo. «La actriz le diría a Orson que en aquella época su padre había tenido relaciones sexuales con ella de modo reiterado», escribió Leaming.

Alcoholizada, Volga Hayworth miraba hacia otro sitio y fue incapaz de proteger a su hija de Eduardo, quien además afrontaba muy mal la decadencia artística que estaba experimentando y hacía sufrir a Rita con complicadas coreografías. Su progenitor le hacía repetir una y otra vez los mismos pasos de baile, insultándola cada vez que cometía un error. Así se forjó la personalidad sumisa con los hombres de Rita (y de paso un talento para el baile que elogiaría el mismísimo Fred Astaire, su compañero en Bailando nace el amor).

Por fortuna para la actriz, uno de aquellos norteamericanos millonarios que visitaban Tijuana prestos para la juerga era un magnate del cine que recomendó a Eduardo llevar a Rita a Hollywood. Tentado por la posibilidad de hacer más dinero en la industria del cine, el bailarín le hizo caso. A partir de ahí comenzaría la leyenda de Rita Hayworth.

En California, Eduardo no pudo ejercer su férreo control sobre Rita, a la que decidieron dar a conocer con su apellido materno. Ella no tardaría en encontrar otro hombre en el que refugiarse, Edward C. Holmgren Judson, un maduro divorciado que se empeñó en hacer de ella una estrella a cualquier precio. Para ello, la sometió un estricto régimen y a durísimos tratamientos de belleza que la estilizaron y sofisticaron. Aunque el paso decisivo fue teñirla de pelirroja. Había nacido un mito.

Pronto su nuevo estilo le haría subir como la espuma dentro de su estudio y se casaría en secreto con Judson. Por supuesto, no invitó a la boda a sus padres, por lo que Eduardo montaría en cólera. Al resto de sus cuatro matrimonios tampoco fue invitado. Eduardo Cansino moriría en Florida, lejos de Rita, en 1968 acompañado por su segunda esposa.

Pródiga en amantes (desde los actores David Niven y Victor Mature hasta el magnate de la aviación Howard Hughes pasaron por su cama), Rita no encontraría la felicidad con ninguno de sus esposos, marcada por la relación de su padre. Ni siquiera sus maridos más famosos, Orson Welles y el príncipe Alí Khan, con los que tuvo sendas niñas, Rebecca y la princesa Yasmin, pudieron salvarla de su tormento.

En una ocasión Rita le dijo al director de Ciudadano Kane que el poco tiempo que había sido feliz fue a su lado. Él, que la había engañado con muchas actrices y se sentía culpable por lo mal que se había comportado con ella abandonándola después de que esta diese a luz, comentaría: «Si aquello fue felicidad, imagínate lo desgraciada que fue el resto de su vida».

06 junio 2012

La Factory días salvajes

Las cámaras eran para ellos tan naturales como los espejos. Concebían la vida como un ejercicio de escaparatismo: todo era serialización, cadena de montaje y risas; sexo, drogas, underground, madrugada en Nueva York, revelaciones, hallazgos y un delirio agitador. Andy Warhol oficiaba a cualquier hora del día o de la noche. Era el maharishi con peluquín de aquella cofradía de nautas colgadísimos de sí mismos. Los peregrinos del amanecer. Los paseantes del East Village. Aquellos travestis con su espesor de carne que sonríe. Los inquilinos de la Factory, el templo contracultural de Manhattan en los años 60 que el fotógrafo Billy Name forró por dentro de papel de aluminio como si fuera una nave muy loca, un templo muy raro.

Dentro se gestó una de las expresiones imprescindibles del Pop. Incluso el Pop mismo en su márgen más radical. Más frívolo. Más necesario. Más ancho. Y Warhol se ofreció a sí mismo de icono, de momia rubia, de agitador con voz de flauta. La Factory era un zoo de cristal desde que en 1962 comenzó a acumular leyenda. Era el territorio salvaje de tanto huérfano imprevisto: fotógrafos, cineastas, músicos, diletantes, artistas, poetas, bailarines... Fauna. Muchos de ellos contribuyeron a forjar una estela que creció hasta la muerte de su buda... Y que aún reverbera. De lo que fue aquel locus queda el testimonio de sus habitantes, las anotaciones de Warhol en sus diarios y, sobre todo, las instantáneas de todos aquellos que fueron desarrollando un dietario icónico entre la polaroid y lo analógico: Diane Arbus, Billy Name, Richard Avedon, Taylor Mead, Brigid Berlin, Stephen Shore, Nat Finkelstein y el propio Warhol.

Ellos y sus trabajos son los protagonistas de una de las muestras de PhotoEspaña en colaboración con la Fundación Santander, la que acoge la Sala de Exposiciones del Centro Cultural Fernán-Gómez (Plaza de Colón) hasta el próximo 22 de julio y de la que es responsable Catherine Zuromskis. Todo en la Factory era visible. Algo así como un Facebook presencial de seres que que entraban y salían imantados por Andy Warhol. Retratados compulsivamente por él. No sólo amigos, ayudantes y los miembros de la Velvet Underground -con Lou Reed y John Cale como meteoros-, también Allen Ginsberg, Duchamp, Salvador Dalí, Bob Dylan... Todos hacían nido en este espacio donde colisionaron las ideas y los excesos de 1960 a 1980.

«Sufro de una enfermedad social», afirmaba el autor de los retratos serigráficos de Elvis, Jackie Kennedy y Mao. «Tener carretes que revelar es un buen motivo para levantarme por la mañana». Es cierto. Y la mejor obra de Warhol resultó ser él mismo. Y sus abalorios humanos. Lo insunúa Finkelstein en un libro sobre la Factory: «En esa factoría de la calle 47 coincidí con algunas de las personas más raras del planeta». Porque la Factory era eso también: un territorio de publicidades mutuas donde todos los que llegaban eran ungidos por el calambre de la modernidad. Como si aquello fuera más creación que la creación misma.

04 junio 2012

El auge de las casas de empeños

Mientras su interlocutora escruta con atención la esfera del objeto, en el mostrador contiguo Iván, empleado de mantenimiento, deposita una esclava que lleva grabado el nombre de su pareja, dos alianzas de boda y una cadena con un medallón de la virgen, todo de oro. Sus pertenencias quedan custodiadas en una cajita de plástico precintada y, a razón de 14,24 euros por cada gramo, el propietario se lleva a casa 590 euros. 

Cada día se realizan entre 300 y 800 operaciones similares a ésta en el Monte de Piedad de Madrid, una institución de préstamo con más de tres siglos de historia ininterrumpida en la capital. Los tentáculos de la omnipresente crisis, cómo no, también han alcanzado la clásica entidad, que en 2011 incrementó su actividad un 11% en comparación con el ejercicio previo, con un total de 78.996 créditos concedidos. 

Eso sí, para poder acceder físicamente al interior del inmueble, situado en la madrileña plaza de Celenque, a escasos metros de la Puerta del Sol, es preciso atravesar el enjambre amarillo fosforito de los Compro oro que aturullan al personal con su cantinela de «pagamos el máximo», «pagamos el máximo». Se calcula que sólo el año pasado se abrieron unos 350 negocios de este tipo en la región, más interesados en la adquisición que en la custodia. 

«La gente que viene aquí lo hace principalmente porque confía en recuperar sus joyas», apunta como primera diferencia F. Javier Jiménez, director del Monte de Piedad, dependiente de Caja Madrid. De hecho, «apenas ha variado» el porcentaje de lotes (un 5%) que acaban en subasta pública porque sus propietarios no vuelven a recogerlos, según puntualiza. 

Y desgrana las ventajas de este tradicional sistema de obtener liquidez mediante el empeño de objetos: «La seguridad jurídica, con una normativa aprobada por el Banco de España; la facilidad de pago, con tipos de interés inferiores a los del mercado; la profesionalidad de los tasadores, que son todos gemólogos; y la transparencia, entre otras cosas, porque los posibles beneficios van directamente a la Obra Social de la entidad financiera». 

El perfil de los usuarios de esta entidad, a priori tan heterogéneo como el de los clientes habituales de cualquier sucursal bancaria, ha variado ligeramente en los años de recrudecimiento de la crisis. «Ahora hay un nuevo grupo, el de los profesionales autónomos que tienen que utilizar las joyas familiares como aval porque les han cortado todo el crédito», señala Jiménez. Esta circunstancia ha originado que de cada 10 prestatarios cuatro sean hombres y seis mujeres, cuando tradicionalmente la proporción era de 30-70%. 

La práctica que se mantiene es la de las personas a las que les llegan antes las facturas que los ingresos mensuales y empeñan durante sólo unos días una joya de oro o alguna pieza de cubertería de plata, que son los únicos objetos que ahora se aceptan en esta entidad. «Les sale más barato que tener una tarjeta de crédito», apuntan sus responsables. 

En el momento en el que los objetos llegan a la impresionante cámara acorazada del edificio, donde algunos madrileños se refugiaron durante los bombardeos de la Guerra Civil, sus propietarios tienen un plazo de un año para volver a recogerlos o renovar el préstamo. Las tasaciones de hasta 300 euros tienen un interés del 5%, del 6,75% hasta 900 euros y del 8% el resto. 

Las operaciones valoradas entre 12.000 y 30.000 euros, el máximo que se entrega, se estudian de forma más detallada. Al resto se le aplican los parámetros de un sistema informático en el que se tienen en cuenta variables como el peso de la pieza, su número de quilates en el caso de que sea de oro y la antigüedad. 

Según precisan en el Monte de Piedad, hay personas que en el momento en el que vence el préstamo siguen teniendo problemas económicos y deciden vender. La mayoría recogen sus joyas y se las llevan a establecimientos donde les ofrecen mayor precio. Cuando acaban en subasta pública, el valor de adjudicación suele ser entre tres y cinco veces inferior al de una joyería tradicional. Si aun así la cifra es superior al préstamo que se concedió a los propietarios, éstos reciben la diferencia.

Codigo promocional VUELING

Me daba apuro al principio contratar un vuelo con una empresa que no te da el billete, sino solamente un papel imprimido por ti mismo en tu casa, pero... cambie de idea cuando vi los precios que tenían, mucho más baratos que los vuelos clásicos, pero con diferencia.

Y también me ayudaron mucho los códigos de descuento para Vueling.

No me pusieron ninguna pega al embarcar, con empleados muy amables, lo cual agradezco pues en los aeropuertos me pierdo mucho y Barajas es muy grande.

Con un avión en muy buenas condiciones, cómodo y amplio, aunque tengo que decir que los aperitivos me parecieron carísimos, así que no me compré nada. Ahora siempre que quiero volar no dejo de mirar a ver si están ofreciendo algún código de promoción de Vueling, que siempre vienen bien.



01 junio 2012

Codigo promocional AMAZON

La calidad de los precios de esta web está fuera de toda duda, yo he comprado ya varias veces en Amazon y he utilizado uno de sus códigos de promoción para Amazon




y entre la atención al cliente tan eficaz que tienen, lo rápido, sano y salvos que me llegan los pedidos y más que nada el precio que tienen (siempre que comparo a esta web con otras de la competencia, Amazon sale ganando); por algo es tan conocida y famosa, de hecho diría que es la más conocida de la red, dónde más gente compra y es que tantas personas, no pueden estar equivocadas.