25 diciembre 2013

Las fantásticas historias que contaba Sara Montiel

Antoñita la fantástica, así llamaban en broma a Sara Montiel por su desbordante imaginación. La primera española que conquistó Hollywood supo fabricarse una biografía a la altura del mito y a menudo colaba en sus speeches pequeñas fantasías que descolocaban a sus interlocutores. LOC ha seleccionado las anécdotas más delirantes que contó en vida. A ustedes corresponde juzgar si eran realidad o ficción.

SOBRE AVIONES. La imaginación de Sara se disparaba especialmente a la hora de hablar de aeroplanos. No vamos a detallar aquí aquella vez que a la diva se le escapó un millón de dólares por la ventanilla de un avión, uno de sus clásicos. Más loca fue la historia que ella contó en un plató a Nieves Herrero. Sara aseguraba que un día tenía que coger un vuelo y la pista de aterrizaje terminaba en el mar. «El avión no despegó. Nos metimos en el agua y empezamos a hundirnos», contaba ella ante la estupefacción de dos invitados más. «Yo no sabía nadar, pero fíjate mis ganas de vivir que cogí aire, salí por la ventanilla del avión y nadé hasta la superficie». Entonces, las caras de los invitados se desencajaban. «Sí, eran unas ventanillas más grandes de lo normal. Hasta un señor gordo que había allí logró salir», aclaraba ella. Según Hilario López Millán, luego añadiría que en el agua había cocodrilos.

JACKIE KENNEDY. Fue en otro avión donde conoció a la viuda de JFK, Jackie Kennedy y le salvó la vida. Según contaba ella misma. «De repente su ventanilla se abrió y empezó a hacer el vacío. Yo me levanté y puse una tela para que ella no saliera volando. Ella me lo agradeció: 'Thank you miss Mann'».

BARBRA STREISAND. A Terenci Moix le encantaba la historia según la cual, la Montiel era la descubridora de Barbra Streisand. «En la casa de Anthony Mann en Hollywood, había una chica de la limpieza que cantaba. Yo me acerqué y le dije: 'Hebrea, ¿qué cantas?'. Ella me respondió que era una canción suya, People, e hice que la contrataran como cantante».

NATALIE WOOD. En su periplo hollywoodense Saritísima, además de prepararle huevos con ajo a Marlon Brando y quedar con James Dean el día en que se mató en un accidente de tráfico, también conoció a la estrella de West Side Story. «Era yo quien me encargaba de peinarla y maquillarla en los estudios».

MARLENE DIETRICH. Cuando llegó a los estudios MGM, Sara decía que la costumbre era que las nuevas estrellas heredasen el camerino de las antiguas. Ella se quedó con el de Marlene Dietrich por expreso deseo de la germana. «Sara, tu serás mi heredera y mi camerino te pertenece porque es verde, como tus ojos y mi verde te traerá mucha suerte», decía que le dijo. Ella también ejerció de descubridora y, según contaba Sara: «Gracias a mí le dieron el papel de El Cid a Sophia Loren».

MARQUÉS DE VILLAVERDE. Una de las anécdotas que más divertían a sus amigos era el día en que Sara tuvo que ir a una recepción al Pardo. «Mi marido, Anthony Mann, había comido algo que le dio una diarrea terrible y según llegamos al Pardo se cagó. Yo no sabía qué hacer así que me fui a hablar con el marqués de Villaverde... y le dio un traje de la guardia mora para que fuéramos a ver a Franco».

FRANCO. «Franco me mandó a Rusia a cambio de petróleo y luego tuve que ir a Rumanía, porque aquí no había madera ni para una silla, así que me fui a Rumanía a por madera», contaba Sara sobre sus peculiares labores como embajadora.

JENNIFER LÓPEZ. El año pasado Sara regresó de una pequeña gira por Estados Unidos y aseguró que Jennifer López quería llevar al cine su vida. «¡Va a hacer una película sobre mí! Hemos hablado por teléfono y está muy ilusonada». Muchos creyeron que era otra exageración más pero Javier Rioyo, director del Cervantes de Nueva York, confirmó la historia. «Jennifer López nos mandó una carta en la que escribió eso». Al final, puede que la realidad superase la ficción...

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