19 septiembre 2016

Como ahorrar dinero en la reparación de tu coche

Cada español gasta al año 433 euros en el mantenimiento de su coche. Frente al recambio nuevo, las piezas usadas y refabricadas ganan enteros entre los conductores profesionales o con vehículos viejos.

Después de los hijos, el coche es el miembro de la familia más caro de mantener. Exactamente, cada español gasta, de media, unos 433 euros anuales en reparaciones, según un estudio de la consultora Grupo Interprofestional de Productos Automóviles (Gipa), especializada en temas de posventa.

No obstante, el mundo del automóvil también ofrece la posibilidad, a los conductores menos 'sibaritas,' de que el mantenimiento del vehículo no suponga una sangría económica. A los conocidos desguaces de automóviles, que este año han iniciado su etapa de profesionalización por exigencias legislativas, los fabricantes de componentes sondean un nuevo mercado en «expansión»: los recambios refabricados o reconstruidos. «El cliente habitual de estos productos son profesionales, o personas que no quieren invertir mucho dinero en su coche, normalmente con más de ocho años", señala Álvaro Muñoz, responsable del departamento de producto de Hella. El principal caballo de batalla de estos recambios frente al usado es su duración.


«Las piezas refabricadas poseen la misma garantía que una nueva. Es decir, dos años o los kilómetros estipulados por el fabricante, lo que supone un valor añadido para el consumidor frente a las piezas de desguace», resume Muñoz. No obstante, el principal problema para la masiva comercialización de este tipo de recambios es su fiabilidad.

Algunos, como los motores de arranque o los alternadores ya copan el 95% del mercado, aunque otros, como los compresores de aire acondicionado o las pinzas de freno reconstruidas han tenido mayores problemas para hacerse hueco por su corta duración.

«También, hemos detectado un mercado potencial en las unidades de control del motor (ECUS, o 'centralitas') refabricadas. Hella ha desarrollado un programa de reciclado electrónico de las 60 'centralitas' más habituales», puntualiza Muñoz. La introducción de este proyecto en Europa se inició este año en Austria, Dinamarca y los países del Benelux. Y el año que viene llegará al resto de mercados, entre ellos Francia, Italia y España.

Por otro lado, los antiguos cementerios de automóviles han emprendido una nueva etapa, en la que sólo los desguaces que se dediquen profesionalmente al reciclado de coches asegurarán su supervivencia.

En cifras, los 3.500 centros de 'achatarramiento' que el Ministerio de Medio Ambiente detectó en nuestro país, darán paso a 500 Centros Autorizados de Tratamiento(CAT) a finales de 2016, que se encargarán de reciclar los 1,1 millones de vehículos que se dan de baja anualmente.

Estos centros aprovechan las piezas útiles de los coches desguazados, las cuales pasan a formar parte de las estanterias y de los archivos informáticos de búsqueda que poco a poco crean estos centros en Internet.

Sin embargo, hay repuestos usados, que aunque se venden, no se pueden instalar, ya que afectan a la seguridad del coche, como frenos, dirección, suspensiones y chasis.

El mayor quebradero de cabeza para un conductor que repare su coche con piezas usadas o refabricadas es la garantía y la homologación de las mismas.

«La garantía de una pieza usada es distinta que la de una refabricada. Lo más importante para el usuario es pedir la garantía del recambio por escrito, tanto al taller como al centro de distribución, ya sea un desguace, un vendedor independiente o uno oficial», destaca Armando Higueras, secretario general de la Confederación Española de Talleres de Reparación y Afines (CETRAA).

En el caso de un recambio usado es preferible que el conductor acuda primero a un taller de confianza antes de comprarla en el desguace, puesto que son los propios centros de reparación los que «tienen que responsabilizarse por escrito de que el recambio usado se encuentra en perfecto estado, y es compatible con nuestro coche».

La garantía que ofrecen todos los desguaces o Centros Autorizados de Tratamiento (CAT) por una pieza usada es de un año. No obstante, la garantía del CAT también estipula los kilómetros que el conductor puede recorrer con dicho repuesto dependiendo de las características técnicas de la pieza.

Por otro lado, la garantía de un recambio refabricado es la misma que dispone uno nuevo. Es decir, dos años o el kilometraje tasado por el fabricante. Asimismo, el usuario también debe comprobar la certificación de la pieza.

Ésta se encuentra en el dorso del recambio, donde lleva inscrita la letra R -pieza refabricada- y el nombre de la compañía de recambios que ha fabricado la pieza, la denominación de un centro autorizado por dicho constructor de componentes o una empresa acreditada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

PIEZAS USADAS
La nueva cara que estrenaron los desguaces el pasado año ha beneficiado tanto a los usuarios como al medio ambiente. Los cada vez más exigentes porcentajes de reutilización de los coches, junto a la paulatina profesionalización de los centros, ha obligado a los CAT a sustentar su negocio en la venta de piezas usadas.
Motor Renault Mégane 1.4: 210 euros.
Pinzas de freno: 18 euros.
Motor de arranque: 36 euros.
Alternador: 90 euros.
Compresor de Aire Acondicionado: 120 euros

PIEZAS REFABRICADAS
Las piezas refabricadas son un mercado en «expansión», con una cara positiva y otra negativa. Por un lado, está la garantía del recambio, que es la misma que la de uno nuevo. Aunque, por otro lado, la insuficiente fiabilidad de algunos repuestos o su escasa duración, después de pasar por segunda vez por las cadenas de montaj,e ha frenado su masiva comercialización.
Motor Renault Mégane 1.4: 900 euros.
Pinzas de freno: 66 euros.
Motor de arranque: 36 euros.
Alternador: 90 euros.
Compresor de Aire Acondicionado: 400 euros.

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