09 octubre 2009

EL NAZARENO DE VERDE Y BLANCO (Basado en hechos reales)

Fue en la Semana Santa de 2007, año del Centenario del Glorioso Real Betis Balompié, y sucedió con las primeras luces del alba, calle Cuna, dirección Laraña.
Sobre las 8 u 8:30, después de más de siete horas de camino y penitencia, las filas macarenas de terciopelo verde y blanco merino, se van deshaciendo poco a poco, puesto que la dura noche y el largo camino hacen huella. Sobretodo en los últimos tramos de Virgen, porque allí van los nazarenos de más edad.
A esa hora, en medio de Cuna, un nazareno, última pareja del tramo de cirios mitad verdes, mitad blancos, mira hacia atrás y no ve a su Señora, no ve a su Palio, verde, blanco y oro. Y además observa como calle Cuna atrás muy pocos nazarenos de cirio totalmente verde quedan ya en filas, por lo que la Señora, recorre su caminar cada vez más escasa de sus penitentes de capa.
En ese momento, este nazareno tomó la decisión de pararse y no avanzar hasta ver como su Señora avanzaba rodeada de los suyos.
Los portadores de las varas e insignia del último tramo de Virgen quieren seguir, pero el nazareno, apoyado por su pareja de tramo, no avanza. Se discute, se dan razones, se reclaman a los diputados de tramo.
Por un lado los que quieren seguir adelante para resguardar las insignias que valen mucho dinero y de las que los portadores son responsables. Por otro lado, una pareja de nazarenos que ya, sin hablar se han unido para esperar a su Señora, que para ellos es lo más importante, no Dejarla Sola.
Y resulta que los diputados de tramo difunden la noticia y otros nazarenos del tramo de cirios verdes y blancos vuelven sobre sus pasos y ya son más los que se han propuesto no dejar sola a su Señora, y siguen las discusiones, y siguen las opiniones durante un cuarto de hora o veinte minutos (quizás más, no había reloj que mirar) hasta que, por el principio de Cuna, ya aparecen los ciriales, y detrás el Palio de la Señora Esperanza, y con ella, con su visión los ánimos se relajan, ya no hay más discusiones, Ella llega y no hay más que hablar, sólo Sentirla bajo el antifaz y acompañarla por siempre hasta su templo.
Ya los nazarenos avanzan poco a poco, chicotá a chicotá, al ritmo de su Palio, para que su Señora no vaya nunca sola...
Aquel nazareno no puede reprimir sus lágrimas al acordarse de aquellos momentos, puesto que se siente orgulloso de como resistió y luchó por y para su Señora. Y sabe que no hay mayor satisfacción en la vida que saber que has luchado por lo que Sientes, aún sin saber que podrás tener éxito en tu empeño.
Aquel nazareno os podría decir si Sentís el Corazón latir en Verde y Blanco que Luchar por sus Trece Barras es el mayor orgullo que vais a sentir a nivel personal. Y si, además, se consigue salvar al Betis de su secuestro, si además se consigue vencer y poner por delante Nuestro Sentimiento a los que defienden el poder y el dinero, os aseguro que no podréis reprimir las lágrimas cada vez que penséis lo que habéis conseguido.
Aquel nazareno os dice que se planta, esta vez no en la Calle Cuna, sino donde se estime oportuno para esperar a su Betis, para Luchar por El y no dejarlo solo. Aquel nazareno os dice que discutirá con los que prefieren seguir pa´lante con su insignia porque vale mucho dinero, olvidando lo verdaderamente importante.
Aquel nazareno de verde y blanco cambia su túnica de capa y su antifaz blanca y verde, por su camiseta rayada y su bufanda verde y blanca.
Aquel nazareno se planta a luchar. Hasta que no aparezca su Betis, su Real Betis Balompié, no se mueve, que nos lo devuelvan o no nos movemos.
Por Nuestro Sentimiento, por Nuestro Orgullo...
POR MI BETIS, POR TU BETIS..

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