29 enero 2012

Serrat y Sabina, la nueva versión

Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina regresan con otro disco juntos, La orquesta del Titanic, que se pone a la venta el 7 de febrero y cuenta con una edición limitada en vinilo. La idea nació de Sabina. «Yo tenía cuatro versos de los que nunca pude hacer una canción, que era La orquesta del Titanic, porque me gustaba la idea de que los músicos seguían tocando mientras se hundía todo». Enseguida Serrat encontró una melodía que a Sabina le pareció maravillosa. 

El reencuentro de los dos cantautores tras el disco y la gira de 2007 Dos pájaros de un tiro tuvo que superar la sospecha de que no hay que volver al sitio donde se ha sido feliz. Pero no han repetido la jugada de llevar sus lugartenientes musicales, ahora han afrontado nuevos retos. En esta ocasión, se han puesto en manos de Javier Limón, constructor de un entramado musical en el que ambos parecen sentirse muy cómodos. Hasta Sabina se ha atrevido a cantar en catalán Dolent de mena. 

La personalidad flamenca de Limón se ha puesto de manifiesto con invitados como Antonio Carmona, Sandra Carrasco o los tacones de Belén López. Además, Alejandro Sanz, que introduce una guitarra en Maldito blues. 

Su gira conjunta arranca en marzo en Argentina y seguirá por el Cono Sur. En el verano visita España y vuelve a Centroamérica en otoño, pues ambos, por separado tienen una legión de seguidores en el continente. La respuesta ha sido unánime, sobre todo en países como Bolivia o Puerto Rico, donde no llegó la gira anterior. Los dos compositores siguen atravesando fronteras con sus versos y, por lo que parece, Serrat conoce un montón de restaurantes de la ruta, algo que satisface el paladar de su compañero. Por su parte, Joaquín Sabina ha superado la mala experiencia que tuvo con el argentino Fito Páez y que se puso de manifiesto en su disco Enemigos íntimos. 

Sabina vive un momento máximo de popularidad con el musical basado en sus canciones que sigue en la Gran Vía. El Madrid de Sabina, la Barcelona de Serrat. 

Si Sabina y Serrat son, juntos y por separado, grandes exportadores de versos, sus canciones y sus vidas también provocan la curiosidad de turistas y melómanos. Así, se ha creado un recorrido conocido como El Madrid de Sabina, que comienza en La Mandrágora (Cava Baja, 42), hoy un bar con otro nombre, donde el de Úbeda encontró el camino de la leyenda junto a Javier Krahe y Alberto Pérez. De aquel disco se sabe casi todo, incluido el nombre de la chica que rompió el vaso en mitad de una interpretación. Claro que no todos los fans de Joaquín están satisfechos. «He vivido cinco años al lado de su casa y nunca me lo he encontrado y cada vez que me visita alguien me dice que se lo acaba de cruzar», explica Cris desconsolada. Malasaña fue durante un tiempo un lugar inspirador para Joaquín, copropietario de un local conocido como Elígeme, que fue refugio de cantautores y hoy Taboo. 

La Barcelona de Serrat comienza en la casa de su infancia en el Poble Sec, donde es posible subir la misma cuesta que se describe en Fiesta. El barrio, situado entre Montjuic y el Paralelo, no ofrece grandes atractivos para el turista convencional, pero mantiene el sabor popular y proletario de canciones como La aristocracia del barrio, aunque Joan Manuel ha contado en algunas ocasiones que la inspiración le llegó, por ejemplo, en Lisboa.

26 enero 2012

Gaultier el excentrico

En vida no fue el universo de la moda su hábitat natural, pero ayer cambió los escenarios por las pasarelas de París y se codeó con las modelos más bellas del momento. No era Amy Winehouse una mujer de la alta costura, pero no hay rebelde que el creador Jean Paul Gaultier no sea capaz de domar. O viceversa: no hay modisto al que la difunta no fuera capaz de conquistar. 

Amy Winehouse fue un verdadero icono de estilo. Tanto, que el modisto francés se ha inspirado en la británica atormentada para crear sus diseños para esta temporada primavera verano. Ayer presentó en París estas prendas para tiempos más amables, en los que la luz y el calor sí entra a través del frío de los encajes vintage y los escotes provocativos que lucía la cantante. 

«Lo que Winehouse representaba, ante todo, es una manera de ser única. Tanto en la música como en la manera de vestirse, mezclaba sus influencias para crear un estilo genuino», dedicó el admirador a su homenajeada. «Es mi más bello tributo y ésta es la admiración que siento por ella», sentenció el diseñador. 

Este desfile póstumo no dejó indiferentes a las celebrities asistentes -entre ellas las actrices Catherine Deneuve o Charlotte Rampling- cuando vieron aparecer a la primera de las modelos, con sus ojos azabache y su melena de rebelde, su falda sesentera y su aire de destino trágico, pisando firme el exclusivo suelo parisino. 

En el mínimo espacio que ocupa una pasarela se fusionaron dos tiempos -el de los 80 y el actual- y dos mundos: el presente y el del recuerdo. En el backstage las modelos de Gaultier se cardaron las melenas y se maquillaron en exceso para darse un aire a la diva del pop. Sobre la pasarela lucieron sus looks cañeros e insolentes: cazadoras deportivas, estampados, tatuajes, encajes, faldas cortas y escotes grandes. 
En la paleta de colores: el rojo pasión y sangre de Winehouse y el negro fúnebre del final tantas veces anunciado. Toda la medida y la desmedida de la cantante británica con el toque personal del diseñador francés, que apostó también por las faldas de tubo, los corsés -su pieza fetiche-, las capuchas, las chaquetas de perlas y los vestidos eléctricos. 

Tras el desfile, Gaultier lamentó que, a pesar de que Amy Winehouse era un ejemplo de estilo, ninguna revista se atreviera nunca a darle una portada. El francés sí lo hizo. La voz de la cantante se escuchó sólo a final del desfile, cuando Gaultier había ejecutado su venganza, elevándola ya a la categoría de icono de la moda.

23 enero 2012

Aguila roja gusta en la Zarzuela

El reinado de Águila Roja se interrumpe esta noche, por el final de la cuarta temporada en TVE. Xabier Elorriaga, que interpreta al monarca Felipe IV en esta ficción producida por Globomedia, se levanta del trono de los lunes por unos meses, para dejar paso a otras series que están en la cola para la coronación -Isabel, sobre los Reyes Católicos, espera en TVE-. 

La vertiente regia de Águila Roja, sin embargo, va más allá. «Tengo la impresión de que la serie no pasa inadvertida en la Casa Real española», apunta en tono reservado este actor, que nació en Maracaibo (Venezuela). Insistido por este periódico, revela una felicitación del monarca de verdad al fingido, en una conversación de tú a tú: «Acudí a un acto que estaba presidido por Su Majestad y Don Juan Carlos me contó que le divertía mucho el juego con el Rey que hacía Águila Roja en la pantalla». 

El Rey no es el primer Borbón que confiesa que sigue las aventuras de la Casa de Austria. La infanta Pilar, su hermana, ya admitió cuando le preguntaron por otros programas que no tenía el más mínimo interés en la televisión... salvo en el caso de Águila Roja. 

Elorriaga, hijo de exiliados vascos de la Guerra Civil, se confiesa republicano, aunque muy interesado por los mandatarios, luzcan o no una gola: «Estudié Derecho, quería ser diplomático y mi gran pasión es la política, aunque no terminé la carrera y luego me dediqué a cubrir información internacional como periodista, además de a dar clases», recuerda Elorriaga, que ya había asumido en pantalla roles con los que tenía sobrada experiencia. «Para hacer Tesis, en cuanto le conté a José Luis Cuerda que había dado clases decidió darme un personaje que también enseñaba», rememora sobre su encuentro con el productor de esa película, que lo llevó de cabeza a encarnar al turbio profesor Castro. 

Felipe IV ha ganado peso en las últimas temporadas, aunque fuentes de la productora reconocen que los guionistas incluso tenían preparada su muerte o desaparición de la serie, ajustándose en todo caso a su reinado, que finalizó en 1665. Al final, renunciaron a cualquier tipo de golpe de Estado contra el personaje. 

El mandatario de la serie, según Elorriaga «ahora está centrado en problemas más cercanos». De hecho, las tramas palaciegas han cobrado fuerza en las temporadas más recientes. «Por la calle me dicen que soy muy malo. La gente se esperaba un rey bondadoso, pero éste toma las decisiones del poder. Es cruel como hoy día lo son los mercados o agencias de calificación como Standard & Poor's», cuenta sobre su versión de Felipe IV, siempre rodeado de amantes. «Muchas doncellas cultivan su cama», agrega con términos más bien propios del Siglo de Oro. «Es un salido», resuelve de vuelta al siglo XXI. 

Seis de las 10 emisiones más vistas de lo que va de 2011/2012 corresponden a Águila Roja, que despacha cada lunes tanto a los villanos como a la oferta televisiva del resto de cadenas. Aparte de esta serie, en ese ranking sólo figuran partidos del Real Madrid y del Barcelona, además de las campanadas de fin de año. 

La serie, desde luego, juega otra Liga. Protagonizada por David Janer, se despide a partir de las 22.15 horas de esta noche con una incorporación, Daniel Grao, nuevo comisario en la villa.
Si los datos de audiencia se mantienen, al menos uno de cada cuatro televisores encendidos conectará con Águila roja, quizás también en alguna sala de la Zarzuela.

21 enero 2012

La cuna de la secesion

Los estadounidenses no suelen ser maestros en el arte de la ironía. Pero el periodista local clavó la situación en el restaurante en el que el ex senador Rick Santorum iba a dar un mitin ayer por la mañana: «No creo que pueda entrar. Sólo tengo dos hijos». 

La afirmación hacía referencia a las aproximadamente 100 personas congregadas en un pequeño restaurante cerca de Columbia, la capital de Carolina del Sur, para ver a Santorum, que compite junto con Newt Gingrich por ser el candidato de la derecha republicana. Por un lado, jubilados; por otro, familias numerosas. 

Al fondo del restaurante, los Duggars animaban la espera de Santorum tocando música country con guitarras y violines. Los Duggars son una familia venerada en la comunidad conservadora de Estados Unidos por su reality show 19 niños, por ahora. La serie empezó a emitirse en 2008 con el nombre 17 niños por ahora, pero ha tenido que cambiar de título a medida que la matriarca de la familia, Michelle, desafía las leyes de la Biología y a sus 45 años continúa dando a luz criaturas de forma ininterrumpida. 

Ahora bien, ¿qué hacían un viernes de enero a las 11.00 horas los niños -tanto los Duggars como los del público- en un mitin con sus padres en vez de en clase? La respuesta era simple: sus profesores les habían dado permiso. Porque sus profesores eran sus padres. 

«Los educamos en casa», explicaba sonriente Anne, de 37 años, rubia, con un chándal y cinco chavales tras ella. El home schooling (educación en casa) es muy popular entre los conservadores de EEUU. Los maestros son los padres -o amigos que comparten su misma filosofía de vida- y los niños sólo van a la escuela para los exámenes. 

De ese modo, no son expuestos a influencias que los padres consideran perniciosas, desde compañeros de clase con diferentes creencias políticas o religiosas hasta la Teoría de la Evolución de Darwin. Alrededor de 1,5 millones de niños en EEUU se educan en casa, una práctica que también existe en Australia, Canadá y Nueva Zelanda. 

Columbia está en el interior de Carolina del Sur, un territorio pobre, rural y protestante evangélico que es lo más profundo del sur profundo de EEUU. Éste es el estado que provocó la Guerra de Secesión cuando el 20 de diciembre de 1860, el mismo día en que el republicano Abraham Lincoln juraba la Presidencia, proclamó su independencia. Lincoln trató de evitar el conflicto durante meses, hasta que en mayo de 1861 las milicias de Carolina del Sur bombardearon la base del ejército de EEUU de Fuerte Sumter. 

Ahora, 150 años después del inicio de la guerra, el 28% de la población de Carolina del Sur es de raza negra. Pero en los mítines republicanos del Norte de Carolina del Sur no hay ni un solo afroamericano. ¿Por qué? 

«No voy a entrar en detalles, porque entonces me vais a insultar. Sois periodistas y no podéis decir la verdad. Pero la comunidad negra está secuestrada por sus líderes, los Al Sharpton, los Jesse Jackson… y también por Obama, que les han convencido de que tienen derecho a todo. Incluso aunque les diéramos el país entero, pedirían más», afirmaba Norman, piloto de un avión de transporte militar C-47 en Vietnam, mientras soportaba estoicamente con su paraguas la lluvia en un mitin de Mitt Romney en Harmon Tree, a media hora en coche del restaurante en el que había estado Santorum. 
Con semejantes condicionantes, no es de extrañar que George W. Bush ganara las primarias de Carolina del Sur a John McCain por el simple expediente de hacer que su equipo llamara a los potenciales votantes y les preguntara «si seguirían votando por el senador McCain si éste tuviera un hijo ilegítimo con una negra». 

O que éste fuera el territorio de Strom Thurmond, senador entre 1954 y 2003, que en 1956 se presentó a la Presidencia y ganó en este estado a demócratas y republicanos con un programa que contemplaba legalizar los linchamientos, castrar a los discapacitados psíquicos y, por supuesto, mantener la discriminación racial. Thurmond, en la mejor tradición del Sur, tuvo también una hija ilegítima con una de sus criadas negras y sólo dejó la política a los 100 años. En un homenaje en su honor, el entonces presidente del Senado, Trent Lott, aseguró que «este país se habría ahorrado muchos problemas si hubiera elegido presidente a Strom». 

A Norman no le gusta el mormón Mitt Romney. Claramente, él está más cerca de Rick Santorum o de Newt Gingrich, que parece el favorito de estas primarias. Pero él es un firme partidario del voto útil. «Romney es el único que puede echar a Obama y librarnos del comunismo», afirmaba. Interrogado acerca de en qué áreas de su vida había notado una reducción de sus libertades desde que hacía exactamente tres años, el 20 de diciembre del año 2009, Obama juró el cargo, Norman replicaba: «¡En ninguna! Pero lo estoy viendo venir».

16 enero 2012

A Mourinho le preocupa el centro del campo

Para qué nos vamos a engañar: Mourinho contaba esta temporada con tener un centro del campo con más poder de construcción, más potente. Por sus planes, desde luego, no pasaba quedarse de entrada sin Nuri Sahin, sin duda la gran incógnita del Real Madrid de esta temporada. Hay pocas o ninguna duda de que el futbolista turco no tendrá ningún peso para el encuentro frente al Barcelona del próximo miércoles. Tampoco contaba con la baja de Sami Khedira, hombre clave en su línea en la recordada final de la Copa del Rey de la pasada campaña. La actuación del alemán fue determinante para soportar la fuerza de Xavi, Iniesta y compañía. De hecho, su esfuerzo fue tan enorme que acabó lesionado aquel encuentro y su baja fue prolongada. 

Cuando Mou reorganizó al equipo nada más anotar el 1-2 el pasado sábado en Mallorca dejó claro que sus máximas preocupaciones son el centro del campo y el lateral derecho. Por ahí, ve al equipo cojo. Para el encuentro de pasado mañana, el portugués le está dando la vuelta en esos puntos, determinantes según su criterio. Y no sólo para el duelo con el Barcelona, porque Mou entiende que el agujero se mantendrá más adelante, probablemente hasta final de temporada. 

Puede que a Sahin le dé tiempo, aunque no es probable, para alcanzar un estado de forma competitivo lo suficientemente aceptable para remontar y para echar una mano al utilizadísimo Xabi Alonso. El vasco da síntomas preocupantes de agotamiento, tal vez más anímico que físico, y le vendría de perlas más reparto de trabajo. El suyo es crucial para el Real Madrid. Si baja él, se nota. Es el único centrocampista que ha jugado todos los clásicos desde la llegada de Mou al club blanco. 

Lo del lateral derecho no tiene arreglo, al menos a corto plazo. Descartado cualquier fichaje, el técnico tiene varias alternativas, pero ninguna le convence plenamente. Arbeloa ha sido el más utilizado frente al Barça, en la derecha y en la izquierda, pero está sancionado para esta baza.

14 enero 2012

La vivienda nueva baja en Madrid

El precio medio de la vivienda nueva en la ciudad de Madrid bajó un 3% a lo largo de 2011, mientras que en los principales municipios de la Comunidad la caída ha sido del 3,8% y, a nivel nacional, la bajada media ha sido del 4%. Esta es la conclusión a la que llega el Estudio de Mercado de la Vivienda Nueva publicado por Sociedad de Tasación (ST). 

Según este informe, elaborado mediante sondeo directo en las promociones con viviendas libres en venta de entre 60 y 160 metros cuadrados y no mediante tasaciones, el precio de la vivienda nueva de tipo medio en la capital se situó a finales de 2011 en 3.191 euros por metro cuadrado construido, mientras que al concluir 2010 se encontraba en 3.290. 

Por distritos, en donde más ha bajado con diferencia ha sido en el de Villaverde (-7,1%), seguido por los de Tetuán y Puente de Vallecas (-4,8%). Donde menos ha variado el precio de la vivienda nueva es en el distrito Centro, donde apenas ha caído un 1,1%. Según ST, en Villaverde, zona en la que la vivienda a estrenar tiene el precio medio más económico de toda la ciudad (2.254 euros por metro cuadrado), el mercado de obra nueva se encuentra penalizado por la pequeña superficie de las viviendas en venta, algo que no se adapta a las nuevas exigencias de la demanda, que se interesa por viviendas más grandes. 
El precio medio más elevado sigue estando en el distrito de Salamanca (5.483 euros), seguido por los de Chamberí (4.681) y Chamartín (4.325). 

En cuanto a los principales municipios de la región, el precio de la vivienda nueva se situó en 2.232 euros por metro cuadrado al acabar el año. Los municipios donde más bajó fueron Móstoles (-9,3%), Majadahonda (-7,5%) y Las Rozas (-6,4%). Los municipios más caros de la Comunidad son Pozuelo de Alarcón, donde el precio medio se situó en 2.885 euros por metro cuadrado; Alcobendas (2.637) y Boadilla del Monte (2.605). 
Las previsiones de ST de cara al futuro inmediato pasan por que continúe la bajada del precio de la vivienda libre, ya que «cada vez en mayor grado, tiene que competir con un parque de vivienda protegida abundante, con precios y condiciones financieras sensiblemente más ventajosos para el comprador». 
Además, ST recuerda que el descenso de los precios continuará dependiendo en buena medida «de las dificultades que puedan tener las familias para la obtención de financiación para la compra» y de «la capacidad de los promotores para soportar sus niveles actuales de endeudamiento». 

El informe concluye con la previsión de que el stock de obra nueva continuará reduciéndose «lentamente», a causa de la «limitada» aportación de obra nueva que se va a ir construyendo y también «por la reconversión de parte de las viviendas disponibles a alguna modalidad de protección o alquiler».

11 enero 2012

Demonios con moralina.

Se define como «un cuentista que canta, más que un cantante que cuenta», y desde noviembre lo viene demostrando a base de bien. Con cuatro ediciones en la calle y la quinta en camino, Santi Balmes, líder del grupo de pop Love of Lesbian (LOL), ha renovado el gusto (y por qué no, la moda) del cuento ilustrado con Yo mataré monstruos por ti (Principal de los Libros), que relata la vida paralela de la niña Martina y su álter ego monstrua, Anitram.

La parte gráfica corresponde a otra grande de la industria musical. Bajo el sobrenombre de Lyona, Marta Puig es la creadora de la estética de LOL y ha dirigido los videoclips más sonados del establishment del pop español. Su faceta como realizadora es la que más le gusta, porque mezcla sus «dos grandes pasiones: la música y el cine», aunque eso no la exime de diseñar, ilustrar, pinchar... «Me gusta probarlo todo, me ayuda a no aburrirme con ninguno de mis trabajos», confiesa.

El tándem Balmes-Lyona funciona aunque ambos son conscientes de que «no hay que abusar de él». Yo mataré monstruos por ti es la prueba fehaciente de que el cuento ya no es sólo para niños. Además del inevitable fetichismo popero, que vende libros como rosquillas, los mayores han descubierto en la obra de Balmes un mensaje con moraleja. Es más, con dos moralejas: hay que acercarse a lo desconocido, al diferente, pero también hay que enfrentarse a los propios miedos, al subconsciente.

El proyecto nació como lo hacen tantos proyectos, de la casualidad. «Hace menos de un año, un amigo me propuso hacer un cuento para Ipad con ilustraciones hechas por mi. De inmediato pensé en Santi para escribirlo», recuerda Lyona. «Al poco tiempo, la editorial Principal de los Libros se interesó en publicarle a él y, ¡pum! Apareció antes el libro que la aplicación, que, esperamos, salga a finales de enero», afirma.

El título es un verso de Un día en el parque, canción de LOL que Balmes escribió para su hija. Y es que el cantante escribe, y mucho. El relato es su género favorito y su medio, el blog. No es un secreto que muchas de sus creaciones sonoras son adaptaciones de sus publicaciones en el medio digital. Eso sí, desde Principal de los Libros tranquilizan a los fans y prevén la publicación de una nueva obra de Balmes a finales de 2012, «esta vez para adultos».

Internet ha sido también la plataforma de lanzamiento de Puig, que le ha permitido no sólo «llegar a más gente de la que hubiera imaginado», sino también «recibir el feedback de los espectadores, que te motiva a seguir haciendo cosas».

08 enero 2012

Santorum y su sueño de ir a por Obama

La iglesia de Santa Catalina se construyó al pie de una escuela y está a las afueras de Washington. La consagró la diócesis de Arlington en 1981 y desde entonces es uno de los templos católicos con más solera de la capital. El registro dice que Santa Catalina tiene 3.423 feligreses. Pero ninguno tan famoso como Rick Santorum, padre de siete hijos y estrella emergente de la carrera republicana por la Casa Blanca. Santorum se quedó el martes a ocho votos de arrebatarle a Mitt Romney el triunfo en los caucus de Iowa. Un logro notable si tenemos en cuenta que hizo campaña sin dinero y casi en solitario frente a una campaña multimillonaria. Ahora deberá demostrar si puede ganar en otros estados y liderar al electorado republicano más conservador, que se resiste a dejar la candidatura en manos del moderado Romney.

En Santa Catalina conocen bien al candidato, que es amante de la caza, miembro de la Orden de Malta y no suele faltar en la misa dominical. En sus días en el Senado rezaba a diario en una iglesia al lado del Capitolio. Pero los domingos venía con su esposa Karen y sus siete hijos a la eucaristía de 12 porque le gustaban los sermones del párroco Alexander Drummond y sus oraciones en latín.

Santorum ha dicho muchas veces que no es miembro del Opus Dei. Y sin embargo le unen algunos lazos con la Obra, que en 2002 le invitó a Roma para hablar en el centenario del nacimiento de Escrivá de Balaguer. El viaje salió por unos 2.000 dólares entre el vuelo y la manutención y el entonces senador lo aprovechó para reunirse con dirigentes políticos italianos. Fue entonces cuando dijo que John F. Kennedy había cometido un error al subrayar en un discurso la separación entre la Iglesia y el Estado. «Comprendo sus motivos porque aún había un fuerte sentimiento católico en el Sur», explicó. «Pero desde entonces muchos políticos católicos han seguido su ejemplo y eso ha llevado a muchas personas a separar peligrosamente sus valores morales de su vida pública».

«Rick es un católico muy devoto y nunca va a renunciar a sus principios», explicaba en diciembre su amigo Charlie Artz. «Es un misionero católico en el Senado», decía hace unos años una persona de su entorno. Lo de misionero se antoja una hipérbole pero no lo es. Al fin y al cabo, Santorum creó un grupo de oración en el Capitolio y acompañó en su conversión al catolicismo al senador republicano Sam Brownback.

El candidato se presenta a menudo como el nieto de su abuelo Pietro: un italiano que combatió en la I Guerra Mundial y emigró luego a América huyendo de Mussolini. Pietro se mudó a Pensilvania y trabajó hasta los 72 años en una mina de carbón. Falleció cuando su nieto era aún un adolescente y Santorum suele decir que le recuerda en el féretro con un rosario entre las manos. «Aquellas manos grandes cavaron la libertad de la que ahora disfruto», proclamó el martes. «A veces siento que todavía hoy camino sobre sus hombros».

Santorum cursó sus estudios en Pensilvania y empezó a trabajar como abogado en la firma Kirkpatrick & Lockhart, donde defendió en un caso célebre a la asociación de Pressing Catch argumentando que la lucha libre no era un deporte y por tanto sus luchadores no tenían por qué someterse a la legislación sobre anabolizantes. Entró en el Capitolio con apenas 32 años. Primero como miembro de la Cámara de Representantes (1990-1994) y luego como senador (1994-2006). Se lo llevó por delante el triunfo demócrata en los comicios de 2006 y desde entonces ha trabajado como tertuliano de Fox y abogado. En 2008 soñó con competir en las primarias pero sólo ahora se ha decidido a probar suerte.

A Santorum se le critica a menudo por sus palabras cortantes sobre la homosexualidad, que ha comparado con la zoofilia y con la pederastia. Son palabras que le han convertido en el favorito de los republicanos más conservadores y le han puesto en la diana de los grupos de gays y lesbianas. En 2003 el cómico Dan Savage inició una campaña para convertir el vocablo santorum en un neologismo que definiera «la mezcla espumosa de lubricante y materia fecal que se origina después del sexo anal». El entonces senador intentó que Google suprimiera estas y otras referencias. Pero el buscador se lavó las manos y declinó cualquier intervención.

En sus años como senador, Santorum intervino en polémicas innumerables. Casi siempre en asuntos morales y casi siempre con palabras que desataban la indignación en la prensa progresista. Y sin embargo sus colegas explican que Rick no es tan intratable como parece a primera vista. «La gente le asocia con esos asuntos», decía recientemente el senador independiente Joe Lieberman, «pero es una persona mucho más compleja. Su religión le lleva a sentir una preocupación especial por la pobreza y está preparado para recaudar dinero para proyectos sociales».

El candidato habla mucho en los mítines de su esposa Karen y de sus siete hijos. A todos les ha enseñado el catecismo y los ha educado en casa porque desconfía del adoctrinamiento de los colegios públicos. Pero ninguno es tan especial como Bella, que nació en mayo de 2008 con una malformación genérica. Tiene una trisomía en el cromosoma 18. El 90% de los niños que la sufren mueren antes de nacer y el 90% de los restantes fallece en el primer año de vida. Al examinar a Bella, el médico les dijo a sus padres que era «incompatible con la vida». La envió a casa con cuidados paliativos y les explicó cómo iba a morir en los próximos días.

Santorum y su esposa no se resignaron. Cambiaron de médico y se conjuraron para que su hija tuviera una vida feliz. Bella acaba de cumplir tres años y medio y sus padres hablan de ella como «una niña milagro». «Todos los niños son un don que le dan a uno sin garantías», escribió Santorum en su segundo cumpleaños, «pero vivir con Bella ha sido un curso de carácter y virtudes. Ella nos hace mejores y enriquece cada vida que toca».

No es la primera vez que Santorum se enfrenta a una situación difícil. En octubre de 1996 su esposa dio a luz a un niño prematuro que apenas sobrevivió dos horas. Sus padres enseguida lo bautizaron como Gabriel y no quisieron dejar el cadáver en la morgue del hospital. Prefirieron dormir en el hospital abrazados a su cuerpo sin vida y llevárselo a casa al día siguiente para presentárselo a sus hermanos. Esa noche celebraron en el salón una misa de angelis y lo enterraron luego en un ataúd blanco.

La experiencia la contó luego la esposa del candidato en el libro Cartas a Gabriel, que publicó una editorial católica con un prólogo que firmaba la Madre Teresa de Calcuta. «Tus hermanos no podían tener más ganas de verte», escribe Karen, «Elizabeth y Johnny te cogieron en brazos con tanta ternura... Elizabeth incluso dijo mientras te abrazaba: "Este es mi hermano Gabriel y ahora es un ángel"».

06 enero 2012

Juntas si pero no revueltas

Cuando hace unos meses, durante la campaña electoral municipal (22 de mayo 2011) Alberto Ruiz-Gallardón juraba por sus deudos que permanecería en la alcaldía hasta el final de la legislatura, su número dos, Ana Botella Serrano (Madrid, 1954) reía para sus adentros... Siete escasos meses después, ella es la que se sienta en el bokasiano despacho del palacio de Cibeles.

La euforia incontenida entre las huestes populares cuando en la fría mañana del pasado martes 27 de diciembre Botella tomaba el bastón de mando de la capital, rodeada de un ex presidente (su marido y «referente político»), siete ministros y la propia jefa de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ocultaba también un rictus de incertidumbre política. Porque mientras los mismos que ensalzaban hasta el paroxismo las condiciones de la nueva edil, que llegaba sin confrontarse directamente en las urnas, preparaban ya sus maletas a toda prisa del Ayuntamiento con parada en otros destinos gallardonistas.

Conocí a Ana Botella el 31 de marzo de 1990 en Sevilla, en las horas previas en las que su marido iba a ser coronado como rey de la derecha durante el IX Congreso Nacional del PP. Era una mujer desconocida para el gran público pero ya entonces adquiría fama de «lista» y «ambiciosa». Recuerdo también que esos días Aznar me confesaba que su mujer no pretendía hacer carrera política propia (Carmen Romero era ya diputada por Cádiz), pero en años siguientes, durante largos cafés en Embassy -Botella prestaba servicios como funcionaria TAC en Hacienda en una sede de la calle Serrano- pude colegir que ella tenía previsto iniciar su propia carrera política llegara o no su marido a presidente.

El resto de su historia es conocida por todos. Es una mujer de derecha clásica, mamma por antonomasia, católica tradicional, intuitiva y con un rictus de superioridad, ahorradora y degustadora de la alta sociedad. En este sentido, ha sabido aprovechar como nadie su rol de primera dama y aunque aquel camelot monclovita acabó saltando por los aires por la nefasta gestión del 11-M, se incrustó con la inestimable ayuda del Rajoy de los primeros tiempos en el Comité Ejecutivo Nacional y pasó por las concejalías madrileñas que más le apetecían. ¿Acaso Gallardón podía negarle algo? No. Porque era la parte más señera del aznarismo en activo. Es decir, el fin (teórico) de la carrera de Aznar coincidió con el inicio del de Botella.

En realidad, Botella estuvo atrapada en el conflicto permanente entre Gallardón y Aguirre. El primero era su jefe (teórico) y la segunda era su «amiga de más de 40 años». Pese a su madrileñismo confeso ejerció de gallega y en público tuvo buen cuidado en no definirse escudándose tras el socorrido… «yo soy del PP», exactamente lo mismo que cuando el liderazgo de Rajoy estaba en almoneda. Pero en la Puerta del Sol siempre entendieron que la teniente de alcalde hacía causa común con Ruiz-Gallardón y Manuel Cobo; los respaldaba implícitamente. Fue uno de los sapos que la pundonorosa Aguirre tuvo que engullir.

Pocos saben que Aguirre fue compañera de promoción de Derecho en la Complutense de Madrid (1975) del matrimonio Aznar/Botella. No formaba parte de las «nueve magníficas» (amigas íntimas de Botella como Concepción Dancausa) pero Aguirre, desde sus diversos puestos en el Ayuntamiento de Madrid, frecuentaba a los Aznar. Y fue nombrada ministra de Educación en el primer gobierno de aquel.

En realidad, el discurso político de Aguirre y Botella coincide en lo básico, si bien la mujer de Aznar aparece mucho más escorada a la derechona entendida como tal sus posiciones religiosas siempre cercana a Legionarios, Kikos o la Obra.

Dadas las circunstancias generales, Aguirre parece estar viviendo el final de su abigarrada y hasta polémica vida política. Los terribles 60 aparecen en lontananza y el paso adelante se detuvo en los meses decisivos de la primavera del 2008.

«Sin duda, la marcha de Ruiz-Gallardón y su núcleo duro municipal ayudará mucho a que las relaciones entre el Ayuntamiento y la Comunidad sean más fluidas, sinceras y eficaces…», sostiene una íntima colaboradora de la presidenta. Pero ni esa amistad de «40 años» hará que Aguirre, que es además la jefa del PP madrileño y por tanto la jefa partidaria directa de Botella, eche un paso atrás en lo que considera subordinación jerárquica del Ayuntamiento a su presidencia, insisten fuentes de la Puerta del Sol.

En Cibeles creen también que la nueva alcaldesa huirá de los conflictos. Pero Botella tendrá que demostrar con hechos que su alcaldía, no ganada en las urnas aunque legítima desde el punto de vista legal, no es un capricho de una damisela acostumbrada desde hace ya muchos años al oropel y el coche oficial en una ciudad que está en quiebra. Esto es, dejar su impronta en una gestión general deshilachada y cara en la percepción de los ciudadanos de la capital. Una gestión despilfarradora con una clase municipal de todos los colores onerosa mientras el contribuyente asiste pasmado a continuas vueltas de tuercas en impuestos y tasas.

Aguirre siempre se ha mostrado radicalmente opuesta a la subida de impuestos e incluso ha sido una adelantada en liquidar lo que las cuentas le han permitido. Resumiendo, es la primera dirigente liberal en la España de hoy que intenta gobernar en clave liberal. «Es, quizá por ahí, donde pueden surgir algunos encontronazos entre las dos mujeres que tienen más poder y puestos de relumbrón mediático, tras la vicepresidenta Sáenz de Santamaría», afirma un alto dirigente del cuartel general popular. «Aguirre se ha ganado a pulso su posición en la política española, Botella tiene que demostrar que tiene condiciones y las ejerce para dirigir la primera ciudad de España y la cuarta de Europa…».

«Por de pronto, la oposición y la izquierda en general», subraya la misma fuente, «apuntará hacia el lado más débil, Ana Botella, porque Esperanza Aguirre ha demostrado ser muy correosa…».

Si la política hace extraños compañeros de cama convendrá el lector que Madrid va a ser campo de juego apropiado para comparar liderazgos, sensibilidades y fuerza...

04 enero 2012

Voces blancas y rockabillys.

El coro Scala & Kolacny Brothers, que saltó a la fama cuando una de sus versiones fue utilizada en la película La red social, pretende ahora grabar un disco de versiones de temas rock relacionados con la navidad. Así lo explicaron ayer en una rueda de prensa, los hermanos Stijn y Steven Kolacny, que abrieron el lunes el festival Actual con una actuación en el palacio de congresos Riojafórum de Logroño.

Steven Kolacny reconoció que «odia intensa y profundamente la música navideña», según informa Europa Press. Sin embargo, siempre que actúan en diciembre, les preguntan «si pueden hacer canciones de Navidad». Por eso, plantearon la idea de versionar villancicos en el perfil de Facebook de la banda. Esto, bajo la premisa de que «las canciones de rock alternativo sobre navidad quizá existiesen».

Los seguidores de la formación respondieron a la llamada y propusieron una lista larguísima. Ahora, «tienen 10 canciones seleccionadas», algunas de grupos como Linkin Park o Smashing Pumpkins, comentó Steven. Nombres muy próximos a los que forman el núcleo de su repertorio: Radiohead, Manu Chao y hasta Los Planetas.

Por su parte, Stijn ha admitido, que «exactamente» desde que su música «fue usada en el trailer de La red social de David Fincher», han vivido «dos años emocionantes; antes habíamos tocado en Bélgica, Alemania, Francia, pero ahora tenemos peticiones desde todo el mundo, y es impresionante».

Hasta ahora quizá nadie hubiera pensado que un coro pudiera llenar una sala de conciertos de rock. Sin embargo, «la música coral es de todas las edades y cada cultura tiene sus coros. El único problema es que los coros siempre hacen las mismas cosas, que son hermosas, pero no hay nada realmente nuevo. No son guays», reflexionó Steven.

Ni rock ni clásica

Además, el éxito de Scala&Kolacny Brothers «es impresionante» porque su audiencia procede «tanto del pop como del rock». Del mismo modo, su música «no es rock, ni clásica, es algo nuevo a medias con todas las influencias a la vez».

Por otra parte, dos grupos de rockabilly, uno con una dilatada trayectoria, The Lazy Boys, y otro con una carrera más modesta, Lazyballs, coincidieron ayer en la segunda jornada de Actual 2012, informa Efe.

The Lazy Boys es una banda formada hace 15 años en Dresde (Alemania) por cuatro músicos que, desde entonces, han ofrecido más de 800 conciertos, según su propia página web, tanto en su país como en Europa y Estados Unidos.

El haber aguantado todo este tiempo constituye, para ellos, su verdadero éxito, porque no saben lo que va a pasar el año que viene, según reconoció ayer su cantante, Mirko Glaser. Cree que su estilo musical no está hecho para colocar canciones en lo más alto de las listas de éxito, «ni para llenar clubes», pero sí que puede situarse «en una zona media» en la que convivir con otros estilos y poder vivir de la música. «Ahí estamos», apostilló.

Esa exigencia de «estar en un lugar intermedio» ha permitido que para este grupo y para otros de rockabilly de Alemania «no se haya notado mucho la crisis este año», porque el cantante del conjunto alemán asegura que tienen trabajo y locales en los que tocar. «Nuestra música está viva y tiene influencias de otros estilos y de muchas partes de Europa, y eso es bueno», aseguró el cantante.

El contraste con el grupo alemán lo han puesto los riojanos Lazyballs, un grupo con una historia mucho más corta y un disco en el mercado, Do you like sweet?, aunque ya trabajan en los temas que formarán su segundo trabajo de estudio. También consideran que el rockabilly no es «un estilo cerrado» sino «un hilo conductor», según afirmó el líder del grupo, Santiago López Siti.

Además de estas propuestas, Actual 2012 incluye en su programación, por primera vez, un proyecto de música concebido como un taller para padres e hijos, en el que los más pequeños trabajan con «texturas musicales» y luego plasman, a modo de juego, las sensaciones que las melodías y los ritmos provocan en ellos.

02 enero 2012

La generosa luz del poema.

La poesía de América Latina, la literatura que es parte de la esencia pura de aquella cultura, recibe ahora el poderío y la cobija de una antología de poemas de José Triana (Hatuey, Camaguey, 1931) para hacer más amplio y seguro el refugio de su campo abierto y para que la emoción y el misterio, la música del idioma español, tengan otras regiones de amparo y libertad.

La obra, dos tomos publicados por la editorial Aduana Vieja, incluye los libros escritos por el cubano en su recorrido por la vida. Su primer poemario, De la madera del sueño, se publicó en Madrid, en 1958, y es el que inicia la nueva colección. Sigue en su país natal y termina con los versos que le han acompañado en su exilio de Francia, donde vive desde 1980.

Se dice en broma (y a veces en serio) que los malos poetas de la región y los críticos vagos o dispersos estaban tranquilos y ajenos porque tenían a Pepe Triana en un punto de la geografía francesa por el que supuestamente se paseaba con un letrero imborrable en la camisa en el que podía leer: «Dramaturgo asilado».

No sabían que el autor de la obra teatral La noche de los asesinos (1965), que se ha traducido a unas 20 lenguas y es una pieza clásica en Hispanoamérica, no estaba de tránsito en ninguno de los dos géneros. No ve diferencia a la hora de sentarse a escribir. Cree que con la poesía busca una estética y con el teatro se propone anular el vacío.

«Creo que durante todo el tiempo hago lo mismo», dijo una vez. «Y creo que los temas están insertos. Hay una correspondencia entre lo que escribo como poema y lo que escribo como teatro. Todo está enlazado, como imbricado extrañamente, formando un cuerpo solo. Posiblemente haya resultados diferentes, pero las dos formas están ligadas. Además yo miro el texto teatral como un enorme poema».

Así es que el poeta de Cuadernos de familia, Vueltas de espejo y Dados de apócrifo ha dejado que le quieran y le admiren como dramaturgo, ha visto su nombre fijo y perdurable en ese dominio, pero no ha desertado de la poesía ni un solo instante y en los versos ha hallado una revelación total del amor porque, entre otras cosas, es en los poemas donde están vivos siempre el nombre de su mujer, Chantal Dumaine, el de sus hermanas y el de sus amigos.

En la última zona de la selección de poemas titulada Del más vívido recuerdo, Triana ha hecho evocaciones de algunas de las personas cercanas que ya han muerto. Y hay memoria para nombres como José Lezama Lima, Virgilio Piñera, Calvert Casey, Severo Sarduy, Vicente Aleixandre, Julio Cortázar, Gastón Baquero, Lydia Cabrera, Dulce María Loinaz, Eduardo Michelson, Manuel Mujica Láinez, François Sauvage y José Rodríguez Feo.

Pepe Triana ha dado una lección de entrega a su trabajo y a su obra. Una muestra de prudencia y virtud callada que lo reafirma en el sitio donde siempre se le ha tenido. Sus textos ayudarán a quienes le habían puesto un sello y una pegatina a descubrir a uno de los grandes autores de este tiempo. Y de todos.

Estos son los versos finales del poema Caja de música para una muchacha melancólica: «Y es que el otoño trenza sus candelas,/ sus precipitados puentes, sus desvelos/ o pañuelo mojados, y uno ve/ tarareando en lo más hondo las señales/ súbitas de lo que se hace posible/ a la luz generosa del poema».

Las leyendas de aparecidos, los cuentos de terror que toda la vida han convocado el miedo (y después el sueño) en los montes y las ciudades de América Latina comienzan a encontrar en la obra de los prosistas de las nuevas generaciones patrocinios más firmes que la tradición oral.

Hace unos meses leí en una revista literaria del Caribe la historia de una mujer vestida de blanco que se montaba a las ancas de todos los jinetes que pasaban, después de las doce de la noche, por una valla de gallos que era el sitio donde estaba trabada y sin transferencia, boletos ni documentación para el más allá.

La habían asesinado allí por adúltera y no hallaba descanso. El machismo le agregaba a esa penitencia la ligereza de montarse en cualquier caballo y abrazarse a cualquier hombre.

Escuché la historia a mis tíos que narraban cómo cabalgaron kilómetros enteros -serenos y callados- con la señora abrazada y sujeta firme con sus pies descalzos a las polainas o a los estribos de la montura. A mí, hasta en pleno día, en bicicleta, me causaba cierta inquietud pasar frente al matadero de gallos finos que se sacaban los ojos a espolazos.

El relato publicado era bueno y lleno de tensión. El autor le había restringido la fabulación y se centraba en las reacciones de los guajiros apresados por los brazos de la muerta y en las tragedias de las bestias que huían desbocadas y solían terminar en un desfiladero o en un arroyo que atravesaba el camino.

En Ecuador circula ahora un libro de Pedro Artieda (Santacruz, Quito, 1964) que rescata de las calles viejas y nuevas leyendas urbanas. Una selección de 10 relatos publicados bajo el título de Lo oculto de la noche.

La obra de Artieda comienza con otra historia de una mujer fantasma. Se trata, dice una nota del diario El Comercio, de un cuento trasmitido por varias generaciones que dan fe de la presencia de una sombra femenina que recorre las instalaciones de un hospital quiteño.

01 enero 2012

El ocaso de los mafiosos.

Puede que haya que darle las gracias a David Gunn, el director del metro de Nueva York que se empeñó en borrar el grafiti de los vagones. O al agresivo Rudolph Giuliani y su tolerancia cero con los carteristas. O a su sucesor como alcalde, Michael Bloomberg, por la persecución de las pistolas. O tal vez a Starbucks y a la legalización del aborto.

Ni la policía ni los sociólogos se ponen de acuerdo sobre las causas exactas del descenso radical del crimen en Nueva York. Pero esta década ha sido la más segura para la ciudad que hace 10 años vivió el atentado más sangriento de la Historia de Estados Unidos.

Con un pasado violento en el que las bandas se acuchillaban a principios del XIX en Five Points, el barrizal del sur de Manhattan recreado en Gangs of New York, Nueva York ha tenido una historia de crimen sostenido, desde la mafia hasta los disturbios en los 60 y 70 por la guerra, la homofobia o los apagones.

La ciudad donde en 1992 fueron asesinadas 2.154 personas y se cometieron más de 600.000 crímenes graves se considera ahora la más segura entre las grandes urbes de Estados Unidos. Este año ha habido 502 homicidios (la cifra más baja fue en 2009, con 471) y el crimen ha descendido un 34% desde 2001. En Central Park se han denunciado 17 robos frente a los 37 de 2001 o a los 731 de 1981. El último homicidio en el parque fue en 2002.

Bloomberg anunció el miércoles que con 2011 termina la década con menos crimen desde que se clasifican los delitos. «La reducción del crimen en Nueva York es de Guinness. No se ha visto en ningún otro sitio del mundo desarrollado», dijo a su lado Raymond Kelly, el director de la policía. El profesor Franklin Zimring, que acaba de publicar The City that Became Safe, asegura que éste es un caso único: «En Nueva York, la bajada del crimen ha durado el doble que en el resto de Estados Unidos, donde el descenso terminó en 2000», explica.

Bloomberg atribuye la seguridad a las acciones policiales, como el sistema de coordinación y seguimiento geográfico del crimen. Pero hasta los propios agentes cuestionan sus efectos y, según un estudio con policías jubilados, se han falseado datos en el pasado por la presión política.

Según el economista Steven Levitt, el descenso del crimen se debe, sobre todo, al cambio demográfico por la legalización del aborto, que impidió alimentar una nueva generación nacida en circunstancias problemáticas y favoreció el descenso de la población entre los 16 y 24 años, la franja de edad media de los delincuentes más comunes.

En cambio, el ensayista Malcolm Gladwell sostiene en La clave del éxito que la bajada se debió a pequeñas acciones, como la detención de líderes clave y la limpieza del entorno. Gladwell apoya la teoría de la ventana rota que se empezó a aplicar en Nueva York entre los 80 y los 90. Es decir si un síntoma de dejadez como una ventana rota contagia la decadencia de un barrio, la espiral se evitará con un simple cristal.

Eso hizo durante casi una década David Gunn, el director del metro de la ciudad, al obsesionarse con limpiar los grafitis pese a ser una batalla impopular frente a los miles de homicidios. «El grafiti era el símbolo del colapso del sistema», explica Gunn. El cuidado urbano ha sido estudiado junto al efecto Starbucks. La cadena de cafés se identifica con la mejoría de un barrio y supone una forma de control gracias a los ventanales que dirigen la mirada de los clientes hacia la calle.

«Ésta es una ciudad diferente. Pero el cambio más grande ha sido en el crimen», dice el profesor Zimring. Para los que se quejan de que Nueva York ha perdido su alma, él recuerda que el crimen ha bajado en los barrios que han cambiado, como Times Square, donde Disney ha sustituido a las salas X, pero también en los que no, como Chinatown, donde se siguen vendiendo los mismos relojes de cinco dólares. La diferencia es que ahora cuestan 10.