27 abril 2017

Agatha Ruiz de la Prada está amargada

La creadora madrileña Agatha Ruiz de la Prada presentó anoche en la discoteca «Kapital» un libro que recoge las fotos que de su reciente desfile en París realizó Christopher Makos. El reloj parecía haberse parado. Rodeando a Agatha estaban todos los que como ella saltaron a la fama hace unos quince años para formar lo que se conoció como La Movida.

Fue durante esos años de efervescencia cuando Madrid, que salía de un gris letargo, se volvió fascinante, lúdico y divertido.

Fue en esa época cuando Christopher Makos llegó a Madrid acompañando a Andy Warhol, que presentaba en la galería Fernando Vijande sus últimas obras, unos grandes lienzos con cruces, cuchillos y creo recordar que pistolas.
Makos trabajaba en el Andy Warhol's Interview, una revista de gran formato, que existe aún como Interview a secas, y era uno de los reporteros favoritos del rey del pop. Makos quedó cautivado por la creadora madrileña y su mundo lleno de color, alegría y aros. Los aros, con los que la diseñadora remataba sus bajos y que luego fueron muy copiados en Japón y en Francia, son lo que más fascinaron a Makos, que, a pesar de su aire de gran sofisticación, tiene un punto de niño eterno.

Durante los años siguientes, Makos no ha dejado de visitar Madrid y siempre ha recalado en lo de Agatha, exponiendo allí, incluso, su obra pictórica: unos enormes ojos sobre fondo de oro y plata. El libro recoge maravillosamente el mundo mágico y muy pop de Agatha, con su ropa-objeto tanto en la pasarela a todo color, como en el backstage en dramático blanco y negro.

Es un testimonio de lo que es el ambiente de la moda, visto con el sentido del humor de la diseñadora, un personaje capaz de hacer que una supermodelo repte durante casi diez metros dentro de una crisálida de seda para convertirse en una maravillosa larva amarilla. La terraza de la discoteca madrileña, de por sí ya colorista, con su pintura mural y sus plantas, presentaba anoche una mise en scène multicolor muy Ruiz de la Prada, con las modelos vestidas en todas las variaciones del arco iris.

Además de los compañeros de Agatha circa l978, había muchos de sus groupies nuevos, gente como el futurólogo Octavio Aceves acompañado de Mabel Karr, la viuda del gran Fernando Rey, Vacas Flacas luciendo sus geniales creaciones, los hermanos Arango (el cantante y el empresario ex boy-friend de la Obregón) la decoradora Victoria Melián, el genio de las relaciones públicas Carlos Telmo, y el coleccionista Jacques Hachuel acompañado de Marta, su mujer. A pesar de la inoportuna lluvia que intentaba colarse tímidamente por entre los toldos de la terraza, la fiesta regada por whisky Passport, los patrocinadores del acontecimiento, resultó animadísima.

Por un momento creímos estar en el Madrid de finales de los setenta en plena época de la «movida», cuando la prensa extranjera llegaba a la capital de España para hacer reportajes del movimiento cultural incipiente.
Makos no paraba de decir lo bien que se lo estaba pasando y de la maravillosa acogida que le estaban brindando, de las ofertas que estaba recibiendo para exponer su obra más reciente en Madrid el próximo invierno.

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