El pecho operado de Matuschka

No es Claudia Schiffer. Los «paparazzi» no han pasado noches sin dormir ante su puerta para obtener la foto del verano. Pero la imagen de Matuschka mostrando su pecho operado de cáncer de mama ha conmocionado al público estadounidense. Hace ahora dos años, la actriz Demi Moore decidió demostrar que una mujer embarazada puede seguir siendo «sexy» y enseñó su gran barriga desnuda en la portada de Vanity Fair. La semana pasada, la artista neoyorkina Matuschka quiso llamar la atención sobre el drama que supone para cientos de miles de norteamericanas el cáncer de pecho y exhibió su busto extirpado en la portada del magazine de The New York Times. Las técnicas de impacto utilizadas hasta ahora por famosos y publicistas como fuente de ingresos se han probado tan eficaces que diversas organizaciones y grupos sin fines de lucro han empezado a utilizarlas para defender causas más justas.

La impactante imagen del pecho operado de Matuschka ha despertado infinitos comentarios y gestos de repulsión en muchos lectores e incomodado a algunas conocidas activistas de la lucha contra el cáncer que, sin embargo, se declaran admiradas de la determinación y coraje de su compañera. Como ha dicho la propia interesada, después de enfrentarte «en crudo» a las consecuencias de la enfermedad «no puedes seguir mirando hacia otro lado».


No satisfecha con su aparición en The New York Times, la llamativa artista neoyorkina ha decidido dar un paso más en su labor de denuncia y ha dado forma a una esculturaautorretrato de su masectomía que pronto será reproducida, a lo ancho y largo del país, en postales y pósters. Las activistas contra el cáncer quieren que se aumente el dinero destinado a la investigación sobre las causas y curación de la enfermedad. Según el reportaje que acompaña a la fotografía de portada del magazine, más de un millón y medio de mujeres están en la actualidad aquejadas de cáncer de mama en Estados Unidos y otro millón más padece la enfermedad pero todavía no lo sabe, a la espera de visitar al médico y hacerse la mamografía pertinente. «Trucos» parecidos al de Matuschka han sido utilizados con anterioridad por artistas, modelos y publicistas, aunque con fines menos desinteresados. Por lo general, el objetivo es atraer la atención sobre un determinado producto o «vender» la propia imagen para incrementar la propia cotización en el mundo del espectáculo. En el primer caso se encontraría la polémica campaña" publicitaria que lleva a cabo el diseñador- de modas Benetton, que no ha dudado en utilizar fotos de una tremenda crudeza, incluida la de un enfermo de sida en fase terminal, para captar clientes. Entre los del segundo grupo podría destacarse el episodio encarnado hace ya dos años por la actriz Demi Moore -protagonista de las películas «Una proposición Indecente» y «Gosht»- quien provocó un verdadero revuelo cuando, estando embarazada, apareció desnuda en la portada de la revista Vanity Fair.

La polémica fue tan encendida que su pareja, el también actor de cine Bruce Willis, decidió desdramatizar el acontecimiento posando igualmente «embarazado» en un fotomontaje para una revista de tinte popular. Cindy Crawford es la última famosa que, sin llegar a mostrarse desnuda, ha aportado su grano de arena a la colección de fotografías polémicas. La modelo aparece en el número de agosto de la revista antes citada afeitando a la cantante Leslie Bennetts, lesbiana declarada, que está a su vez sentada en un sillón de barbero y vestida de hombre. El gesto ha disparado los rumores sobre el presunto lesbianismo de la conocida modelo y ha puesto de manifiesto la creciente relevancia del movimiento «gay» en Estados Unidos.

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