15 octubre 2012

Las tribulaciones marbellíes de los jeques

El Banco saudí National Commercial Bank, con sede en la localidad de Jeddah, ha procedido a dictar el embargo de las propiedades del que fuera considerado uno de los hombres más ricos del mundo, Adnan Kashogui, en la Costa del Sol española, a causa del impago de una deuda que supera los 30 millones de dólares, unos 3.600 millones de pesetas al cambio actual de la divisa americana. 

El magnate saudí puede apuntarse con conocimiento de causa a aquel viejo refrán español de que las desgracias nunca vienen solas. Tras su detención en Suiza, todavía rodeada de tantos misterios, y su posterior extradición a los Estados Unidos, donde fue acusado de haber colaborado en la ocultación fraudulenta de los bienes del ex dictador filipino Ferdinand Marcos, el multimillonario asiste desde su retiro forzado en su lujoso apartamento de Manhattan al desmembramiento de su imperio.

El magnate se encuentra incapacitado de acudir a apagar los distintos fuegos por culpa de una especie de pulsera anudada a su tobillo izquierdo que le une de forma permanente con la policía judicial norteamericana, para la que tiene que estar siempre localizable. El pasado mes de julio el juzgado número tres de Marbella tramitó un embargo ejecutivo del juzgado número 32 de Madrid por el que el National Commercial Bank of Jeddah procedía a embargar distintas sociedades que son titulares de las propiedades que el famoso hombre de negocios posee en la Costa del Sol española.

Las sociedades objeto de embargo son Investimar S.A., El Coscojal, Valtor Securities y una serie de varias compañías más denominadas Maravilla y numeradas del 1 al 10 (Maravilla 1, Maravilla 2, Maravilla 3, hasta completar la decena), propietarias y titulares de una serie de fincas rústicas radicadas en los términos municipales de Benahavís, Marbella y Estepona. 

Las sociedades Maravilla son el resultado de una serie de segragaciones de la llamada Dehesa del Romeral, que hasta marzo de 1974 estaba a nombre de El Coscojal Sociedad Anónima. Desde la empresa matriz se fueron creando las distintas sociedades denominadas Maravilla, a las que se fueron agregando algunas de las propiedades rústicas del deslumbrante multimillonario. Los procesos seguidos contra Adnan Kashogui son en total una docena de procedimientos sumarios sobre otras tantas sociedades propietarias de las fincas.

Pero, sin duda, la más famosa de las propiedades del magnate que son objeto de embargo es la mansión y residencia marbellí de Kashogui denominada La Baraka, que significa «la suerte», adscrita a la sociedad Valtor Securities. Una vez que el juzgado 32 de Madrid otorgó el embargo, la contingencia se registró en el Registro de la Propiedad de Marbella, al tiempo que se listaron las relaciones completas de aquellos bienes muebles asignados al pago de la cuantiosa deuda. No obstante, el embargo no es definitivo en tanto no se agote el plazo concedido por el juez al demandado para que haga efectiva la amortización de la deuda, plazo que termina el próximo día 20 de diciembre.

Las tribulaciones marbellíes de Adnan Kashogui se iniciaron en junio de 1986, cuando el Banco francés Crédit Commercial de France, una de las grandes entidades financieras del país vecino, procedió a hipotecar las propiedades españolas del magnate a consecuencia del impago de un crédito de 32 millones de dólares (unos 3.800 millones de pesetas), cuyo vencimiento había tenido lugar dos meses antes. Sin embargo, el 7 de noviembre de 1986, el National Commercial Bank of Jeddah, ligado a la familia real saudí, acudía en ayuda del millonario sustituyendo a la entidad francesa como prestamista de Kashogui y subrogándose en las distintas hipotecas, adquiriendo, por tanto, los derechos de las mismas.

Desde esa fecha y cada seis meses los requerimientos de la entidad bancaria árabe han sido solventados gracias a los buenos oficios de la familia real saudí. La «bomba» de la detención en Suiza y posterior extradición a los Estados Unidos, parece haber alterado de forma dramática las amistosas relaciones entre el millonario, que dotó en su día de complejo material militar al ejercito saudí, y el rey Fahd. ¿De forma definitiva? El National Commercial Bank of Jeddah participa con un 15% en el capital del Banco Saudí Español S.A. (Saudesbank). Kashogui mantiene una pequeña deuda con el otro banco mixto hispanoárabe, el Aresbank, cuyos pagos atiende religiosamente, según afirmaron fuentes de la citada entidad.

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